{"id":2572,"date":"2020-06-27T19:35:55","date_gmt":"2020-06-27T19:35:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2572"},"modified":"2021-03-23T20:11:19","modified_gmt":"2021-03-23T20:11:19","slug":"el-psoe-y-la-dictadura-de-primo-de-rivera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/06\/27\/el-psoe-y-la-dictadura-de-primo-de-rivera\/","title":{"rendered":"El PSOE y la Dictadura de Primo de Rivera"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2572\" class=\"elementor elementor-2572\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7effd2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7effd2f\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-fa76e59\" data-id=\"fa76e59\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-789ce5f elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"789ce5f\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">El PSOE y la Dictadura de Primo de Rivera<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9e75ea3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9e75ea3\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a7c69e8\" data-id=\"a7c69e8\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-07df607 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"07df607\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<h6><a name=\"_Toc44152824\"><\/a><span style=\"color: #000080;\"><strong>1.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/h6><p>El pasado octubre, durante una entrevista en El Pa\u00eds coet\u00e1nea a la exhumaci\u00f3n de Franco del Valle de los Ca\u00eddos, Cayetana \u00c1lvarez de Toledo declar\u00f3: \u201cQue tengan cuidado no vaya a ser que desenterrando a Jos\u00e9 Antonio aparezcan los v\u00ednculos del PSOE con la dictadura del padre\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. La alusi\u00f3n a esta colaboraci\u00f3n con la dictadura primorriverista ha sido un argumento constantemente utilizado por posiciones contrarias a los socialistas, tanto desde la derecha como desde la izquierda, de la misma forma que se ha configurado como uno de los episodios m\u00e1s \u201cvergonzantes\u201d y soslayados en la historia del propio partido.\u00a0<\/p><p>El objetivo de este Estado de la Cuesti\u00f3n es intentar clarificar los diferentes enfoques sobre la materia, tanto respecto al contexto de esta colaboraci\u00f3n como a los procesos en que se sustent\u00f3 y las posibles consecuencias que tuvo dentro del mismo partido. Tambi\u00e9n intentaremos indicar como ha ido asimilando este episodio el propio partido.<\/p><p>Examinando la bibliograf\u00eda sobre el asunto descubriremos que este fue un tema tratado en dos periodos diferentes de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola. El primero coincide con el inicio de la Transici\u00f3n, donde encontraremos las \u00fanicas obras espec\u00edficas sobre la materia. El segundo periodo coincide con la etapa final de los gobiernos de Felipe Gonz\u00e1lez, a\u00f1os donde se producir\u00e1 una amplia bibliograf\u00eda sobre la historia del Partido Socialista. Pero desde ese momento, una vez fijadas todas las posiciones, no encontraremos ning\u00fan aporte original m\u00e1s, declinando el inter\u00e9s por la historia socialista en nuestro pa\u00eds. Solo hallaremos toda una serie de obras propagand\u00edsticas a favor del papel desempe\u00f1ado por los socialistas y otras demonizando el mismo.<\/p><p>Estructurar\u00e9 este ensayo en cap\u00edtulos tem\u00e1ticos, desgranando la diversa bibliograf\u00eda seg\u00fan el objeto de su atenci\u00f3n. Primero analizaremos las dos \u00fanicas monograf\u00edas existentes sobre el tema, la de Enrique Guerrero y sobre todo la de Jos\u00e9 Andres-Gallego. A continuaci\u00f3n, rese\u00f1aremos las diferentes historias del Partido Socialista, comenzando por aquellas publicadas por investigadores independientes, para pasar a las editadas bajo el paraguas del propio partido, terminando con toda una serie de obras y autores que alimentan aun hoy una especie de leyenda negra sobre el periodo. En tercer lugar, repasaremos brevemente la bibliograf\u00eda general sobre la propia dictadura. Por \u00faltimo, terminaremos con un cap\u00edtulo de conclusiones.<\/p><h6><a name=\"_Toc44152825\"><\/a><span style=\"color: #000080;\"><strong>2.