Política

Grupos de presión en España

Grupos de presión en España

El objetivo principal de este artículo será dilucidar la evolución de los grupos de presión durante los últimos años en España, especialmente desde la irrupción de la crisis económica en 2008. Primero estableceré que enmarcamos dentro del término “grupo de presión” para a continuación centrarme individualmente en cada categoría de dichos grupos. Basándonos en los rasgos generales y evolutivos que los textos de la asignatura establecen, analizaré su evolución desde la Transición e intentaré esclarecer los cambios que puedan haberse realizado en ellos durante estos últimos años. Finalizaré con unas conclusiones que intenten sintetizar dichos cambios.

DELIMITACIÓN DEL CONCEPTO “GRUPO DE PRESIÓN”

Un Grupo de Presión, o Grupo de Interés, sería aquel que articula las reivindicaciones y necesidades de la sociedad transmitiéndolas al proceso político. Para ello, trasladan demandas pragmáticas específicas a los partidos políticos de cara a que las integren en sus programas y puedan llevarse a la práctica mediante normativa, legislación y todo tipo de políticas. Estos grupos son vasos comunicantes entre la sociedad civil y el estado, actores imprescindibles para la consolidación de un sistema político democrático, para la discusión y la toma de decisiones públicas.

Iván Medina realiza una tipología de los principales tipos de grupos: Organizaciones empresariales, Sindicatos, Grupos Profesionales, Grupos de promoción de intereses, Think-tanks, y Asociaciones políticas o grupos de interés intergubernamentales. Seguiremos esta clasificación para analizar individualmente la evolución de cada uno de ellos.

ORGANIZACIONES EMPRESARIALES

                Entendemos como organizaciones empresariales aquellas que defienden los intereses de los empresarios y sus asociaciones. Desde junio de 1977 su principal actor ha sido la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, CEOE.

Durante la Transición y hasta mediados de los años 80, la CEOE se integró en un modelo de negociación de intereses claramente corporativista, de concertación entre los diferentes agentes sociales y el gobierno, que dio lugar a diferentes pactos sociales. La necesidad de consolidar un nuevo sistema político en un contexto de fuerte crisis económica aparece como principal motivación de dicho comportamiento.

La recuperación económica de finales de los 80 pone en crisis este modelo corporativista. Las organizaciones empresariales pierden su interés en concertar acuerdos con las organizaciones sindicales, apareciendo una clara politización del conflicto laboral con nuevas pautas de conflictividad social y un dialogo social tenso, donde el gobierno ya no aparece como mediador sino como parte misma del conflicto y en muchas ocasiones alineado con las tesis de las mismas organizaciones empresariales.

La primera legislatura del Partido Popular en 1996 abre una nueva fase de consenso, caracterizado por un gobierno que se inhibe e impulsa el dialogo entre las partes sin un proceso institucionalizado. Esta nueva fase de concertación se romperá en la segunda legislatura conservadora, recuperándose durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, quien gracias al crecimiento económico dispondrá de margen para aplicar políticas que traen la paz social y buenas relaciones con los agentes sociales.

Desde el inicio de la Transición estas organizaciones empresariales han mantenido una línea de actuación constante buscando la puesta en marcha de una política económica neoliberal que reduzca la intervención estatal, permita mayor flexibilidad del mercado de trabajo, la adecuación entre los salarios y la productividad de los trabajadores, la reducción de impuestos y cotizaciones a las empresas o nuevas ventajas fiscales.

