Salvini y la Liga Norte: la Teoría del Discurso y los populismos
Salvini y la Liga Norte: la Teoría del Discurso y los populismos
Las elecciones del 4 de marzo de 2018 estaban señaladas en el calendario italiano como el momento en que Silvio Berlusconi resucitaría de sus cenizas y recuperaría el gobierno italiano. Por el contrario, los resultados finales no solo dejaron al Movimiento 5 Stelle (M5S) como el partido más votado, sino que dentro de la vencedora coalición de centroderecha, la renovada Lega Nord superó sorpresivamente en votos y escaños a Forza Italia enviando al Cavaliere a lo que parece una definitiva jubilación. Matteo Salvini, líder de la Liga desde 2013, conseguirá convertirse en vicepresidente del gobierno italiano gracias a una sorpresiva coalición con el M5S.
En esta PEC analizaremos desde la teoría del discurso como un partido separatista, regional, con serios problemas de corrupción y aliado a otros partidos ultraderechistas en el Parlamento Europeo ha conseguido llegar al gobierno con un programa nacional, populista y reformador y convertirse en la virtual primera fuerza política Italiana. Para ello comenzaremos con un resumen de la trayectoria histórica de la Liga para continuar con el análisis del discurso tradicional de la formación y terminar con los cambios producidos en él tras la llegada de Salvini.
La Lega Nord. De Umberto Bossi a Matteo Salvini
La Lega Nord nace en 1991 como una federación de numerosos partidos regionales del norte y el centro de Italia que hasta entonces no habían tenido resultados electorales destacables. Fundada por Umberto Bossi se configuró en un principio como un partido independentista, federalista, conservador en aspectos sociales y morales, neoliberal y anti-estatalista en lo económico, euroescéptico y con un discurso anti-inmigración y contra el multiculturalismo, cercano a otros partidos europeos como el Frente Nacional Frances.
El proceso Manos Limpias y las elecciones de 1992 bajo la sombra del escándalo Tangentopoli, le catapultarán al éxito electoral, entrando con 80 puestos en el Parlamento Italiano, éxito que se amplía en las elecciones administrativas de 1993 donde consiguen la alcaldía de Milán y conquistan el gobierno de varias provincias del Norte. Las elecciones de 1994, con el cambio a un sistema mayoritario que les otorga 180 parlamentarios, los llevarán a la presidencia de la Cámara de Diputados y al gobierno en alianza con Silvio Berlusconi y Forza Italia dentro de una coalición llamada Polo de las Libertades. No obstante, la negativa de Berlusconi a apoyar un proyecto de constitución que regionalizaba Italia les hace abandonar el gobierno seis meses después. En 1995 pasan a apoyar el gobierno de concentración de Dini, lo que provoca las primeras escisiones en su seno. Entre esa fecha y 1998 son numerosos los pactos en gobiernos locales a los que llega con partidos de centro-izquierda.
En 1996 consigue su mayor éxito electoral presentándose en solitario, con un 10,1% de los votos. Es el momento en que anuncian que su objetivo es la sedición de la Padania, un neologismo inventado para denominar el norte de Italia, que según las versiones que se utilicen llegá incluso a los límites de Roma, incluyendo Umbría y la Toscana. Proclaman simbólicamente la independencia de la Padania durante una manifestación en Venecia e incluso organizan un referéndum de independencia y elecciones a un inexistente “Parlamento Padano”. Pero las divisiones los llevan a un gran retroceso electoral en las elecciones europeas de 1999, donde deciden replantearse su estrategia. De esta forma abandonan el camino independentista para tomar un discurso federalista y descentralizador, al mismo tiempo que retoman su alianza con Silvio Berlusconi y su nueva coalición, la Casa de las Libertades, pero sufriendo un desplome de su apoyo electoral. Pese a ello entrarán en el nuevo gobierno hasta 2006 con algunas de las carteras más importantes como Justicia, Trabajo o Asuntos sociales.
