{"id":2584,"date":"2020-06-02T19:44:50","date_gmt":"2020-06-02T19:44:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2584"},"modified":"2021-03-23T20:09:53","modified_gmt":"2021-03-23T20:09:53","slug":"conxita-simarro-diario-de-una-nina-en-tiempos-de-guerra-y-exilio-1938-1944","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/06\/02\/conxita-simarro-diario-de-una-nina-en-tiempos-de-guerra-y-exilio-1938-1944\/","title":{"rendered":"CONXITA SIMARRO, DIARIO DE UNA NI\u00d1A EN TIEMPOS DE GUERRA Y EXILIO (1938-1944)"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2584\" class=\"elementor elementor-2584\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3f1a31a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3f1a31a\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a165e7c\" data-id=\"a165e7c\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9a04cc0 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"9a04cc0\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">CONXITA SIMARRO, DIARIO DE UNA NI\u00d1A EN TIEMPOS DE GUERRA Y EXILIO (1938-1944)<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-33b7861 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"33b7861\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b14ff83\" data-id=\"b14ff83\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e0bacac elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e0bacac\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Hay una escena en la pel\u00edcula Casablanca donde Ingrid Bergman le dice a Humphrey Bogart: \u201cel mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. La cita viene perfecta para adornar esta recensi\u00f3n a los diarios de Conxita Simarro, no solo por la combinaci\u00f3n que en ella se da de \u00e9pica e intrahistoria, sino por la coincidencia temporal. Conxita transita por Casablanca entre el 14 y el 20 de noviembre de 1941, apenas unos d\u00edas antes de comenzar la trama de la pel\u00edcula. Es m\u00e1s, la cinta se inicia cont\u00e1ndonos como la ciudad marroqu\u00ed se hab\u00eda convertido en \u201cla puerta a la libertad de las am\u00e9ricas\u201d y c\u00f3mo una \u201ctortuosa ruta de refugiados\u201d llevaba de Par\u00eds a Marsella y de ah\u00ed a Or\u00e1n finalizando en Casablanca. El mismo recorrido que Conxita y su familia recorrer\u00e1n camino de M\u00e9xico.<\/p><p>Este pasaje, apenas una hoja, 20 l\u00edneas, ejemplifica perfectamente el tono y las m\u00faltiples lecturas que podemos extraer de su Diario. Casablanca le parecer\u00e1 \u201cestupendo, muy bonito y sobre todo modern\u00edsimo\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, tambi\u00e9n nos informa que ver\u00e1 all\u00ed dos pel\u00edculas americanas de ni\u00f1os con animales, <em>U\u00f1a y carne <\/em>con Mickey Rooney y caballos, y <em>Su primera escapada <\/em>con Jackie Cooper y Rin Tin Tin. Visitan la ciudad y a unos amigos de su padre con quien pasan un par de d\u00edas. Adem\u00e1s de su familia, viajaban con otro matrimonio en grupo. Conxita denota la preocupaci\u00f3n por la separaci\u00f3n que han sufrido al llegar al hotel y la falta de noticias. Tambi\u00e9n nos deja intuir su ansiedad ante el viaje definitivo, la incertidumbre constante respecto al mismo, o el sobresalto de no encontrar en la ciudad a quien esperaban. Pero frente al l\u00f3gico dramatismo del momento en que est\u00e1 viviendo, se impone a si misma un tono positivo. La ciudad cada vez le gusta m\u00e1s, los jardines son bonitos, los edificios estupendos, las calles largu\u00edsimas, la iglesia un poco vac\u00eda (pero est\u00e1 bien), los amigos de sus padres son simp\u00e1ticos y buenos. Narra como transcurren 26 horas desde que llegan a puerto hasta que consiguen zarpar, pero lo \u00fanico negativo es la escalera para bajar al atestado dormitorio com\u00fan. No hay durante el episodio de Casablanca referencia alguna a la guerra o la situaci\u00f3n pol\u00edtica internacional que si encontraremos en otras ocasiones a lo largo de los diarios. Estamos sobre todo ante un testimonio personal, el de una adolescente encapsulada en una familia protectora, que transita alrededor de una situaci\u00f3n tr\u00e1gica hasta que consigue alcanzar el ed\u00e9n de cierta normalidad.