Política

Turquía: Informe de Riesgo Político

Turquía: Informe de Riesgo Político

¿QUÉ PARTIDOS HAN OCUPADO EL GOBIERNO EN TURQUÍA EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS? CARACTERÍZALOS DESDE EL PUNTO DE VISTA POLÍTICO E IDEOLÓGICO

El “golpe postmoderno” 1997 fue una más de las intervenciones militares que han jalonado una historia política turca contemporánea caracterizada por la tutela de las Fuerzas Armadas. El ejército forzó la dimisión del gobierno de Necmettin Erbakan quien dos años antes había conseguido la primera victoria electoral para un partido islamista, el Refah Partisi (RP). Los militares adujeron que tenía una agenda contraria a la constitución kemalista llegando a ilegalizar el RP en 1998 por violar la obligatoria separación entre religión y estado.

Con los islamistas noqueados y divididos, el socialdemócrata Demokratik Sol Partisi (DSP) ya en el poder gracias a los militares, ganó ampliamente las elecciones de 1999. Sin mayoría tuvo que formar un gobierno de coalición destinado al fracaso con sus enemigos tradicionales, los conservadores del Anavatan Partisi (ANAP) y los ultranacionalistas del Milliyetçi Hareket Partisi (MHP). Ninguno de estos tres partidos conseguiría un solo escaño en las siguientes elecciones.

Desde ese momento cualquier análisis que indague en el proceso político turco tendrá a Recep Tayyip Erdoğan y su Partido de la Justicia y el Desarrollo (Adalet ve Kalkınma Partisi – AKP) como sujeto central del mismo. Fundado en 2001 unificando numerosos grupos y partidos confesionales, basándose en el pensamiento islamista pero buscando identificarse con la democracia cristiana europea y los valores conservadores. El AKP conseguirá una amplia victoria electoral en 2002, revalidándola constantemente desde entonces y alcanzando una hegemonía sistémica.  Pero Erdoğan solo podrá llegar a primer ministro en 2003, tras una repetición de las elecciones promovida por el Tribunal Electoral debido a irregularidades en las anteriores y conseguir que la Corte Suprema revoque una condena pendiente. Tras un intento de concurrir a la presidencia de la república en 2007, frustrado por numerosas protestas en la calle, y tras ampliar y revalidar sus victorias en 2007 y 2011, logrará imponerse en la carrera presidencial de 2014, puesto que aun ejerce.

El AKP llegó a ser miembro observador del Partido Popular Europeo y desde 2013 es miembro pleno de su escisión, la Alianza de los Conservadores y Reformistas Europeos, compartiendo con muchos de sus miembros un discurso conservador, populista y nacionalista. En 2018, primeras elecciones a la asamblea donde el gobierno ya no depende de la confianza del parlamento consiguieron un 43% de los votos. Por una “ley de Alianzas” instaurada, se presentó junto a los ultranacionalistas del MHP cuyo gran objetivo es crear el Turan, o Gran Imperio Turco y que consiguieron a su vez un 11% de los votos, lo que asegura a Erdoğan una cómoda mayoría en la cámara.

Desde 2002, el principal grupo opositor ha sido el Partido Republicano del Pueblo (Cumhuriyet Halk Partisi – CHP), fundado por Atatürk en 1923 y con una ideología de centro izquierda, laica y de tendencia socialdemócrata. Consigue resultados entre el 20 y el 25%. En las últimas elecciones formó el bloque de oposición junto con la derecha secular del Partido Bueno (IYI) que consiguieron un 10% de los votos y los liberales del DP que quedaron como fuerza extraparlamentaria al no superar la barrera del 10% de los votos.

Por último, el pro-kurdo Halkların Demokratik Partisi (HDP), pese a la persecución desde el gobierno, ha logrado mantener representación con un 12% de los votos. Se trata de un movimiento amplio, que si bien recoge la tradición y el voto del histórico PKK se ha abierto a influencias feministas, verdes, pro LGTB, antinacionalistas y pro-minorías.

 

¿QUÉ TIPOS DE GOBIERNO HA TENIDO ESTE PAÍS EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS: DE ÚNICO PARTIDO O DE COALICIÓN? ¿CUÁNTOS MESES HAN DURADO LOS GOBIERNOS EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS?