2005 marca su recuperación electoral, y tras la caída de Prodi en 2008 volverán al gobierno en la nueva coalición berlusconiana Pueblo de la Libertad. Desde allí consiguen reformas respecto a la federalización fiscal del país, o imponer sus visiones respecto a la inmigración ilegal. En 2011 será el único partido importante en oponerse al gobierno tecnócrata de Monti, lo que incrementa sus divisiones internas y pone en peligro el liderazgo de Bossi, quien finalmente dimitirá de la Secretaría General en 2012 tras sufrir un ictus y verse implicado en un caso de corrupción que salpicó a su familia directa y por el que fue condenado en 2017, lo que no ha sido óbice para que siga siendo el Presidente del Partido hoy en día.
Tras un corto interregno de Roberto Maroni, Salvini será elegido nuevo Secretario General en 2013 por un 82% de los votos en unas primarias contra el mismísimo Bossi que solo consiguió el 18% restante y que desde ese momento se convirtió en su mayor crítico. Nos centraremos en los detalles del discurso que han permitido modificar a la Liga sus posiciones y llegar al gobierno con un 17,35% de los votos en 2018, teniendo desde entonces mejores perspectivas electorales, llegando hoy día a estar en cabeza de las principales encuestas italianas, como demuestra el siguiente gráfico que les otorga un 32% de los votos a diciembre de 2018[1].

Regionalistas, populistas, de extrema derecha
Hay cierto consenso en definir a la Lega Nord durante el liderazgo de Bossi como un “partido regional populista”[2]. Su principal adscripción sería la “regional”, basado en la brecha económica y social entre un norte rico y desarrollado y un sur de Italia subdesarrollado y completamente dependiente de las subvenciones públicas. El culpable es “Roma”, personificación de una clase política caduca, las élites e instituciones que hacen posible esa diferencia y esclavizan al norte gracias precisamente al apoyo electoral que consiguen en el sur, quien no tiene ninguna intención de salir de este círculo vicioso. Así la independencia del norte o al menos una descentralización radical aparecen como única solución posible a sus problemas. “Roma ladrona”[3] será el grito de guerra, el problema se conocerá como la “cuestión norteña”. Este resentimiento con raíces en el mismo Risorgimento explotará electoralmente a principios de los años 90, justo el momento en que se desmorona la primera república. El regionalismo se configura así como la principal línea de fuerza de la Liga que buscara la consecución de la independencia o al menos una mayor autonomía para esas regiones norteñas, con la creación de nuevas instituciones y el énfasis continuo en subrayar sus diferencias y potenciar sus identidades.
Junto a este regionalismo, la Liga también recoge un acervo de tradiciones que podríamos considerar como populistas. Así antagoniza el carácter trabajador, honesto y tradicional de los habitantes del Norte frente a los vagos ladrones romanos y sureños, dedicados casi en exclusiva a esquilmar la riqueza que el Norte crea sin aportar nada a cambio. Además, la situación empeora debido a las hordas de inmigración ilegal, sobre todo africana y musulmana que estarían destruyendo la cultura y la sociedad italiana, y que no solo estarían en la base de la precarización económica creciente, sino en un aumento desaforado de la delincuencia. Los diferentes gobiernos han fracasado con sus políticas multiculturales e integradoras respecto a esta inmigración, que solo se solucionará mediante mano dura. La Liga usa el lenguaje y el razonamiento del ciudadano común, lo que los lleva a infinidad de polémicas al usar argumentos y términos racistas, xenófobos y políticamente incorrectos. Económicamente su programa es claramente neo-liberal, donde empresas y emprendedores deben liberarse del abuso estatal, especialmente agudizado por la dependencia del sur. Solo ellos son capaces de hacer crecer la economía y redistribuir correctamente la riqueza, sin que burócratas ineptos decidan por ellos. Sus grandes recetas económicas es la reducción de la presión fiscal y la suspensión de numerosos programas sociales, especialmente todos aquellos destinados a subvencionar el sur. Por tanto también son euroescépticos, la Union Europea es una burocracia extractiva que solo sirve para imponer y mantener las élites actuales, la Unión Europea es un “superestado jacobino”
El tercer elemento que encontraríamos en el ideario tradicional de la Liga es el conservadurismo social y moral. No solo ha sido un apoyo constante a la iglesia católica (con alguna crisis temporal) sino que incluso se le ha relacionado con el movimiento lefebvriano. Se les ha acusado continuamente de homofobia, Bossi llegó a hablar de los “nazis rosas y homosexuales” confabulados a nivel mundial mediante lobbys secretos y muy organizados[4]. El feminismo será otra diana de sus críticas, culpable también del proceso de destrucción de las familias y la sociedad italiana.
