Familia Real Española (1931-1945)

7.1. Postguerra, abdicación y muerte de Alfonso XIII. Relaciones de la Familia Real y los Monárquicos con el primer franquismo.

POLÍTICA E IDEOLOGÍA EN LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA (1931-1945)

7.1. Postguerra, abdicación y muerte de Alfonso XIII. Relaciones de la Familia Real y los Monárquicos con el primer franquismo.

Los generales monárquicos fueron los primeros en mostrar a Franco su disconformidad con Serrano Suñer y en criticar la indecisión del régimen a la hora de definir la forma de Estado. Ya desde los tiempos de la guerra, civiles como Vegas Latapié[1] habían tomado una postura crítica con el nuevo régimen militar y en abril de 1939 la salida de Sainz Rodríguez del Ministerio de Educación Nacional provocó la primera crisis ministerial del franquismo[2]. En agosto de 1939 se formó un nuevo gobierno donde, pese a la abundante presencia de monárquicos, algunos quedaron disgustados por el giro falangista del mismo, así como por la constatación de que Franco consideraba mantenerse en el poder de forma indefinida. Kindelán[3] fue la principal figura de estos primeros generales “descontentos”, junto con Orgaz, Ponte, Vigón y Dávila. Aún así, hasta la muerte de Alfonso XIII no se produciría ningún escarceo serio entre los monárquicos y el franquismo.

El exrey comprendió que cualquier proyecto restaurador quedaba aplazado sin fecha, mostrando públicamente durante sus dos últimos años su adhesión al nuevo régimen y sin dejar traslucir la más mínima prisa respecto a una posible restauración[4]. Convertido Goicoechea en Gobernador del Banco de España y ocupando altos cargos en el régimen el resto de supervivientes del alfonsismo, desde el inicio de la guerra solo tuvo a su alrededor un círculo muy reducido, cuya mayor figura fue el jefe de su casa, el conde de los Andes.

Fueron los generales monárquicos los que tomaron el papel protagonista dentro del campo monárquico, y de ellos procedió una vez más un ultimo intento de solicitar su abdicación.  Juan Vigón, convertido en Jefe del Estado Mayor, se lo solicitará a finales de 1939, vía el conde de los Andes quien asegurará que “S.M. estaba ya resuelto en principio”[5]. Probablemente, como aseguran algunos autores[6], en la decisión de Alfonso XIII pesaba la posibilidad de que con Juan la restauración fuera más rápida y sencilla, pero sobre todo se decidió finalmente “cuando su salud empeoró aún más gravemente”[7] Tampoco Juan de Borbón mostró en ningún momento ansiedad por recibir sus derechos. Jamás encontraremos ni en aquel momento o en el futuro mención alguna o reproche, más allá de la continua alabanza y sumisión a su padre.

[1] DE LA CIERVA (1997) pp. 130-132

[2] Ibidem pp.146-47

[3] PLATÓN (1998) pp. 558-559. El principal desaire de Franco a Kindelán habría sido el nombramiento de Yagüe como Ministro del Ejército del Aire.

[4] Pese a este silencio oficial si existieron algunos roces, como el que detalla GONZÁLEZ CALLEJA “El exrey” pp. 430-431 “[ante una carta de Franco de diciembre de 1939] Despechado, don Alfonso comentó despectivamente que la misiva ‘parece escrita por un demócrata cristiano cualquiera’ y que no la quiso divulgar para no ‘sembrar cizaña entre los españoles’”

[5] Ibidem p.560

[6] CASALS (2019) p.169- Cita el libro de confidencias de Ramón de Franch, Genio y figura de Alfonso XIII, a quien el Rey en diciembre de 1940 habría dicho “Yo se lo perdono todo a Franco, y para facilitarle la tarea, si es contra mí que va la resistencia, estoy dispuesto a abdicar en mi hijo, Juan, apenas yo vuelva de Roma en fecha muy próxima”

[7] ARÓSTEGUI (2002) p.74