Ahora bien, coincidiendo con el inicio de la crisis económica durante la IX Legislatura en 2008, podemos encontrar varios factores que podrían haber modificado tanto la percepción como el modo de actuación de estas organizaciones empresariales:

  • El primer factor sería la crisis en la propia CEOE vinculada a los problemas penales de su presidente hasta 2010, Gerardo Díaz Ferrán (1). En plena crisis económica, la personificación de la patronal, conocido por su dureza a la hora de manifestarse(2) , es procesado por quiebra fraudulenta de sus empresas y un sinnúmero de delitos en ocasiones relacionados con su propia labor al frente de la organización. Su resistencia a abandonar el cargo sumió a la CEOE en la mayor crisis de su historia, hecho que en combinación con un contexto de incremento del desempleo y recesión hundió la imagen y la capacidad de acción de la organización hasta límites desconocidos(3).
  • A esta desacreditación de la CEOE se han sumado durante estos años numerosos episodios que han provocado desafección en la opinión pública hacia la clase empresarial en su conjunto:
    • Numerosos casos de corrupción que han llevado a los peores índices de percepción conocidos en España. En todos estos casos se incluye participación empresarial (4).
    • Modelo de gestión y evolución de muchas empresas con despidos, cierres y quiebras, personalizado especialmente en el sector financiero con numerosos rescates a bancos y cajas de ahorro. También ha influido el comportamiento de numerosos accionistas y directivos, visto como insolidario por buena parte de la población(5).
    • Declaraciones públicas y política de comunicación de numerosas organizaciones empresariales. Ejemplo claro es el caso del think-tank empresarial Círculo de empresarios que en ocasiones ha soliviantado la opinión pública con sus propuestas y declaraciones(6).
  • Por último, añadiríamos como factor la persistencia, duración y profundidad de la propia crisis económica, dejando al descubierto importantes carencias en la economía española, especialmente en términos de sectorización, competitividad y productividad. Al mismo tiempo que parece abrirse un consenso generalizado en la necesidad de internacionalizar las empresas españolas y aumentar la innovación de las mismas, las organizaciones empresariales se han opuesto radicalmente al resto de agentes sociales en aquellos temas más candentes durante estos años como la regulación laboral, la política fiscal o los recortes presupuestarios.

Resumiendo, las organizaciones empresariales se han enfrentado durante los últimos años a un contexto donde coexistía una fuerte recesión económica junto a un deterioro creciente de su imagen.

 

Así, la estrategia de la CEOE presidida por Joan Rosell durante los últimos años ha sido reducir la propia imagen de la organización y mantenerla en un perfil moderado y negociador.

Resultados más destacados de su papel negociador serían la reforma del Sistema de Pensiones y el Pacto Social firmado con gobierno y sindicatos para hacer frente a la Crisis en 2011, al final de la última legislatura de José Luis Rodriguez Zapatero(7), o el Acuerdo para el Empleo y la Negociacion colectiva de 2015, ya en la primera legislatura de Mariano Rajoy. Este III AENC ha definido el camino de negociación entre patronal y sindicatos hasta este momento, quedando el gobierno como un simple garante del pacto(8).

Caso diferente fue la aprobación unilateral por parte del Gobierno de la Reforma Laboral de 2012(9), tras la ruptura de la negociación entre los actores sociales. En este caso el Gobierno asumió buena parte de los postulados de la organización empresarial, abaratando y flexibilizando el despido, pero sobre todo modificando radicalmente la negociación colectiva de los convenios, erradicando la ultraactividad de los mismos y dando prioridad a los convenios en cada empresa independientemente de lo pactado en convenios de nivel superior. Este último elemento ha trasformado sustancialmente el sistema de negociación colectiva vigente desde los inicios de la Transición.

Respecto a los grupos de presión empresariales o de interés particular, la situación actual en España está pendiente de la tramitación de una proposición de ley del gobierno que regule los mismos. Conocida como “Ley de Lobbies”, establece la creación de un registro público de carácter obligatorio o un código de conducta para los lobistas(10). Esta legislación vendría a reglamentar y adecuar a las directivas europeas un sector especialmente opaco en nuestro país y del que se desconoce su verdadera influencia o capacidad de decisión. Esta ley regularía tanto la actuación de grupos de interés particular como de interés general, pero indudablemente son estos grupos de interés a medio camino con las organizaciones empresariales los que protagonizan el debate.