El AKP ha monopolizado en solitario los gobiernos turcos desde 2002. Tan solo durante unos meses en 2015 formó un gobierno de coalición con la izquierda del HDP y los ultranacionalistas del MHP. Este gobierno conocido como el “interino” se formó al perder el AKP la mayoría en las elecciones de junio de 2015 por 18 escaños. Si bien, el ya presidente Erdoğan maniobró para convocar de nuevo a las urnas en noviembre, revalidando la mayoría absoluta.

También encontramos cierta estabilidad en la jefatura del estado, con solo tres cambios en los últimos 20 años. Solo la cohabitación del laico Ahmet Sezer con los primeros gobiernos de Erdoğan supusieron roces entre ambas instituciones. Desde 2007 encontramos presidencias del propio AKP, siendo el ex primer ministro Gül el primer presidente islamista de Turquía.

Pese a esta aparente estabilidad política y electoral, la realidad es que el sistema político turco ha mantenido durante estas dos últimas décadas niveles de inestabilidad, polarización, desencanto y enfrentamiento similares e incluso mayores a los que le han caracterizado al menos desde la década de 1950.

 

¿CUÁL ES EL PESO ELECTORAL DEL ISLAMISMO EN TURQUÍA? ¿HA FORMADO PARTE DEL GOBIERNO?

El AKP se presentó como un partido conservador sobre todo en aspectos morales y sociales, y negándose a sí mismo como un partido islamista, “no somos un partido islamista, y rechazamos que nos etiqueten como demócrata-musulmanes….nuestra agenda es la de los demócratas conservadores[1] . Sí durante su “etapa dorada”, coincidente con su primera legislatura, ganó fama de prudente, moderado y reformista en su intento de equiparar el sistema político turco al europeo, 2007 marca el inicio del malestar con el gobierno y el “desenmascaramiento” de las verdaderas actitudes e intenciones del AKP y el propio Erdoğan. Los juicios conocidos como Ergenekon y Balzoy, donde el AKP consiguió el apoyo de la influyente comunidad religiosa del clérigo Fetullah Gülen, propietario de una influyente red de medios de comunicación y universidades, destaparon toda una serie de tramas por las que el “estado profundo” buscaba desestabilizar el país y derrocar al gobierno. El propio Tribunal Constitucional estuvo a punto en 2008 de ilegalizar el propio AKP acusado de promover y actividades anti seculares.  El gobierno respondió mediante una purga que afectó a gran cantidad de opositores en la administración, los medios, el ejército y la judicatura.  Erdoğan no solo reforzó su posición, sino que adoptará un “discurso crecientemente conservador y religioso que contribuirá a sembrar un malestar contra el gobierno al que se le acusará de estar tomando un rumbo político muy diferente al democratizador de sus primeros años[2]. La realidad es que “Erdoğan renegó del Kemalismo y de la fuerte tradición secular que había caracterizado la República, forzó la desaparición de la simbología kemalista e inició la islamización de las élites en todos los sectores sociales, incluyendo las FF.AA.”[3]

Es evidente que el gobierno del AKP ha supuesto un avance fundamental hacia un estado confesional. En contradicción con sus promesas iniciales y sus primeros pasos, medidas como “la multiplicación de mezquitas, las restricciones sobre el consumo de alcohol, condenas por blasfemia, censura sobre los medios de comunicación, reformas del sistema educativo para potenciar la enseñanza religiosa3 e imponer docentes confesionales, las purgas en la universidad, la autorización para usar el velo en universidades e instituciones o el constante enfrentamiento frente a todo lo que pueda significarse como kemalista, nos indican enormes riesgos para un estado no confesional.

Caso especial es su inicial alianza con Fetullah Gülen y su posterior demonización. Si en un principio los gülenistas sirvieron para ocupar con el apoyo del gobierno los puestos en la educación, la administración y la comunicación que el mismo gobierno purgaba, su paso a la oposición no ha servido para promover una re-laicizacion de la misma sociedad, sino más bien todo lo contrario.