Si bien el heredero tradicional del fascismo italiano hasta principios del siglo XXI fue la Alianza Nacional, de forma convencional, y sobre todo fuera de Italia, se consideraba también a la Liga como un partido de extrema derecha más que regionalista. Esta ubicación ideológica, así como su radicalidad y trayectoria le confirieron por buena parte de la sociedad italiana un rechazo y una aureola negativa que será lo primero que Salvini intente cambiar cuando se hace con las riendas en 2013.
La nueva Liga, un referente internacional para el populismo derechista
Matteo Salvini nació en Milán en 1973 en una familia acomodada. Se afilia con 18 años a la Liga Norte, procedente de círculos okupas y comunistas[5], y con 20 ya es el concejal encargado del área de juventud en Milán, puesto que en años posteriores compatibilizará con tareas periodísticas. Sin terminar sus estudios universitarios, en 2004 se convierte en europarlamentario, pasando después a la Cámara de Diputados y regresando al europarlamento en 2009 que solo abandona tras el éxito electoral de 2018.
A finales de 2013, en plena crisis liguista, Salvini se convierte en la figura emergente del partido. Participa en sentadas que bloquean autopistas para defender a los trabajadores de una fábrica, organiza jornadas contra el Euro declarando que “es un crimen de lesa humanidad”, se manifiesta contra la construcción de una mezquita en Milán declarando que “el islam es peligroso, no hay ninguna posibilidad de dialogar con él”[6]. Ha logrado construir su imagen apareciendo continuamente en todo tipo de medios y programas de televisión y usando “un lenguaje simple, directo, accesible, versátil y universalmente inteligible. La fuerza de su discurso se basa en la concisión de sus fórmulas, en el uso de pocas palabras y en el empleo de expresiones que representan esquemáticamente un cierto mal humor tan vago como extendido, y también una sensación de urgencia”[7]. Combativo buscando continuamente la tensión y el enfrentamiento, usa una “claridad” campechana y espontanea contra el enemigo, lejos de cualquier formalismo.
Usa lemas claros, sencillos, y directos, “restituye un primitivismo dialéctico cuyo riesgo es hacer descender hasta lo más bajo el nivel del debate políticio italiano”7. Construye una imagen de trabajador común, humilde, “que escucha al ciudadano […] los objetivos de la nueva liga: restablecer el rigor, la disciplina, la regularidad y los derechos de los ciudadanos […] se presenta como ese lider político que comprende a los ciudadanos en su valoración positiva del pasado y que además les reconoce en su debilidad y olvido actuales. La liga sabe que Italia tiene raíces estables, tradiciones y valores que no han sido dignamente escuchadas. […] El proyecto salviniano es una misión heroica de reconstrucción del país, […] una “revolución del sentido común”, una tarea de rehabilitación sobre la base del descontento y los valores tradicionales. Matteo Salvini se esfuerza por encarnar la figura del lider-padre que reconstruye un pais colapsado por el descrédito del trabajo y la burocracia”7.