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Las Monograf\u00edas Sobre el Asunto<\/strong><\/span><\/h6><p>Solo encontramos dos monograf\u00edas que analicen la colaboraci\u00f3n entre los socialistas y la Dictadura primorriverista, y ambas coinciden temporalmente. Jos\u00e9 Andres-Gallego public\u00f3 en 1977 <em>El socialismo durante la dictadura, <\/em>que todav\u00eda hoy se mantiene como la principal referencia sobre el asunto. Por ello vamos a realizar una s\u00edntesis muy detallada de la misma, pues nos servir\u00e1 como resumen del tema y como guion a la hora de enfrentarnos al resto de la bibliograf\u00eda. En ella se pormenoriza esta relaci\u00f3n, conteniendo los principales episodios, controversias y personajes socialistas, hasta el punto de que en obras posteriores no encontraremos ning\u00fan aspecto que no se est\u00e9 ya mencionado en ella. De ah\u00ed que su an\u00e1lisis nos ayude a entender en que consisti\u00f3.<\/p><p>En esta obra resulta decisivo el momento en el que se public\u00f3, present\u00e1ndose a s\u00ed misma como una s\u00edntesis \u201cde lo que se ha escrito acerca del socialismo espa\u00f1ol en la Dictadura\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, contrastado ahora con el estudio de fuentes directas. Su autor era un joven catedr\u00e1tico de la UNED y la Universidad de Oviedo, que anteriormente se hab\u00eda especializado en la pol\u00edtica religiosa en Espa\u00f1a. Nunca tendr\u00e1 vinculaci\u00f3n o relaci\u00f3n conocida con el socialismo, y posteriormente tampoco retomar\u00e1 este campo de an\u00e1lisis, especializ\u00e1ndose en todo tipo de temas de la historia moderna y contempor\u00e1nea espa\u00f1ola. El n\u00facleo principal de la obra es su amplio y exhaustivo ap\u00e9ndice documental, que ser\u00e1 la base de pr\u00e1cticamente todos los estudios posteriores que se lleven a cabo. Estamos ante un volumen que intenta ser as\u00e9ptico, buscando la justificaci\u00f3n de todos los puntos de vista, y evitando entrar en la valoraci\u00f3n de aquellos m\u00e1s pol\u00e9micos, como ser\u00edan la posici\u00f3n socialista respecto a la persecuci\u00f3n del movimiento obrero y pol\u00edtico ajeno al socialismo o la oposici\u00f3n pol\u00edtica e intelectual a la propia Dictadura. Su estructura es esquem\u00e1tica, dispersa en ocasiones, perdiendo el hilo argumental. De esta forma, dedica m\u00e1s de la mitad del texto al an\u00e1lisis de la Dictadura, sus bases pol\u00edticas, el corporativismo y su programa social, o los diferentes contextos del movimiento obrero, con s\u00edntesis elaboradas y abstractas. Pero cuando entra en la materia socialista tiende a enumerar cronol\u00f3gicamente sus principales hitos y procesos, con continuos juicios de valor, pero sin un argumentario anal\u00edtico similar. As\u00ed, la obra carece de un ep\u00edlogo o un cap\u00edtulo de conclusiones que nos ayude a navegar entre tal cantidad de afirmaciones y datos. El autor nos transmite la sensaci\u00f3n de no querer cargar las tintas sobre la actuaci\u00f3n socialista, pero su visi\u00f3n de la Dictadura y su sistema corporativo es claramente favorable. M\u00e1s que mala praxis o intenciones, el problema socialista fue la equivocaci\u00f3n, el pragmatismo y su actuaci\u00f3n aprovechada de la situaci\u00f3n. Como ejemplo, a lo largo de todo el volumen prima la visi\u00f3n contempor\u00e1nea de Eduardo Aun\u00f3s, Ministro de Trabajo de la Dictadura y muy cr\u00edtico con el papel socialista. Aun as\u00ed, intenta presentar sus afirmaciones de la forma m\u00e1s acad\u00e9mica, imparcial y esterilizada posible, intentando huir de todo tipo de impregnaci\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p><p>Como resumen, la obra reconoce a Primo de Rivera una gran originalidad respecto al resto de totalitarismos de derechas de la \u00e9poca: encauzar el movimiento obrero atrayendo al socialismo. Esta relaci\u00f3n habr\u00eda estado llena de baches y frustraciones, pero tambi\u00e9n de logros. Su gran tesis respecto al Partido Socialista de los a\u00f1os 20 es su fracaso a la hora de convertirse en un partido laborista, siguiendo los \u00e9xitos del ejemplo ingl\u00e9s. De ah\u00ed el intento de Largo Caballero a la hora de reorganizar y reconvertir las relaciones entre el partido y el sindicato, politizando la UGT. Esta l\u00ednea estar\u00eda en continua tensi\u00f3n con la ampliaci\u00f3n del socialismo en sentido liberal y