Así, durante los últimos años hemos asistido a casos de asociaciones que para el imaginario colectivo y la opinión pública habrían desarrollado labores de presión con resultados tan eficaces como perjudiciales para el interés común. Dos casos ejemplarizarían perfectamente este tipo de organizaciones. El primero sería UNESA, la Asociación Española de la Industria Eléctrica, conocida como la “patronal o el lobby de las eléctricas” y que muchos presentan como la mano que mece la cuna de todas las decisiones relativas a políticas energéticas en España, siempre desde la sombra y con ilimitada voracidad (11).

El segundo caso es Consejo Empresarial para la Competitividad, CEC, creado en 2011 y alentado por las 17 mayores empresas españolas y el Instituto de Empresa Familiar. Conocido como el “lobby del Ibex 35”, su creación en plena cresta de la crisis económica y como revulsivo a la crisis en la CEOE, ha sido visto como un intento de influir por parte de los principales directivos españoles en las políticas gubernamentales. Durante estos años se le han atribuido todo tipo de manejos y conspiraciones, desde sustituciones en la dirección de medios de comunicación a la creación de partidos políticos. Tras la retirada de Cesar Alierta y el fallecimiento de Emilio Botín, sus dos principales impulsores, el propio CEC se acaba de disolver este mismo año(12).

SINDICATOS

         Los dos principales protagonistas del sindicalismo español desde los inicios de la Transición han sido Comisiones Obreras, CC.OO., y la Unión General de Trabajadores, UGT.  Su evolución ya ha sido tratada en los textos del programa académico: participación, sobre todo de UGT, en el modelo corporativista hasta mediados de los años 80, momento en el cual alcanzan la unidad sindical que han mantenido hasta este momento. Encadenarán periodos de concertación y conflictividad laboral en aumento durante los gobiernos del PSOE y el Partido Popular, defendiendo modelos corporativistas, siempre preocupados por los ajustes económicos y sociales y sus consecuencias distributivas y laborales.

La primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, gracias al contexto económico expansivo y la implantación de nuevas políticas sociales, supuso un periodo de paz social y buenas relaciones entre gobierno y sindicatos. Momento que se rompe en mayo 2010, con las medidas de ajuste presentadas por el Gobierno presionado por la situación económica y las instituciones internacionales(13).

Desde ese momento se eleva la conflictividad laboral, solo entre los años 2010 a 2012 asistimos a cuatro convocatorias de Huelga General. Pese a los momentos de negociación tripartita que ya comentábamos en el epígrafe dedicado a las organizaciones empresariales, desde el mundo sindical no se ha abandonado una línea general protagonizada por la crítica a la ausencia de dialogo social, sobre todo en aquellos ámbitos relacionados con la legislación laboral, y especialmente durante los años de gobierno de Mariano Rajoy.

Aun así, para muchos analistas, estos años de crisis han supuesto un cierto declive de estos sindicatos mayoritarios, magnificando ciertas inercias y carencias que dichas organizaciones vendrían arrastrando anteriormente(14) (15). Podríamos enumerar una serie de ellas como las más representativas:

  • La elevada institucionalización de las ambas centrales sindicales. Su financiación procede directamente del Estado, lo que incide en su desacreditación hacia buena parte de la opinión pública. Además, con la desregularización que han supuesto las últimas modificaciones de la legislación laboral, especialmente la Reforma de 2012, los sindicatos han perdido enormes capacidades de negociación e influencia, sobre todo en ámbitos de negociación colectiva o administración de recursos como es el caso de los fondos de formación.
  • Cierta sensación de fracaso frente a la gravedad y virulencia de la crisis. Aquí se aduce pérdida de credibilidad tras su apoyo a acuerdos como la Reforma de las Pensiones de 2011, de difícil justificación ante los trabajadores, o su incapacidad de influir decisivamente en la mayoría de las políticas y decisiones económicas y sociales aplicadas durante los últimos años.
  • Fracaso movilizador. Han sido numerosas las ocasiones donde no han conseguido demostrar la fuerza suficiente en la calle. Las convocatorias de Huelga General a las que nos referíamos no consiguieron ningún resultado factible y en la mayoría de los conflictos que han protagonizado el debate público en estos años, se han tenido que conformar en muchas ocasiones a representar un papel de acompañamiento ante la pujanza de números movimientos sociales y profesionales que comentaremos posteriormente.
  • La propia crisis de representatividad que ya arrastraban desde comienzos de la Transición. Siempre han sido organizaciones de baja afiliación en comparación con el entorno europeo, sumado a que en España la mayoría de las empresas son Pymes de menos de 25 trabajadores, restringiéndose la representación sindical prácticamente a las que tienen más de 50 trabajadores. El crecimiento de la precariedad y temporalidad del mercado laboral en estos últimos años habría incrementado esta crisis de representatividad. Desde 2009 las dos principales centrales sindicales han perdido un 25% de su afiliación y un 16,7% de delegados en las empresas. Del mismo modo, estos años han visto reforzar el papel y la influencia de numerosos sindicatos sectoriales y profesionales.
  • Por último, el estancamiento programático y la falta de renovación de los propios sindicatos. UGT modifico su dirección en 2016 tras 22 años de secretaría general de Cándido Méndez y CC.OO. está actualmente inmerso en un proceso de renovación. A este estancamiento se le suma una ofensiva conservadora y neoliberal de cuestionamiento de su papel, donde no han sabido establecer claramente programas alternativos.