De esta forma, uno de los principales rasgos del nuevo discurso de la Liga es la hegemonía y la potenciación de la figura de Salvini quien sustenta un liderazgo indiscutido al que ni siquiera Bossi pudo acercarse. No solo controla completamente el gabinete de comunicación del partido, se ha convertido en una figura omnipresente que cuenta con equipo permanente de especialistas en medios y redes sociales que le mantienen continuamente en el centro de todo debate que se produzca en el país. Ha podido poner fin a la endémica lucha de facciones y familias dentro de la liga, y pese a su estructura algo anárquica (amalgama más de 15 organizaciones diferentes) ha conseguido imponer un cambio generacional en todos los niveles y controla totalmente la organización. A tal punto ha llegado la identificación del partido con su líder que en su logo electoral equiparan su nombre al de la propia formación o la página web oficial también lleva el nombre del propio Salvini. Claramente se busca potenciar su figura de hombre fuerte, en un momento de decadencia y crisis sistémica, donde se han sucedido multitud de proyectos en los últimos años con gobiernos de derechas, tecnocráticos o de izquierda y todos ellos con proyectos de reforma constitucional e institucional que han ido fracasando. También se busca conectar con cierta tradición histórica de un país como Italia que como comenta Enric Juliana ya buscó anteriormente la identificación con otras figuras que ofrecían fortaleza en momentos de crisis, como fueron el caso de Mussolini o Berlusconi[8], (si bien añade que también tiende a deshacerse de ellos tiempo después)

El segundo gran cambio que la Liga introduce en su discurso es la nacionalización del mismo, abandonando en cierta medida la regionalización anterior. Sí durante el discurso de Salvini en el Congreso donde ganó las primarias el lema era un claro “El futuro es la independencia”, días después comenzó a disculparse por todas las expresiones denigrantes e insultos que personalmente había dirigido a los sureños en numerosas ocasiones (p.ej: los italianos del sur “huelen tan mal que hasta los perros salen pitando”[9]). El nuevo leit motiv será que o Italia se salva a si misma como nación o todas sus regiones, sin excepción, se enfrentarán a la ruina. Ahora aduce que aunque el Norte de Italia pudiera ir en solitario, seguiría siendo victima de las regulaciones impuestas por una “totalitaria” Unión Europea, cuyo único objetivo es fomentar la ventaja de la economía alemana mediante su principal instrumento: el Euro. “Roma” ha dejado de ser la sede del verdadero poder, ahora lo que Italia necesita es la creación de “uno o más movimientos” a lo largo del país que junto a la Liga organicen la resistencia frente al gobierno pro-UE de Renzi y las élites políticas tradicionales, el establishment. La liga sigue siendo un partido regional, pero su discurso ha dejado de ser regionalista, abandona toda reclamación de independencia o autonomía, no sin la oposición de los dirigentes tradicionales que se verán derrotados según se incrementen los resultados electorales. Crea una nueva formación “Noi con Salvini” (NcS) que se presentará en todas aquellas circunscripciones donde la Liga no se presente: el Lazio, el Sur de la península, Cerdeña y Sicilia. NcS conseguirá en 2018 entre el 10 y el 13% de los votos en estas circunscripciones, 20 escaños y consolidará al sorpasso de la Liga a Forza Italia, robándole votos en sus feudos tradicionales. En 2018 culminará esta nacionalización eliminando el término “Nord” de los símbolos electorales, desde ese momento son tan solo la “Lega”. La personalización de la Liga en Salvini y el uso que este hace de las redes sociales habrían ayudado también a estos resultados electorales fuera de sus zonas tradicionales de voto, pese a la mínima estructura que la Liga tiene en dichos territorios. Así un estudio de sus entradas en Facebook2 respecto a si están relacionados con valores “nacionales” o “norteños”, muestra clarísimamente la evolución y la magnitud de este cambio.


El tercer gran cambio en la estrategia de la Liga ha sido precisamente su uso de la comunicación. Las redes sociales han facilitado la personalización de la política, ofreciendo una conexión directa con los votantes y desplazando la estructura tradicional del partido. Además, permiten centrar la discusión en aquellos temas que más les convienen. Así el mismo estudio de sus entradas en Facebook2 nos ilustra sobre cuales son. Prácticamente estos cinco temas que vemos reflejados en el gráfico contienen la totalidad del mensaje de la Liga.