<\/p><p>Conxita Simarro elabor\u00f3 sus diarios entre 1938 y 1944, entre sus 10 y 16 a\u00f1os. Son anotaciones r\u00e1pidas, escasas, fragmentadas e irregulares en el tiempo. No encontramos en ellas muchas reflexiones: si bien hay referencias a la situaci\u00f3n exterior, la gran mayor\u00eda de sus apostillas consisten en la traslaci\u00f3n narrativa de sus acontecimientos diarios, de sus deseos, descripciones de su c\u00edrculo social o principales preocupaciones. M\u00e1s que un ejercicio meditativo parece intentar poner en orden sus recuerdos. Es m\u00e1s, hay un momento en que ella misma reconoce que no hace \u201cotra cosa que escribir frases ins\u00edpidas y sin substancia\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, pero lo excusa dici\u00e9ndonos que su alma \u201cest\u00e1 tan llena de impresiones y cosas que ser\u00eda imposible definirlas completamente\u201d<sup>3<\/sup>. Uno de los principales aciertos del libro es su verisimilitud, estamos ante un texto que no ha sido editado buscando mayor trascendencia. Nos encontramos ante las reflexiones en crudo de una adolescente que evoluciona ante nuestros ojos, madurando tanto emocional como estil\u00edsticamente.<\/p><p>Denotamos una joven obediente, agradecida, responsable, estudiosa, religiosa, enamoradiza y en cierto modo objetiva. En todo momento se muestra abnegada ante las circunstancias, no encontramos apenas quejas o reproches, siempre veremos como intenta reflejar en sus diarios aquellos acontecimientos o predicciones que tienen un componente positivo para ella. As\u00ed nos narra las dificultades del final de la guerra y el exilio con el tono m\u00e1s neutral posible. En los primeros a\u00f1os veremos continuas referencias a una posible guerra europea o a la victoria de los \u201ccriminales fascistas\u201d en Espa\u00f1a. Las referencias a los horrores de la guerra son escasas y lejanas a su foco personal, as\u00ed parece que le afectan m\u00e1s las consecuencias de las inundaciones de 1940 que el desarrollo de la contienda. Nos narra su situaci\u00f3n en Francia y los continuos cambios legislativos a su alrededor con enorme sobriedad y austeridad. Con la detenci\u00f3n de su padre y su confinamiento muestran algo m\u00e1s de preocupaci\u00f3n, pero sin cargar los tintes dram\u00e1ticos. Nos trasmitir\u00e1 el mal trato que han recibido en Francia los espa\u00f1oles solo cuando se encuentre en Santo Domingo, mientras que durante toda su estancia en Francia solo nos habr\u00e1 referido la amabilidad y la ayuda prestada por los propios franceses que se cruzan en su camino. Tan solo a partir de noviembre de 1942 nos habla de su deseo de volver a Espa\u00f1a. Es a partir de ese momento cuando los diarios se llenan de referencias pol\u00edticas e internacionales, pero siempre reflejando el optimismo de una futura soluci\u00f3n acorde a sus deseos. Nos cuenta que asiste a una conferencia de Mart\u00ednez Barrios, que se espera en cualquier momento la restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica en Espa\u00f1a, enumera los fracasos de Alemania y la Italia Fascista o el pr\u00f3ximo y seguro desembarco de los aliados en Europa. De Espa\u00f1a le llegan noticias contradictorias respecto a los presos y la evoluci\u00f3n del r\u00e9gimen. El diario se cerrar\u00e1 con el optimismo del desembarco en Normand\u00eda y el pesimismo que le provoca saber que Inglaterra no ayudar\u00e1 a los republicanos tras unas declaraciones positivas de Churchill sobre Franco, aunque intuimos que la autora se encuentra perfectamente integrada y feliz en M\u00e9xico. Espa\u00f1a para ella es una referencia familiar, nublada y lejana.