gubernamental como propugnaba Prieto, o con el mantenimiento de la l\u00ednea purista que personificaban Iglesias y Besteiro. Existi\u00f3 colaboraci\u00f3n durante toda la duraci\u00f3n de la Dictadura, pero esta se situar\u00eda siempre unos pasos al borde del precipicio, debido al recelo socialista y al enfrentamiento entre colaboracionistas e intransigentes, de forma que nunca se habr\u00eda dado la colaboraci\u00f3n plena y abierta. La relaci\u00f3n se habr\u00eda establecido en base a las exigencias \u00e9ticas y pol\u00edticas de los socialistas, en muchos casos con disimulo p\u00fablico y contradicciones, y encontrando un claro <em>laissez faire<\/em> por parte del r\u00e9gimen hacia sus posturas. Pese al riesgo de ruptura del partido, con consecuencias en la posterior Rep\u00fablica, esta colaboraci\u00f3n habr\u00eda ayudado enormemente a la implantaci\u00f3n del PSOE y la UGT, de forma que en 1931 pudieran convertirse en la principal fuerza republicana. La legislaci\u00f3n social y la organizaci\u00f3n corporativa del trabajo habr\u00edan sido sus principales logros, hasta el punto de que el papel que el propio Largo Caballero ejercer\u00e1 posteriormente como ministro de trabajo podr\u00eda considerarse como continuista con la propia Dictadura.<\/p><p>Respecto al desarrollo de la relaci\u00f3n, Andres-Gallego nos cuenta como en la recepci\u00f3n del golpe, el mismo 13 de septiembre, se emitir\u00e1 un manifiesto conjunto de partido y sindicato donde se condena el mismo como prolongaci\u00f3n del militarismo y del desastre de la vieja pol\u00edtica, pero a la vez se aconseja una posici\u00f3n pasiva a los militantes (de no dejarse arrastrar por los acontecimientos, \u201cdesaconsejando cualquier expresi\u00f3n violenta que d\u00e9 excusa a la represi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> ) y, sobre todo, de espera a las instrucciones de la direcci\u00f3n. Rechazar\u00e1n una nueva alianza con la CNT y se mantendr\u00e1n en una postura aislacionista y de condena al r\u00e9gimen durante las primeras semanas. Tambi\u00e9n desde el mismo septiembre deciden continuar la labor de sus representantes en aquellas instituciones donde ya est\u00e9n. Desde el nuevo gobierno militar se traslada cierta simpat\u00eda hacia la serenidad socialista, mientras estos refieren continuamente la necesidad de respetar la legislaci\u00f3n laboral existente e incluso su predisposici\u00f3n a profundizarla. El primer contacto lo realizar\u00e1 el l\u00edder asturiano minero Manuel Llaneza, quien supuestamente es convocado a una reuni\u00f3n el 1 de octubre con el Ministro de Guerra, conocido suyo, y donde se encontrar\u00eda \u201cpor sorpresa\u201d con el propio Primo de Rivera. La noticia corre inmediatamente por Madrid, y tras la reuni\u00f3n Llaneza se dirige a informar a las comisiones ejecutivas socialistas, que (seg\u00fan asegurar\u00e1n) eran desconocedoras de la misma. Se establece una l\u00ednea de negociaci\u00f3n directa con el Directorio Militar en la persona del mismo Llaneza, con la aquiescencia de ambas ejecutivas. El n\u00facleo de la negociaci\u00f3n ser\u00e1 la participaci\u00f3n socialista en las nuevas instituciones corporativas y municipales del r\u00e9gimen, as\u00ed como ciertas garant\u00edas para que los socialistas puedan desarrollar su labor, pese a la censura y el Estado de Guerra existente. Desde ese mismo momento se establecer\u00e1 en el socialismo la divisi\u00f3n entre dos tendencias que se mantendr\u00e1n durante toda la Dictadura. La mayoritaria proclive a la colaboraci\u00f3n, o <em>colaboracionistas,<\/em> estar\u00e1 liderada por Largo Caballero desde su liderazgo en la UGT, y apoyada por los principales dirigentes del partido, Saborit, Besteiro y con la aquiescencia de Pablo Iglesias. La minoritaria, los <em>intransigentes<\/em>, opuestos a cualquier tipo de colaboraci\u00f3n, liderada por Prieto, y con el asturiano Teodomino Men\u00e9ndez y el andaluz Gabriel Mor\u00f3n como principales figuras.