GRUPOS PROFESIONALES

                Entendemos como Grupos Profesionales aquellas organizaciones que defienden los intereses determinados de colectivos de trabajadores y profesionales. La fórmula canónica serían los Colegios Profesionales, pero también podríamos incluir aquí otras organizaciones sectoriales como asociaciones o sindicatos profesionales.

 La Constitución de 1978 es la única europea que recoge los Colegios Profesionales en su interior. Desde 2008, podemos caracterizar su evolución en torno a dos factores principales, los cambios legislativos y su posicionamiento frente a la crisis económica.

En diciembre de 2009 se aprueba la conocida como Ley Ómnibus(16), referida al libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio. Dicha ley incorporaba al sistema español las directivas de servicio europeas, rompiendo con un sector ampliamente regulado donde buena parte operaba al margen de la competencia exterior mediante una abundancia de regularizaciones y barreras. Durante la siguiente legislatura, el gobierno de Mariano Rajoy intentó afianzar esta liberalización de los servicios profesionales mediante la aprobación de una Ley de Colegios Profesionales que derogara la vigente de 1974. Ante la presión de los mismos, retiro el anteproyecto sin haberlo recuperado aun(17) (18).

La lucha contra estas reformas legislativas ha sido protagonizada principalmente por Abogados, Arquitectos e Ingenieros, quienes ven en la liberalización una desregularización que acabaría con las garantías necesarias en su actuación profesional. Otros ven en esta posición de los Colegios Profesionales un interés meramente corporativista, donde el mantenimiento de barreras solo serviría para apuntalar posiciones de privilegio(19).

El otro gran campo de batalla para las organizaciones profesionales durante los últimos años ha sido su labor contra los efectos negativos de la crisis económica. Los Colegios han incrementado exponencialmente su faceta reivindicativa frente a su actuación anterior, más centrada en la prestación de servicios. Este es el caso de profesionales como Funcionarios, Sanitarios o Educadores, donde sus Colegios, Sindicatos y Asociaciones han liderado la contestación y el conflicto generado por la aplicación de recortes salariales y presupuestarios, o los intentos de privatización de algunos servicios.

Claro ejemplo han sido las mareas de la comunidad de Madrid, exportadas en muchas ocasiones al resto de España. Así la Marea Blanca en defensa de la Sanidad pública de Madrid(20), o la Marea Verde de Madrid por la Escuela Pública(21). Estos movimientos han sabido coordinar toda una serie de organizaciones vecinales, de madres y padres de alumnos, estudiantes, pacientes, usuarios, consumidores o sindicatos, pero siempre bajo el protagonismo de los profesionales de cada sector, y con gran presencia en los medios de comunicación y la opinión pública. En muchos casos obteniendo resultados como la paralización de las privatizaciones de hospitales en Madrid o la reversión de numerosas políticas públicas.

