Familia Real Española (1931-1945)

4.2. Renovación Española, testaferro de Alfonso XIII. Las relaciones con los Accidentalistas.

POLÍTICA E IDEOLOGÍA EN LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA (1931-1945)

4.2. Renovación Española, testaferro de Alfonso XIII. Las relaciones con los Accidentalistas.

Desde el mismo inició del partido alfonsino encontramos el intento por parte de sus integrantes más jóvenes de imponer la teología política de AE, con una base tradicionalista, más autoritaria y extremista que la defendida por el emisario real o el propio Alfonso XIII. El acto fundacional de este grupo de AE fue un homenaje a Pemán en el Hotel Ritz el 23 de febrero de 1933, al que también asistieron Goicoechea, Rodezno en representación de los carlistas y Valiente por los accidentalistas, quien acabó abucheado. Hablaron Maeztu, Vegas Latapié y Sainz Rodríguez, quien declaró que “al pueblo español hay que ofrecerle un Estado de nueva planta […] queremos renovar todo, haremos una España nueva”[1], para proceder a continuación a la lectura de una carta de adhesión del exiliado Calvo Sotelo que reclamaba “conquistar el Estado”, entre frases como “¡Vivimos en guerra¡ ¡Milagro de Dios¡ Porque a la guerra deben Italia, Alemania, Portugal, Polonia y otros pueblos la ventura infinita de haber sacudido el espantajo parlamentario”[2].

Capitaneados por el exministro primorriverista, los jóvenes de AE establecieron desde el principio un programa diferente al canónico inicial de RE, lo que provocó durante toda su existencia continuas tensiones entre una doctrina totalitaria que triunfará tras la guerra y el pragmatismo del exmonarca, convertido en un obstáculo para la imposición de estas ideas. No buscan esa revisión de la monarquía liberal con mayores prerrogativas reales y orden que propone su propio partido, sino un liderazgo autoritario en un estado nuevo (en el sentido portugués o austriaco). Por su contra, RE, rehén de las desordenadas estrategias de Alfonso XIII, se fue configurando paulatinamente más como un grupo de presión de notables que en un verdadero partido estructurado o con claros objetivos, más allá de la restauración dinástica.

Durante 1933 se produjeron continuos posicionamientos y configuraciones en el campo de la derecha, de cara a unas elecciones generales que se vislumbraban muy próximas. Así, RE constituyó una plataforma de colaboración electoral con los carlistas (TYRE – Tradicionalistas y Renovación Española). Fue también durante estos meses cuando se fundó Falange, siendo financiada por los monárquicos tras firmar un primer pacto con ellos en agosto[3]. Pero el principal acontecimiento fue una enorme escalada verbal de los alfonsinos, sobre todo del grupo de AE, contra los posibilistas de la CEDA y los agrarios. Por ello, Gil Robles viajó a París en junio, reuniéndose con el monarca en dos entrevistas secretas que solo fueron reveladas cuando el primero publicó sus memorias. El exrey le prometió una tregua por parte de los monárquicos: “si con la República puedes salvar a España tienes la obligación de intentarlo. Ni tu tranquilidad ni mi Corona están por encima de los intereses de la Patria. Yo no puedo desautorizar a los que públicamente defienden la causa de la Monarquía, pero tampoco te crearé dificultades. Por el bien de España, yo sería el primer republicano”[4]. La tregua tuvo lugar y las derechas llegaron en buena sintonía a las elecciones de 1933, no materializándose nunca el mayor temor de Gil Robles: que el exrey prohibiera a los monárquicos (buena parte de la estructura y los votantes de la CEDA) el apoyo a los propagandistas. González Calleja indica que Alfonso XIII decidió seguir una “estrategia inspirada en el proceso de restauración que en esos momentos se seguía en Grecia” [5].

[1] Banquete-Homenaje al Ilustre poeta y orador D. José María Pemán. ABC. Madrid. 24 febrero 1933. pp. 35-36

[2] PLATÓN (1998) p. 360

[3] Este supuesto impulso financiero a Falange por los monárquicos (o las propias relaciones) es un tema controvertido en la historiografía. La bibliografía del monarca no lo menciona, solo Platón, pero si lo hace toda la bibliografía del fascismo y de la época: GONZÁLEZ CALLEJA (2015) p. 589 “El dinero lo pusieron los alfonsinos, que en agosto de 1933 llegaron a un acuerdo (‘Pacto del Escorial’) con José Antonio sobre lo que debía llevar y no llevar el programa de su futuro partido”

[4] PLATÓN (1998) p.364

[5] GONZÁLEZ CALLEJA “El exrey” pp. 412-413