El propio ex primer ministro del AKP, Ahmet Davutogl llegó a declarar “que era consciente de la incompatibilidad e imposibilidad de sostener el acercamiento o integración en las organizaciones occidentales con la deriva islamista del AKP3

 

¿QUÉ CONCLUSIONES PODEMOS EXTRAER SOBRE LA PRESENCIA DE VIOLENCIA POLÍTICA EN TURQUÍA EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS? ¿CUAL ES LA SITUACIÓN EN LO RELATIVO AL RESPETO DE LOS DERECHOS HUMANOS EN TURQUÍA? DETENTE ESPECIALMENTE EN LO RELATIVO A LOS DERECHOS POLÍTICOS BÁSICOS

2013 y las protestas de la plaza Gezi marcan claramente la división entre un gobierno reformador y uno autoritario. La brutal represión de una manifestación contra la construcción de un centro comercial y una mezquita en el centro de Estambul se convertirán en una “primavera turca” en todo el país, solicitando el cambio de gobierno y mayores libertades. Será el momento en que los niveles de violencia política y violación de los derechos humanos retomen cotas olvidadas.  Así, en su informe “Turquía 2017-2018”[4], Amnistía Internacional denuncia que la impunidad generalizada se ha convertido en el telón de fondo de numerosas violaciones de DDHH. Destaca la represión implacable a la disidencia, la persistencia de la tortura como una práctica generalizada, la falta de independencia judicial, los abusos de grupos armados si bien se destaca el descenso en atentados y el mantenimiento de una de las mayores poblaciones de refugiados del mundo, solo de Siria se calculan unos tres millones, pero con riesgo de devolución y sin solución a corto plazo.

Esta no es una situación nueva en la historia turca. Ya la propia Amnistía en su informe “Turquía: La tortura en 1999”[5] reflejaba una situación similar, pero aun así encontramos un claro retroceso en la situación de los DDHH en los últimos años con relación a los primeros gobiernos del sg XXI. De esta forma el Secretario General de AI declaraba en 2014 que “Turquía realmente ha ido hacia atrás en los últimos dos años en términos de derechos humanos”, situación que se ha radicalizado desde entonces.

Tres serían los principales campos de preocupación: los derechos de las minorías, la persecución a la disidencia política y los problemas con la libertad de prensa e información.

Respecto a los derechos de las minorías, en 1999 el gobierno del DSP logró su mayor éxito político con la detención y confinamiento (mantenido hasta el día de hoy) de Abdullah Öcalan, líder del  Partiya Karkerên Kurdistan (PKK), organización terrorista para Turquía, EEUU y la UE. Los kurdos suponen un quinto de la población total de Turquía y son mayoría en el sudeste de Anatolia. Los primeros gobiernos de Erdoğan tomaron una posición conciliadora con la minoría turca, permitiendo hasta canales de televisión propios o universidades. Pero la ruptura de la tregua con el PKK en 2015, la guerra de Siria y la conocida como “Guerra de las Zanjas”[6] de 2015-2016 han recrudecido desde ambos bandos un conflicto que parecía anestesiado.

El golpe de 2016 aceleró a su vez la persecución a la disidencia política en un país cada vez más controlado por el gobierno. No solo contra el nuevo enemigo gülenista o los grupos pro-kurdos como el HDP sino contra todo aquel que desde ejército, judicatura, enseñanza o administración se oponga al mismo. Ejemplos serían la retirada de inmunidad a los parlamentarios, las continuas ilegalizaciones de partidos y ONGs o la posibilidad de destitución de todo funcionario o cargo electo bajo el paraguas del estado de sitio y las leyes de seguridad. La persecución y el procesamiento de líderes de la oposición, así como de otras figuras claves de la sociedad civil es constante.

Por último, Turquía lidera todas las estadísticas mundiales de acoso a los medios de comunicación, detención de periodistas y recorte de la libertad de prensa e información. Solo tras el golpe de 2016 “se cerraron por decreto 16 canales de televisión, 23 emisoras de radio, 45 periódicos, 15 revistas y 29 editoriales[7], es habitual el cierre de medios por decreto, la no renovación de licencias a emisoras de radio y televisión, o el cierre de webs y redes sociales sin orden judicial (llegando incluso a bloquear durante meses el acceso a Wikipedia). En 2017 se llegó a detener a 35 periodistas “al tener instalada en su teléfono una app de protección de datos, Byblock, que al haber sido utilizada por personas implicadas en el golpe militar, los vincula según las autoridades a éstos11.