Por último, encuadraremos dentro de estos Grupos Profesionales la situación del ejército. Destacaba el profesor Aberich Nistal su completa profesionalización y alejamiento de veleidades políticas. Estos últimos años han confirmado esta tendencia, e incluso cierta profundización, pues hemos asistido a alguna ruptura dentro del monolitismo militar. Así casos como el accidente del Yak-42(22), las sentencias por acoso sexual y abuso de autoridad a favor de la comandante Zaida Cantera(23) o el caso del teniente Luis Gonzalo Segura expulsado del ejercito por denunciar casos de corrupción(24), han abierto una brecha dentro de la institución, poniendo en el centro del debate el propio funcionamiento de la jerarquía militar, sus carencias y necesidades. Así mismo los recortes presupuestarios durante la crisis y la propia sostenibilidad de la institución militar han sido constantes en la discusión de los últimos años, sin que este hecho haya supuesto ninguna modificación en su actuación como grupo de presión, al contrario que lo sucedido en el resto de la historia contemporánea de España. 

GRUPOS DE PROMOCIÓN DE INTERESES (O AL SERVICIO DE INTERESES PÚBLICOS)

                El material didáctico de la asignatura nos los presentan como aquellos grupos que defienden causas o credos. Estamos ante un cajón de sastre que engloba buena parte del conocido como Tercer Sector, encontrado desde organizaciones religiosas a todo tipo lobbies o movimientos sociales y de economía social. Separaremos el análisis de los grupos al servicio de intereses públicos y el de los grupos de intereses particulares al que ya nos hemos referido en el capítulo dedicado a las organizaciones empresariales.

Respecto a los grupos al servicio de intereses públicos y dejando para el final el caso de la Iglesia Católica, actor indiscutible y prácticamente único de las organizaciones religiosas, el comportamiento general de los mismos durante los últimos años ha confirmado las tendencias que ya adelantaba el profesor Aberich Nistal en su texto. Frente al movimiento vecinal de los años 70 y la eclosión del fenómeno asociativo en los 90, se impone claramente el trabajo en red dentro de estos grupos, imponiéndose las ideologías abiertas en base a marcos ideológicos comunes donde conviven diferentes tendencias y corrientes.  Con formas de organización flexibles, horizontales, asamblearias, participativas, integrando profesionales, renovándose generacionalmente y eliminando personalismos. Combinando la acción global y local, la gestión social, buscando objetivos pragmáticos.

El caso paradigmático y que claramente ha definido la evolución posterior de estos nuevos grupos de promoción de intereses ha sido el 15 M(25) (26). Surgido de movimientos espontáneos, prácticamente desconocidos hasta el momento y desvinculados de sindicatos o partidos políticos, su transversalidad y su indefinición programática más allá de sus deseos de cambio y renovación unidas a su repercusión en la opinión pública, supuso un revulsivo que ha transformado incluso el sistema político español, más allá de su caracterización simplista como pura protesta. El 15 M y los movimientos que cristalizan en él, como la PAH, Juventud sin Futuro o el Patio Maravillas personifican totalmente las características que exponíamos anteriormente.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca, PAH, ha sido un ejemplo especialmente exitoso de nuevo movimiento social, con enorme repercusión en la creación y modificación de opinión pública, e incluso elaboración de legislación e influencia en dentro de los programas de los partidos políticos. Sabiendo captar la atención de las redes y medios de comunicación, especialmente la televisión, y canalizando el malestar ciudadano ante la actuación del sector financiero lograron convertir lo que se consideraban problemas económicos puramente personales en un problema político y social.

Otro ejemplo de la eclosión y capacidad de presión de estos movimientos sociales ha sido el surgimiento de nuevas fuerzas políticas, especialmente Podemos o las Plataformas Ciudadanas, que se han nutrido no solo del programa de estas organizaciones, sino de buena parte de sus Grupos Formales de cara a integrar su estructura.