<\/p><p>Primero UGT y posteriormente el PSOE endurecer\u00e1n las condiciones para aceptar esta participaci\u00f3n en el nuevo r\u00e9gimen: solo podr\u00e1n ser cargos representativos (por sufragio o elegidos por el movimiento obrero, no por las autoridades) y en ning\u00fan caso se podr\u00e1n extender esos puestos a otras asociaciones obreras (ya sean libres, cat\u00f3licas o anarquistas). Partido y sindicato se autoproclaman \u00fanicos portavoces de la clase obrera. La Dictadura ofrecer\u00e1 un primer cargo en un futuro Consejo de la Econom\u00eda Nacional que se rechazar\u00e1 por haberse ofrecido tambi\u00e9n al sindicalismo cat\u00f3lico. Pese a ello, el r\u00e9gimen da muestras de conciliaci\u00f3n, el Gobernador de Madrid, Juan O\u2019Donnell llegar\u00e1 a visitar la Casa del Pueblo a finales de noviembre. La primera instituci\u00f3n donde se materialice la colaboraci\u00f3n ser\u00e1 el Instituto de Reformas Sociales y Nacional de Previsi\u00f3n, donde se confirma a los representantes ya existentes con anterioridad, incluso asistiendo a principios de 1924 a todo un cruce de felicitaciones respecto a la labor desarrollada por cada parte. A continuaci\u00f3n, se nombra un delegado de UGT para el Servicio de Informaci\u00f3n Telegr\u00e1fica Comercial (que no llegar\u00e1 a tomar posesi\u00f3n hasta 1928, pese a la aceptaci\u00f3n del cargo). Numerosos puestos representativos en diferentes instituciones del r\u00e9gimen se suceden a continuaci\u00f3n.<\/p><p>En febrero de 1924, Largo Caballero lanza su proyecto de reorganizaci\u00f3n socialista, de unificaci\u00f3n de partido y sindicato, siguiendo el exitoso modelo del laborismo ingl\u00e9s, como forma de potenciar la influencia pol\u00edtica de la UGT. En marzo, ante la reconstituci\u00f3n de los municipios, ambas ejecutivas denuncian el sistema electoral impuesto, pero \u201cordenan que las asociaciones adheridas a la UGT y al Partido se inscriban en el censo y designen a los concejales\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Se rechazar\u00e1n algunas concejal\u00edas significativas (como la del propio Largo Caballero en Madrid) al ser puestos nombrados directamente por las autoridades, pero a juicio de los opositores a la Dictadura, o de miembros del mismo gabinete como Aun\u00f3s: \u201cen algunos pueblos los socialistas renunciaron a sus nombramientos de concejales corporativos, pero en la mayor\u00eda los aceptaron, prometiendo una sincera colaboraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><p>En junio del 24 los vocales obreros del Instituto de Reformas Sociales pasan a formar parte del nuevo Consejo Superior de Trabajo, con la aprobaci\u00f3n de ambas ejecutivas, pese a que en este caso ya hablamos de una decisi\u00f3n gubernativa, sin elecci\u00f3n. Los socialistas comenzar\u00edan entonces a retorcer sus propias reglas para mantener esta colaboraci\u00f3n con el r\u00e9gimen. Ser\u00e1 durante el oto\u00f1o de ese a\u00f1o cuando la escisi\u00f3n socialista se profundice debido a la reforma del Consejo de Estado promovida por el Directorio Militar. Se crean en \u00e9l una vocal\u00eda patronal y otra obrera, designadas por el presidente del Consejo de Trabajo, tambi\u00e9n sin ning\u00fan tipo de elecci\u00f3n o recomendaci\u00f3n por parte del sindicato. La vocal\u00eda obrera se ofrece a Largo Caballero, quien la acepta tras presentarla como una imposici\u00f3n del movimiento obrero al gobierno, que no renuncia a su derecho de designaci\u00f3n, pero acepta la \u201celecci\u00f3n\u201d del sindicato. Este cargo ser\u00e1 el de mayor rango ejercido nunca por un socialista hasta aquel momento. Andres-Gallego resume la situaci\u00f3n: \u201clo que al principio aparec\u00eda como consecuencia de la pasividad de los socialistas ante el pronunciamiento, que les llevaba a poner condiciones al prop\u00f3sito de atracci\u00f3n del Directorio, se ha convertido en actividad positiva para escapar a los requisitos establecidos por ellos mismos y estar presentes en el mayor n\u00famero de puestos oficiales\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Prieto dimite de su vocal\u00eda en la Comisi\u00f3n Ejecutiva del PSOE y las criticas a los socialistas se recrudecen desde todos los frentes de oposici\u00f3n a la Dictadura. Incluso en la prensa brit\u00e1nica se comienza a hablar de un posible gobierno presidido por el dictador con \u201csocialistas moderados\u201d. Aun as\u00ed, partido y sindicato apoyan a Largo Caballero, quien se justifica aduciendo que su colaboraci\u00f3n \u201ces con la sociedad espa\u00f1ola que no pod\u00eda suspender su vida y renunciar indefinidamente a resolver sus problemas peculiares porque el Poder ejecutivo estuviese en unas o en otras