Los tres primeros, Inmigración, Seguridad y Terrorismo son vistos y reconocidos por el electorado como temas “privativos” de la Liga, son aquellos donde ha conseguido imponer su hegemonía en la discusión pública, favorecidos por la crisis migratoria del Mediterráneo que precisamente ha explosionado durante estos años, el aumento de atentados terroristas en Europa y numerosos casos de asesinatos y violencia sexual cometidos por inmigrantes, con gran repercusión mediática y que además tienden a aparecer en momentos de campaña electoral, lo que potencia la efectividad de estos mensajes. La inmigración como referente político no es un tema nuevo en Italia, pero la Liga ha conseguido colocarlo con éxito en el vértice de toda su cosmovisión, los votantes consideran más creíbles sus propuestas en este ámbito frente a la inoperancia del resto del sistema político. Hay encuestas que dicen que el 72% de los italianos estarían de acuerdo con su política migratoria9. Los mensajes económicos priman el antagonismo contra la Unión Europea y el Euro, relacionándolos completamente con la crisis económica y la pauperización del ciudadano medio, encabezando la protesta contra los recortes sociales puestos en marcha desde el inicio de la crisis en 2008 y solicitando medidas proteccionistas y nativistas, entendiendo por nativismo la ideología que proclama que “los estados deben estar habitados exclusivamente por los miembros del grupo nativo (la nación) y los elementos no-nativos (personas e ideas) son fundamentalmente una amenaza al homogéneo estado-nacion”2
Este nativismo nos lleva a la cuarta característica del nuevo discurso de la Liga: el énfasis que ponen continuamente en la defensa de los valores tradicionales culturales e identitarios. Son claramente inflexibles en aquellos aspectos morales que más han evolucionado con las teorías de la diversidad, respecto a las que se posicionan violentamente. Basan su moral en una “heterosexualidad obligatoria” dentro de un tipo de familia tradicional y conservadora, y en un entorno de ley y orden, donde caben tanto la crítica a las farmacéuticas y las vacunas, como la legalización de la prostitución o las críticas al Papa Francisco por acoger inmigrantes o recibir cruces comunistas de Evo Morales9. La combinación de autoritarismo y populismo está detrás de sus declaraciones y actuaciones. La mano dura se presenta como Deus ex Machina para todo tipo de problemas y controversias, las amenazas exteriores (e interiores) a la identidad nacional exigen la protección de esa cultura nacional por todos los medios. Así diferentes miembros de la Liga proclaman que “la propuesta de la Lega es muy simple, reconoce que la legítima defensa es siempre defensa legítima [… ] Quien viola la propiedad privada y pone en peligro la vida de otra persona tiene que considerar la eventualidad de salir “noqueado” […] No podemos acoger a todo el mundo porque no cabemos, así que tenemos que elegir. Hay que decidir si nuestra raza blanca tiene que seguir existiendo o si tiene que ser borrada”7. El propio Salvini, ya como vicepresidente del gobierno: “Se acabaron los buenos tiempos para los clandestinos, llegó la hora de hacer las maletas, enviarlos a casa será una de nuestras prioridades. Los extranjeros que permanezcan de forma irregular en Italia serán expulsados, los gitanos italianos, por desgracia, hay que quedárselos”8.

La quinta y última novedad del discurso de la Liga es su realineamiento internacional. Si bien siempre tuvo contacto con partidos como el Frente Nacional, su acercamiento y liderazgo dentro del movimiento populista y de ultraderecha es evidente. No solo saludó en su momento la victoria de Trump, sino que ha declarado en numerosas ocasiones su interés de acercarse a Putin y Rusia, económica y políticamente. El discurso actual de la liga lo equipara a numerosos movimientos de Europa del Este, especialmente el conocido como Grupo de Visegrado, como es el caso del húngaro Victor Orban que ha llegado a declarar que “Salvini es mi héroe”[10]. En el Parlamento Europeo ha profundizado en sus lazos con partidos ultraderechistas como el Frente Nacional Frances, los Partidos por la Libertad holandeses y austríacos o el Partido Popular Danes, compartiendo con ellos las mismas concepciones respecto a la inmigración, a los valores conservadores y un euroescepticismo combativo contra una Unión Europea que estaría al servicio de Alemania y dirigida por una burocracia extractiva. En este momento, Salvini es bendecido como un referente de este nuevo movimiento populista de ultraderecha, así Steve Bannon le bautiza como el nuevo Trump, germen de la “su revolución” populista en Europa, “si aquí funciona la revolución, Italia estará en el centro de la política mundial”[11].
Conclusión: la Liga en el gobierno
Podríamos asegurar que este cambio de discurso ha supuesto un éxito indudable hasta ahora para la Liga. Si en el momento en que Salvini llega a la Secretaría General las encuestas les dan por debajo del 4% del voto, a finales de 2018 las encuestas les dan un 32%, el liderazgo entre los partidos italianos, el control y el protagonismo absoluto del gobierno nacional y cierta posición de hegemonía respecto al establecimiento de la agenda pública y su desarrollo.