Este impulso de los nuevos movimientos sociales ha eclipsado en cierto modo la labor e influencia de grupos más clásicos e institucionalizados como las ONGD o los movimientos ecologistas, si bien han integrado en sí mismos las reivindicaciones y programas históricos de los mismos. Otro ejemplo exitoso de los últimos años es el movimiento LGTB, que ha sabido imponer sus demandas e intereses tanto ante la opinión pública como ante las élites políticas, pudiendo modificar sustancialmente su situación de partida.

Con la Iglesia Católica partiremos de la situación de conflicto abierto durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Así las leyes de memoria histórica o las ampliaciones de derechos civiles, encontraron una fuerte oposición en la jerarquía católica que no dudo en usar los medios de comunicación a su alcance y la movilización de fieles para mostrar su continuo rechazo.

A finales de esa misma legislatura, y una vez iniciado el pontificado de Joseph Ratzinger, comienza un nuevo clima de negociación y respeto mutuo, exitoso gracias a los acuerdos financieros de 2006(27) y movimientos como la transformación de la COPE en 2009. Este clima se radicalizará con la llegada al papado de Jorge Mario Bergoglio en 2013. El retiro del cardenal Rouco Varela de la presidencia de la Conferencia Episcopal en 2014 y las nuevas exhortaciones desde la jerarquía eclesiástica han replegado la iglesia española a posiciones meramente apostólicas, huyendo de la confrontación o el ultramontanismo anteriormente mostrado(28). El cambio en estos últimos cinco años ha sido radical, pasando de tener como figura más representativa a Kiko Arguello y su Camino neocatecumenal al Padre Ángel y sus Mensajeros de la Paz.

THINK – TANKS

                 Los laboratorios de ideas en España también han sufrido en los últimos años problemas de financiación derivados de los recortes presupuestarios en la administración, las empresas y los partidos políticos. Además en algunos casos también han soportado el descrédito y la desconfianza heredada de sus centros u organismos dependientes.

Siguiendo la proyección de los diez Think – Tanks más influyentes que ofrece el profesor De Andrés, de aquellos de financiación pública solo el Real Instituto Elcano ha conseguido mantenerse presupuestariamente sin grandes contratiempos. Por el contrario otros como el CIDOB(29), Casa Árabe o Casa Asía(30) han visto su continuidad seriamente comprometida debido al cese de aportaciones desde las administraciones involucradas o diferencias ideológicas entre sus patrones.

Los Think–Tanks de los partidos políticos como FAES o la Fundación Alternativas además de contar con presupuestos más reducidos, también se han visto involucrados en las luchas partidistas y en algún escándalo con pésimos resultados para su imagen pública y su capacidad de influencia.

Así FAES tras un largo proceso de ruptura entre sus patronos y los dirigentes del actual Partido Popular, tras años ejerciendo un papel más de censor que impulsor de las políticas populares, ha terminado por desvincularse totalmente de la organización política. En estos momentos el PP prepara la creación de una nueva fundación que ocupe su vacío(31).

Por otro lado, tras la disolución de la Fundación IDEAS debido al escándalo “Amy Martin”, la Fundación Alternativas ha quedado como el único laboratorio de ideas en la órbita del PSOE. El Partido socialista no ha sido capaz aun de poner en marcha un Think–Tank propio(32).

Por último ya hemos comentado las dificultades acaecidas estos últimos años con aquellos grupos de presión vinculados a la patronal o el empresariado como el Círculo de Empresarios, el Consejo Empresarial por la Competitividad o el Instituto de Estudios Económicos vinculado a la CEOE.

Pese a estas dificultades, la realidad es que poco a poco se van asentando en el panorama nacional toda una serie de Think – Tanks que están ayudando a la discusión, el debate y la elaboración de propuestas. Prueba de su vigencia y potencialidad es la continua creación de nuevos laboratorios bajo el amparo de partidos políticos, como es el caso del Instituto 25M de Podemos; empresas como la Fundación Corporate  Excellence fundada por las principales compañías del Ibex 35 para promover la reputación corporativa; particulares como ThinkCat contra el independentismo o profesionales como es el caso de Economistas contra la Crisis, Piedras de Papel o Politikon.