<\/p><p>El n\u00facleo principal de los diarios de Conxita es la narraci\u00f3n de su d\u00eda a d\u00eda. Sus preocupaciones respecto a las diferentes acomodaciones que recorre, la comida a su alcance y el dinero. Sus diferentes amistades son detalladas y descritas constantemente, as\u00ed como su vida social y las diferentes escuelas por las que pasa. Tanto al principio del diario, como sobre todo en su final, asistimos a sus divagaciones amorosas. Intuimos que su padre pertenece a cierta \u00e9lite republicana. Pese al exilio y las penurias, est\u00e1 bien relacionado, siempre consigue establecer una m\u00ednima red de seguridad alrededor de su familia. Siempre se expresa en t\u00e9rminos positivos y optimistas sobre su padre y cita en muy pocas ocasiones a su hermana, mientras que la figura de su madre es presentada de forma m\u00e1s negativa, a menudo enferma, preocupada y casi siempre expuesta como un elemento pasivo. Conxita utiliza a su madre y sus vicisitudes para ejemplificar la dureza del contexto en el que est\u00e1n. Ella, por el contrario, hace un esfuerzo por presentarse siempre como una buena chica, optimista, echada para adelante e incluso feliz en dicho entorno. Las diferentes amistades que va haciendo son siempre positivas, las escuelas estupendas, los profesores maravillosos, M\u00e9xico el para\u00edso, sus constantes \u00e9xitos acad\u00e9micos, etc\u2026<\/p><p>El diario de una ni\u00f1a como Conxita nos permite analizar una fuente de primer nivel a la hora de acercanos a la intrahistoria, lejos del protagonismo o la trascendencia que pudieran tener otros aut\u00f3grafos de protagonistas de primera l\u00ednea. Siempre ha sido fundamental en cualquier investigaci\u00f3n el trabajo con aut\u00f3grafos de personajes principales (un ejemplo claro es el papel de los diarios de Aza\u00f1a respecto a cualquier indagaci\u00f3n sobre la II Rep\u00fablica), pero la historiograf\u00eda se ha abierto en las ultimas d\u00e9cadas a ampliar su campo de visi\u00f3n mediante la inclusi\u00f3n de diarios u otros testimonios de voces subalternas. Es el caso de los testimonios infantiles, que aportan n\u00fameros elementos que nos ayudan a desarrollar la historia cotidiana del d\u00eda a d\u00eda en un contexto determinado. Conxita nos muestra (en la mayor\u00eda de los casos sin ser consciente) una enorme gama de matices, comportamientos y situaciones que nos ayudan a encuadrar y definir el entorno en el que se encuentra. Frente a la presunta simpleza e incluso banalidad de sus afirmaciones, intuimos constantemente la influencia que los acontecimientos externos tienen respecto al desarrollo de su propia cotidianidad y personalidad. Sus caracter\u00edsticas de ingenuidad e inmediatez proporcionan incluso a estos documentos de un marchamo de verosimilitud y objetividad muy dif\u00edciles de encontrar en otros testimonios adultos, donde el narrador tiene sesgos mucho m\u00e1s marcados respecto al discurso que busca reflejar.<\/p><p>Pero, por otro lado, los diarios infantiles y juveniles no est\u00e1n exentos tampoco de la problem\u00e1tica en la que incurren otras fuentes o documentos hist\u00f3ricos: tambi\u00e9n nos muestran una mirada tangencial sobre el pasado, una perspectiva \u00fanica y sesgada, sobre la que tenemos que trabajar en pos de reconstruir un pasado m\u00e1s completo. Sosenski y Altied nos indican en sus introducciones al volumen el papel que las voces infantiles tienen en la historia y la capacidad de dichos documentos como fuente hist\u00f3rica. En ambos casos, el diario de Conxita se configura como un elemento de primer nivel.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La traducci\u00f3n textual es: \u201ccon el mundo entero derrumb\u00e1ndose, elegimos este momento para enamorarnos\u201d<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> SIMARRO, C. <em>Diario de una ni\u00f1a en tiempos de guerra y exilio (1838-1941). <\/em>Madrid. Editorial UNED. 2015. P. 143<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> SIMARRO, C. (2015) P. 170<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONXITA SIMARRO, DIARIO DE UNA NI\u00d1A EN TIEMPOS DE GUERRA Y EXILIO (1938-1944) Hay una escena en la pel\u00edcula Casablanca<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2585,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_layout":"no_sidebar_full_width","footnotes":""},"categories":[59],"tags":[52],"class_list":["post-2584","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-recension"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2584"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2584\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2589,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2584\/revisions\/2589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}