Familia Real Española (1931-1945)

3.3. El inicio del exilio. Las elecciones de Junio de 1931

POLÍTICA E IDEOLOGÍA EN LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA (1931-1945)

3.3. El inicio del exilio. Las elecciones de Junio de 1931

Durante esos primeros meses, los monárquicos estuvieron convencidos de la provisionalidad del régimen republicano, así como de su imposible supervivencia.  El propio Alfonso XIII declaró nada más llegar a París: “créame […]. Hace falta más valor para hacer lo que yo he hecho que para cargar al frente de un escuadrón. […] Después de las elecciones generales veremos”[1].  Cambó cuenta en sus memorias el optimismo reinante entre los círculos del exilio respecto a un futuro éxito electoral[2]. Alfonso XIII lo habría fiado todo en aquel momento a la precariedad del régimen republicano y la capacidad de sus seguidores para imponerse en un censo y un procedimiento electoral con evidentes rasgos de caciquismo, donde un electorado monárquico y rural pudiera alcanzar la mayoría. Es así que durante sus primeras semanas en el exilio, y con cierta frivolidad, el monarca primó más sus asuntos de intendencia, familiares, turísticos y de ocio que los políticos.

Las elecciones del 28 de junio de 1931 supusieron un desastre para las candidaturas monárquicas, consiguiendo solo 30 escaños en una cámara de 470. La Unión Monárquica Nacional solo consiguió un escaño (el de Calvo Sotelo posteriormente anulado). Los agrarios, presentados en aquel momento como monárquicos, se convirtieron en el principal grupo de la derecha en la cámara con 15 escaños. La Acción Nacional de los propagandistas de Herrera Oria alcanzaron solo 5 puestos, 5 los carlistas y solo otros 4 monárquicos entrarán en las Cortes de forma independiente. Únicamente Romanones consiguió un acta presentándose como monárquico, sin más adjetivos.[3]

[1] Salida del Rey para París. Unas palabras de su majestad. ABC Madrid. 17 abril 1931. p.17

[2] TUSELL / QUEIPO DE LLANO (2003) Posición 11033

[3] GONZÁLEZ CALLEJA et alii (2015) pp.794-816. Los cuatro independientes fueron Romanones en Guadalajara bajo el paraguas de Monarquía Liberal, y otros tres que se presentarán en Castilla, bajo el lema católico agrarios, independientes del partido agrario y del tradicionalista, pero definiéndose como católicos/ tradicionalistas: Juan Lamamié de Clairac, terrateniente salmantino, y dos por Burgos, el sacerdote Ricardo Gómez Rojí y el abogado Francisco Estévanez Rodríguez.