Freedom House refleja en su índice de libertad[8] a Turquía como un país no libre, con una puntuación de 5,5 sobre 7, reflejando un continuo empeoramiento durante los últimos años. En su informe de 2018 refleja el claro deterioro de los derechos políticos y las libertades civiles. Respecto a la libertad de prensa[9] le otorga en 2018 una calificación de 76 sobre 100, muy lejos de los 52 puntos que consiguió en el primer informe de 2002.

 

¿EN CUÁNTAS GUERRAS EN EL EXTERIOR O EN CUÁNTAS INTERVENCIONES MILITARES EN EL EXTERIOR HA PARTICIPADO TURQUÍA EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS?

Erdoğan ha impulsado un giro en la política exterior turca reafirmando su papel como actor principal en la zona. Quedan lejos los primeros años donde el gobierno del AKP mantuvo la línea tradicional de la Turquía pro-occidental, europeísta y atlantista, y Obama presentaba a Erdoğan como uno de sus 5 mejores amigos en la escena internacional[10]. Numerosos elementos escenifican esta reorientación. De ser un abanderado del europeísmo a abandonar en la practica la solicitud de adhesión a la UE y estar al borde de la ruptura, de ser uno de los principales y más leales socios de la OTAN a convertirse en uno de los miembros más incomodos, de ser el principal valedor de los EEUU en la zona al acercamiento con Rusia, su enemigo tradicional con el que ahora, pese a numerosos altibajos, comparte enormes lazos comerciales, energéticos y sobre todo de seguridad. Por último, ha abandonado la tradicional postura de “cero problemas con los vecinos” para convertirse en un activo actor de cualquier conflicto en la zona2, 3, [11], [12], [13] .

La guerra de Siria es el mejor ejemplo del cambio. Si con la invasión de Irak en 2003 se convirtió en el mayor apoyo logístico a las tropas aliadas, la guerra de Afganistan contó con un importante contingente turco en primera línea. Por el contrario, la guerra de Siria habría servido según creen muchos para reforzar su papel regional y reprimir a la minoría kurda. Pese a las purgas, la inversión militar ha sido uno de los principales campos de acción de los gobiernos del AKP. Así con la excusa de luchar contra el ISIS, tropas turcas han participado activamente en acciones contra la región sirio-kurda de Rojava, cuyos combatientes han sido fuertemente armados por EEUU. Por otro lado, su feroz oposición a Bashar-el-Ásad le enfrenta a Rusia, principal aliado de este. 

 

¿QUÉ RELEVANCIA TIENE EL FENÓMENO DE LA CORRUPCIÓN EN TURQUÍA?

Si a principios de siglo nos encontramos con una Turquía en bancarrota y dependiente de los créditos del Banco Mundial y el FMI, la mayoría de los indicadores reflejan el despegue económico turco desde principios de siglo, multiplicando el PIB por 3,5, casi triplicando el PBI per cápita, reduciendo la inflación del 65% anual a niveles por debajo del 10%, manteniendo el desempleo por debajo del 10% o logrando cifras de crecimiento de dos puntos en plena crisis de 2008. 

También esta bonanza económica parece haber desaparecido en 2018. Ahora mismo Turquía está en el epicentro de una gran crisis financiera y de divisas. La expansión de los últimos años le ha llevado a uno de los mayores déficits de cuenta corriente del mundo y una deuda externa cuyo pago amenaza con colapsar la economía turca. Con subidas de tipos del 8% al 18%, consumiendo sus reservas y en plena guerra comercial con EEUU por sus aranceles, la Lira Turca lleva meses desplomándose llegando a niveles desconocidos hasta ahora, junto a una subida descontrolada de la inflación, los índices de desempleo y los intereses de la deuda[14], [15].

