1. Introducción
POLÍTICA E IDEOLOGÍA EN LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA (1931-1945)
1. Introducción
En 2014, con motivo de la abdicación de Juan Carlos I, Isabel Burdiel publicó un artículo donde resumía el proceso en que se vieron envueltas las monarquías europeas dentro de la evolución de los regímenes liberales durante el primer tercio del siglo XX:
“En Europa la monarquía se mantuvo como una institución central en la consolidación del liberalismo y en la construcción de los nuevos Estados-nación en el siglo XIX. Una fuerza política y cultural de integración a la que ninguna de las naciones de Europa quería renunciar y que, contra todo pronóstico, demostró su flexibilidad para adaptarse (o ser adaptada). Y digo “ser adaptada” porque en toda Europa existió siempre una tensión estructural entre los Parlamentos y la resistencia de los reyes a perder prerrogativas. El momento de ruptura clave se produjo en la Primera Guerra Mundial, y durante los años treinta del siglo XX, cuando el problema ya no era la construcción del Estado-nación liberal, sino las formas posibles de resolver el acceso de las masas a la política; es decir, el tránsito a la democracia o la opción por regímenes no democráticos como el comunismo o los fascismos. Las monarquías que lograron sobrevivir fueron las que resistieron la tentación autoritaria y evolucionaron para adaptarse a la democracia y serle útil como un nuevo mecanismo de integración y estabilidad simbólica, despojado de todo poder político efectivo.”[1]
El objeto de este trabajo es precisamente analizar este proceso de adaptación de la familia real española durante uno de esos momentos de ruptura clave, el periodo que va desde el Manifiesto al País de Alfonso XIII del 14 de abril de 1931 hasta la emisión por Juan de Borbón del Manifiesto de Lausanne, el 10 de marzo de 1945. Ambos documentos reflejaban una intención de acomodar su posición institucional a presupuestos que hoy consideraríamos democráticos por parte de quién en ese momento ostentaba la jefatura de la familia real. Pero su procedencia, objetivos, significado y relevancia fueron completamente diferentes, y en modo alguno podemos establecer una evolución lineal entre ambos. Sabemos que durante esos catorce años que los separan fueron numerosos los vaivenes, adhesiones, posicionamientos y estrategias seguidas por los depositarios de los derechos dinásticos, en medio de un contexto histórico convulso. Encuadrar su actuación en ese contexto e intentar discernir cuales pudieron ser sus motivaciones o el entramado ideológico detrás de sus decisiones, así como sus principales apoyos, es la finalidad de este Trabajo Fin de Máster.
Cuando hablemos de familia real nos referiremos casi en exclusiva a sus cabezas durante aquellos años: Alfonso XIII y su hijo Juan de Borbón. Ambos son, como sabemos, figuras muy discutidas dentro de la historiografía. Me propongo compendiar partiendo de esa contradictoria bibliografía su actuación durante este periodo trascendental, buscando tanto la integridad de la misma como su complejidad y verdadera dimensión, con un trabajo que resuma sus documentos y declaraciones así como la configuración de sus apoyos. Partimos de una hipótesis clara: detrás de esta actuación de la familia real solo encontramos un interés dinástico. A la restauración en el trono supeditaron (sin planificación y comportándose habitualmente de forma incoherente) cualquier convicción ideológica, moral, familiar, partidaria o estratégica. Mi investigación se basará en el análisis de la bibliografía más actual sobre ambas figuras, con especial atención a sus manifiestos, cartas, comunicados y declaraciones.
[1] BURDIEL, I. “Modos de abdicar” Madrid. EL PAÍS. 18 de junio 2014. En https://elpais.com/cultura/2014/06/13/babelia/1402660068_468487.html