GRUPOS DE INTERES INTERGUBERNAMENTALES

                 Los años 90 y la primera década del siglo XXI trajeron la puesta en marcha de innumerables agencias y organismos locales, autonómicos y nacionales de promoción y representación de todo tipo de intereses. Para muchos se trató de una sobresaturación de propaganda institucional, con cada vez menos aceptación entre la opinión pública debido a prácticas de clientelismo, malversación y despilfarro en muchos casos. De esta forma han sido el objetivo principal de las políticas de austeridad, reducción del gasto público y el déficit de las diferentes administraciones, especialmente en aquellos casos donde han cambiado  diferentes gobiernos(33).

Un ejemplo aparecido en estos últimos años de grupo de interés intergubernamental ha sido la conocida como Marca España. Nacida en 2012, con la creación de un Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España, tiene como objetivo principal la promoción de la imagen exterior de España en los ámbitos económico, cultural, científico, social y tecnológico. Con resultados aún inciertos, la realidad es que en muchas ocasiones la denominación “Marca España” se ha convertido en objeto de crítica o ironía.

CONCLUSIONES

                Para concluir intentaré enumerar una serie de elementos que nos podrían ayudar a clarificar la situación de los grupos de presión en el momento actual de nuestro país.

Primeramente destacaría la institucionalización, dependencia estatal y lenta decadencia de los dos grupos más clásicos de presión, sindicatos y patronal. Pese a este declive y la cada vez mayor desregulación del mercado laboral y social no encontramos en el horizonte ningún tipo de organización que pueda asumir con mejores resultados sus funciones en un futuro próximo. Por tanto, quizá más que a su desaparición tiendan a profundas modificaciones en su organización, funciones y programas.

El segundo punto a destacar sería la falta de transparencia y el desconocimiento público de la actuación de buena parte de los grupos de presión, especialmente aquellos destinados a un interés particular. Parece que se ha impuesto en España el modelo anglosajón del Lobby, así como un cierto consenso entre las fuerzas políticas para regular su funcionamiento y evitar abusos(34).

En tercer lugar, frente a cierto estancamiento de las ONGD, asistimos a una eclosión de movimientos sociales y reivindicativos que están consiguiendo traspasar el asociacionismo y entrar en el núcleo de decisión política. Pero esta movilidad social viene  aparejada con una gran fragmentación de organizaciones y reivindicaciones, con una debilidad de medios que las convierten en fácilmente “capturables” por el poder político y en numerosas ocasiones con arcos temporales de actuación muy rápidos y cortos en duración. También asistimos a otra eclosión de laboratorios de ideas y “agrupaciones de contenido y conocimiento”, mejor organizados que los anteriores y mayor voluntad de permanencia.

 Por último, corroboraríamos la práctica irrelevancia actual de dos de los grupos de presión con más importancia en la reciente Historia de España, la Iglesia, recogida en si misma desde la elección de Francisco I, y el ejército, completamente profesionalizado y ajeno a todo tipo de vinculación con el poder político.

REFERENCIAS

(1).- EL RELEVO DE DIAZ FERRAN Y LA CRISIS DE CEOE. La Vanguardia, 2010

(2).- LAS MEJORES FRASES DE DÍAZ FERRÁN. El Diario, 2012

(3).- MEJORAR LA CONFIANZA EN LAS ORGANIZACIONES EMPRESARIALES. IESE 2013

(4).- LA PERCEPCIÓN DE LA CORRUPCIÓN EN ESPAÑA CRECE 22 PUNTOS EN DOS AÑOS ENTRE LOS DIRECTIVOS. EFE Empresas, 2016

(5).- LA BRECHA SALARIAL ENTRE DIRECTIVOS Y EMPLEADOS CRECE DURANTE LA CRISIS. 5 días, 2016

(6).- ORIOL DEJA EL CÍRCULO DE EMPRESARIO TRAS SU ÚLTIMA Y “EMBARAZOSA” POLÉMICA. El Confidencial, 2014

(7).- LOS SINDICATOS, LA PATRONAL Y EL GOBIERNO FIRMAN EL PACTO SOCIAL. Expansión, 2011

(8).- ROSELL RETA AL BANCO DE ESPAÑA CON SUELDOS POR ENCIMA DEL IPC. Economía Digital, 2017