La corrupción sistémica de las autoridades, las empresas y la sociedad civil turca tampoco es un aspecto novedoso. Ya en 2002 los escándalos de corrupción del anterior gobierno se adujeron como una de las causas principales del éxito del AKP. Pero en estos momentos el enriquecimiento del entorno familiar del presidente, la ocupación de todas las esferas del poder y la economía por sus partidarios y el dispendio de la élite turca llega a niveles desconocidos sin que parezca que tenga un coste electoral. Así la construcción de un nuevo palacio presidencial cuatro veces más grande que Versalles, o el hecho de que tras su victoria de 2018 y en plena crisis Erdoğan nombrase a su yerno nuevo ministro de Economía[16] son datos más que anecdóticos.

Transparencia Internacional en su conocido índice de percepción de la corrupción refleja esta sensación de empeoramiento desde 1999. También expresa el fracaso de las instituciones turcas a la hora de aplicar la buena gobernanza y luchar contra las prácticas corruptas y lo achaca a la preponderancia del ejecutivo y la falta de independencia del resto de instituciones[17].

 

¿QUÉ CONCLUSIONES PODEMOS EXTRAER SOBRE LA SALUD DE LA DEMOCRACIA LIBERAL Y DEL ESTADO DE DERECHO EN TURQUÍA?

Desde 2016 la deriva autoritaria del gobierno turco es imparable. En mayo retira la inmunidad a los parlamentarios comenzando la persecución a los miembros del HDP, con la acusación de convivencia con el histórico PKK kurdo que había roto una prolongada tregua meses antes. En Julio un último intento de golpe de Estado, del que incluso se discute si pudo proceder del propio entorno gubernamental, provocará más de 300 muertos en enfrentamientos durante esa misma noche y es aprovechado por Erdoğan, al grito de “Allah es grande” para declarar un estado de emergencia que durará dos años, gobernar por decreto y acrecentar el control sobre el país, desarrollando una inmensa purga en todos los ámbitos de la sociedad turca. Acusando a los gülenistas de estar detrás del golpe, se calcula que han sido apartados de la administración más de 160.000 funcionarios, 99 alcaldes han sido destituidos y sus puestos nombrados a dedo por el propio gobierno, se han cerrado más de 150 medios de comunicación y encarcelado a 60.000 opositores pertenecientes a la “Organización Terrorista Fethuallista”, con otros 50.000 en libertad bajo fianza[18],[19]. Como declararía el propio Erdoğan “el golpe ha sido un regalo de Dios porque eso nos da una razón para limpiar nuestro ejército[20]

En 2017 con el apoyo de los ultranacionalistas del MHP procede a una reforma constitucional presidencialista mediante una ajustada victoria del 51,4% en referéndum, que establece un sistema sin contrapesos. Desaparece la figura del primer ministro, el poder ejecutivo pasa totalmente a las manos presidenciales, pudiendo gobernar por decreto y con elección directa cada cinco años, lo que le podría asegurar el puesto al menos hasta 2028. En sus manos queda completamente la dirección de la política exterior, las competencias parlamentarias disminuyen al no nombrar ni controlar al gobierno, se instaura el nombramiento directo por el presidente de los altos cargos de la administración y la judicatura. El impeachment presidencial queda sometido a condiciones casi imposibles de darse en la práctica.

Esta reforma le asemeja a sistemas como el ruso o al Majzen marroquí de Mohamed VI4. A finales de 2018 si hay algún consenso en la Comunidad Internacional respecto al gobierno de Erdoğan es que ha perdido completamente el halo reformista y junto a Vladimir Putin o Victor Orbán encabeza todos los análisis respecto al avance de la gobernanza autoritaria. Su estilo de gobierno ha dejado de ser definido como el “musul-liberalismo” a ser conocido como el “neo-otomanismo” o “sultanato”, con clarísimos riesgos respecto a lo que entendemos por democracia liberal o Estado de Derecho.