De ser un partido regional, con ciertas competencias y fortaleza en el gobierno de algunos municipios y provincias, con intermitente participación en el gobierno nacional pero siempre en un papel secundario como complemento a mayorías de centro derecha, ha pasado a dirigir de facto el gobierno italiano. Si las elecciones de 2018 dejaron un panorama ingobernable, la negativa de Renzi y el Partido Democrático de pactar con los populistas del M5S les acabó echando en los brazos de la Liga, que tras conseguir el visto bueno de Berlusconi a abandonar la coalición y formar gobierno ha conseguido liderar todas las políticas que ha puesto en marcha el nuevo gobierno. Otorgar a Salvini la vicepresidencia y el Ministerio del Interior supuso el desbloqueo de las negociaciones. Desde ese puesto, su personaje se ha multiplicado, no abandonando un solo día el trono de la polémica no solo en Italia sino en toda Europa. Si un día se fotografía bañándose en la piscina de la mansión confiscada a un mafioso, al día siguiente aparece en el puerto siciliano de Pozzalo anunciando delante del buque Aquarius con 158 inmigrantes a bordo que “se acabo la buena vida”[12], cuando no se va de fiesta la noche en que un puente se había derrumbado en Genova produciendo 43 muertos y posa en cientos de selfies, entre ellos con una tarta titulada “El equipo gana”.

Las políticas que han puesto en marcha, tanto en asuntos de inmigración, fiscalidad, recuperación económica o de defensa de la identidad italiana tampoco han dejado indiferente a nadie. La sensación generalizada es que han conseguido opacar la labor del M5S, quien lidera la coalición gubernamental, y que también basa su actuación en un discurso populista. Pero el caso del M5S es muchísimo más difícil de definir y aprehender en los esquemas clásicos.
[1] “Italy has a new government – have a look at our poll tracker”. Poll of Polls. 2018. https://pollofpolls.eu/IT
[2] Albertazzi, Daniele . “ ‘No regionalism please, we are Leghisti !’ The transformation of the Italian Lega Nord under the leadership of Matteo Salvini”. Taylor & Francis online. 2018. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/13597566.2018.1512977
[3] “La Lega: «Roma ladrona» è scontro alla Camera” La Repubblica. 2004. http://www.repubblica.it/2004/c/sezioni/politica/litecamera/litecamera/litecamera.html
[4] Ravelli, Fabrizio. “»Nazisti rossi e omosessuali» L’invettiva di Bossi a Venezia”. La República. 2000. http://www.repubblica.it/online/politica/bossibari/venezia/venezia.html
[5] Perma, Giancarlo. “Salvini, il comunista padano che per Milano dà il sangue”. Il Giornale. 2013. http://www.ilgiornale.it/news/interni/salvini-comunista-padano-che-milano-d-sangue-968284.html
[6] “Salvini: «Anche da noi milioni di islamici pronti a uccidere» Corriere della Sera. 2015. https://milano.corriere.it/notizie/cronaca/15_gennaio_10/salvini-milioni-islamici-pronti-sgozzare-uccidere-4c5daab2-98c0-11e4-8d78-4120bf431cb5.shtml
[7] Romana Santoro, Francesca; Giustini, Federico “ Matteo Salvini: de corazón a corazón”. CTXT. 2018. https://ctxt.es/es/20180328/Politica/18732/italia-matteo-salvini-lega-norte-elecciones-5-estrellas.htm
[8] “Vuelve el Fascismo”. FORT APACHE. 2018. https://www.youtube.com/watch?v=rnUdAZ6ekbU
[9] Sanchez, Carlos Manuel. “Matteo Salvini, el hombre que se ríe de Europa”. XL Semanal. 2018. https://www.xlsemanal.com/conocer/politica/20180722/quien-es-matteo-salvini-ministro-interior-italia.html
[10] Tondo, Lorenzo. “Matteo Salvini and Viktor Orbán to form anti-migration front”. The Guardian. 2018. https://www.theguardian.com/world/2018/aug/28/matteo-salvini-viktor-orban-anti-migrant-plan-brussels
[11] Pacho, Lorena. “El estratega Bannon sobre Salvini: “Es como Trump””. El Pais. 2018. https://elpais.com/internacional/2018/09/22/actualidad/1537644349_577247.html
[12] Verdú, Daniel. “El vicepresidente xenófobo Salvini visita la zona cero de los desembarcos de migrantes”. El Pais. 2018. https://elpais.com/internacional/2018/06/03/actualidad/1528039106_682571.html