(9).- LAS DIEZ CLAVES DE LA REFORMA LABORAL DEL GOBIERNO DE RAJOY. Expansión, 2012

(10).- EL CONGRESO INICIA LOS TRÁMITES PARA REGULAR LOS “LOBBIES” POR PRIMERA VEZ EN DEMOCRACIA. El Confidencial, 2017

(11).- CÓMO UNESA DOBLA LA RODILLA DE LOS GOBIERNOS. Economía Digital, 2016

(12).- EL CONSEJO EMPRESARIAL PARA LA COMPETITIVIDAD ECHA EL CIERRE. Cinco Días, 2017

(13).- DOS MINUTOS QUE CAMBIARON A ESPAÑA. El Pais, 2010

(14).- SINDICATOS: RENOVARSE O MORIR. Cambio 16, 2016

(15).- LOS SINDICATOS, A LA CALLE. El Diario, 2016

(16).- LA “LEY ÓMNIBUS” PARA AGILIZAR LOS TRÁMITES DEL SECTOR SERVICIOS, AL DETALLE MEDIDA POR MEDIDA. El Mundo 2009

(17).- LOS COLEGIOS PROFESIONALES APLAUDEN LA RETIRADA DE LA LEY. Cinco Días, 2015

(18).- COMPETENCIA INSISTE EN REFORMAR LA LEY DE COLEGIOS PROFESIONALES. El Economista, 2016

(19). – COLEGIOS PROFESIONALES: ¿MENOS BARRERAS O MENOS GARANTÍAS? Cinco Días, 2014

(20).- MESA EN DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA DE MADRID, MEDAP- MAREA BLANCA

(21).- MAREA VERDE. QUIÉNES SOMOS

(22).- EL CONSEJO DE ESTADO RESPONSABILIZA A DEFENSA DEL ACCIDENTE DEL YAK-42. El país, 2017

(23).- ZAIDA CANTERA: LA HISTORIA DE LA MUJER QUE SUFRIÓ ACOSO SECUAL EN EL EJÉRCITO. La Voz de Galicia, 2015

(24).- EL SUPREMO CONFIRMA LA EXPULSIÓN DEL EJERCITO DEL TENIENTE SEGURA POR LAS CRÍTICAS A SUS SUPERIORES. El Mundo, 2016

(25).- CINCO AÑOS DEL 15-M, EL MOVIMIENTO QUE TRANSFORMÓ LA POLÍTICA, Huffington Post, 2016

(26).- 15M, 5 AÑOS DESPUÉS. ¿QUÉ HA CAMBIADO? El Diario, 2016

(27).- EL GOBIERNO DARÁ MÁS DINERO A LA IGLESIA. El Pais, 2006

(28).- LA IGLESIA ESPAÑOLA ASUME LA HOJA DE RUTA DEL PAPA FRANCISCO. El Mundo, 2015

(29).- EL MINISTERIO DE EXTERIORES ADEUDA LOS 30.000 EUROS ANULAES AL CIDOB. El Pais, 2016

(30).- LA CASA ASIA DE BARCELONA, BAJO AMENAZA DE DESAHUCIO. El Pais, 2016

(31).- RAJOY ARMA UNA MACROFUNDACIÓN CON LAS MISMAS FUNCIONES QUE FAES. La Razón, 2017

(32).- EL PSOE DESMANTELARÁ LA FUNDACIÓN IDEAS POR EL ESCÁNDALO AMY MARTIN. El Diario, 2013

(33).- LAS AUTONOMÍAS AHORRARÁN 2.000 MILLONES DE EUROS CON LA REDUCCIÓN DE ORGANISMOS. El Confidencial Digital, 2015

(34).- UN INFORME DENUNCIA LA EXCESIVA INFLUENCIA DE LOS “LOBBIES” EN ESPAÑA Y LAS PUERTAS GIRATORIAS. 20 Minutos, 2015