 

[1] Taşpınar, Ömer “Turkey: The New Model?”- BROOKINGS (2012) https://www.brookings.edu/research/turkey-the-new-model/

[2] Rodríguez López, Carmen; Ávalos Méndez, Antonio – “El referéndum constitucional en Turquía y la deriva autoritaria de Erdoğan”- Documento de Trabajo Opex Nº 84/2007 – FUNDACION ALTERNATIVAS- 2017 – http://www.fundacionalternativas.org/public/storage/opex_documentos_archivos/e80e46d4661d04dfa42d0bc4c5195ee1.pdf 

[3] Albentosa Vida, José A. “Turquía: autoritarismo, islamismo y “neo-otomanismo”- Documento Marco 13/2017- INSTITUTO ESPAÑOL DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS- 2017-http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_marco/2017/DIEEEM13-2017_Turquia_JA-Albentosa.pdf

[4] “Turquía 2017-2018” – Amnistía Internacional. 2018. https://www.amnesty.org/es/countries/europe-and-central-asia/turkey/report-turkey/

[5] “Turquía: la tortura importante motivo de preocupación en 1999”- Amnistía Internacional. 2000. https://www.amnesty.org/download/Documents/136000/eur440182000es.pdf

[6] Mourenza, Andres. “El peso decisivo del voto kurdo en el futuro de Turquía”. El Pais. 2018. https://elpais.com/internacional/2018/06/16/actualidad/1529162777_575603.html

[7] Oliden, Javier. “Turquía: Cómo acabar con la libertad de prensa en diez años” PUBLICO. 2017 – https://www.publico.es/internacional/libertad-expresion-turquia-acabar-libertad-prensa-diez-anos.html

[8] Turkey. Freedom in the World. Freedom House. https://freedomhouse.org/report/freedom-world/2018/turkey

[9] Turkey. Feedom Press Rating. Freedom House. https://freedomhouse.org/report/freedom-press/2017/turkey

[10] Finn, Daniel- “Las cloacas de Erdoğan” – New Left Review Nº 107- Noviembre- Diciembre 2017

[11] Crowley, Michael. “Did Obama get Erdogan wrong?”. Politico. 2014.  https://www.politico.com/story/2016/07/obama-turkey-225659/

[12] Kayaoglu, Barin. “The defeat of Would-be-emperor Erdogan”. Politico 2015. https://www.politico.com/magazine/story/2015/02/turkey-emperor-erdogan-114835

[13] Soler I Lecha, Eduard. “Frentes y aliados en la Política Exterior Truca”. Estudios de Política Exterior. 2016. https://www.politicaexterior.com/articulos/afkar-ideas/frentes-y-aliados-en-la-politica-exterior-turca/

[14] Gonzalez, Alicia. “Mucho más que una crisis emergente”. EL PAIS. 2018. https://elpais.com/internacional/2018/08/13/actualidad/1534157107_034121.html

[15] Gimenez, Oscar. “Máxima tensión en Turquía: ultima un plan de choque tras la caída del 30% de la lira”. El Confidencial. 2018. https://www.elconfidencial.com/mercados/2018-08-09/turquia-tension-plan-economico-caida-lira-bonos-cds_1602880/

[16] Gall, Carlotta. “Erdoğan begins new term and name his son-on-law Finance Minister”. The New York Times. 2018. https://www.nytimes.com/2018/07/09/world/europe/turkey-erdogan-sworn-in.html

[17] “Turkey’s institutions are failing to comply with good governance principles and combat corruption” – Transparencia Internacional Turquía. 2016. https://www.transparency.org/news/pressrelease/turkeys_institutions_are_failing_to_comply_with_good_governance_principles

[18] “Turquía 2017-2018” Informe anual- AMNISTÍA INTERNACIONAL. 2018- https://www.amnesty.org/es/countries/europe-and-central-asia/turkey/report-turkey/

[19] Rocha Cutiller, Adrià – “Turquía sustituye el estado de emergencia con una nueva ley antiterrorista”- EL PERIODICO – 2018- https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180718/turquia-acaba-con-el-estado-de-emergencia-dos-anos-despues-6949560  

[20] Iriarte, Daniel – “Bienvenidos a la República Islámica de Erdoganistán” – EL CONFIDENCIAL- 2016- https://www.elconfidencial.com/mundo/2016-07-17/turquia-golpe-estado-islamizacion-erdogan_1234463/