manos\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. La mayor\u00eda del socialismo est\u00e1 con las tesis obreristas y accidentalistas defendidas por el sindicato. No hay diferencia alguna entre participar en las instituciones de la dictadura militar o en las correspondientes al anterior sistema parlamentario, el objetivo sigue siendo reformista de la situaci\u00f3n obrera a expensas del momento en que se pueda establecer una revoluci\u00f3n proletaria para la que a\u00fan no est\u00e1n preparados. A finales de 1926, el gobierno crea la Organizaci\u00f3n Corporativa del Trabajo, y bajo el paraguas de los Comit\u00e9s Paritarios, UGT se lanza a una fren\u00e9tica actividad de actos, conferencias y propaganda a lo largo de todo el pa\u00eds, que expande enormemente su organizaci\u00f3n y actividades, bajo una permisiva actitud de la Dictadura. Es verdad tambi\u00e9n que durante todos estos a\u00f1os habr\u00e1 destierros de socialistas, suspensi\u00f3n de numerosos actos, picos de conflictividad laboral e incluso convocatorias de importantes huelgas sectoriales, pero ambas direcciones, partido y sindicato, mantendr\u00e1n el silencio sobre estos hechos como norma habitual de actuaci\u00f3n. Habr\u00eda existido una clara intenci\u00f3n pragm\u00e1tica, oportunista, de no molestar al r\u00e9gimen mientras se pudieran obtener beneficios para la clase obrera.<\/p><p>Pablo Iglesias fallece a finales de 1925 y se celebra un multitudinario funeral. Las relaciones con la Dictadura comenzar\u00e1n a deteriorarse durante 1927, con la convocaci\u00f3n de la Asamblea Nacional y el anuncio de nueva constituci\u00f3n, y la celebraci\u00f3n de congresos extraordinarios de los socialistas. Los congresos niegan la posibilidad de acceder a la Asamblea si esta no es electiva, pero los socialistas mantienen contactos con el gobierno para dejar abierta la puerta a su participaci\u00f3n si sigue un modelo corporativo, donde \u201cla designaci\u00f3n de los representantes obreros correspondiese a un \u00f3rgano de car\u00e1cter social\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. El Dictador se negar\u00e1 inicialmente al compromiso, y partido y sindicato rechazan por unanimidad la aceptaci\u00f3n de esca\u00f1os en un futuro parlamento. En 1928 se celebrar\u00e1n nuevos congresos ordinarios de ambas organizaciones, donde la minor\u00eda intransigente del partido volver\u00e1 a ver derrotadas sus tesis. Este ser\u00e1 el momento en que se abandone definitivamente la v\u00eda laborista, personificada en la comisi\u00f3n mixta electoral partido\/sindicato creada en 1924 y pr\u00e1cticamente inoperativa desde entonces a la espera de la convocatoria de unas elecciones que no llegar\u00eda a producirse. La s\u00edntesis alcanzada durante estos \u00faltimos congresos consiste en una identidad casi absoluta entre los dirigentes de partido y sindicato, si bien manteniendo la dualidad del primero como protagonista de la acci\u00f3n pol\u00edtica y del segundo como central sindical. En 1929 la crisis del r\u00e9gimen es evidente y Primo de Rivera transige aceptando que los puestos en la Asamblea puedan ser electivos, pero el socialismo volver\u00e1 a negarse a la colaboraci\u00f3n (con la excepci\u00f3n de Besteiro que comienza en este momento su alejamiento de las tesis obreristas de Largo Caballero). Partido y sindicato comienzan a girar su posici\u00f3n en este momento, repudiando completamente la monarqu\u00eda y acerc\u00e1ndose hacia la oposici\u00f3n al r\u00e9gimen, ante la conflictividad aumentada y la falta de apoyos que la dictadura encuentra durante sus \u00faltimos meses. Para el autor, \u201csimplemente, se aprecia el posible predominio de una determinada corriente de opini\u00f3n en los socialistas, y los dirigentes se pliegan a la actitud hegem\u00f3nica\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. En diciembre de 1930, la ruptura con los socialistas ser\u00eda uno de los principales motivos detr\u00e1s de la dimisi\u00f3n de Primo de Rivera. La divisi\u00f3n del socialismo se mantendr\u00eda durante la Rep\u00fablica, pero su supervivencia durante la dictadura y la posibilidad de proseguir con sus actividades logr\u00f3 que la afiliaci\u00f3n en ambas organizaciones se disparara a partir de 1928, sobre todo en UGT, de forma que pudieron consolidarse como las mejor preparadas y organizadas ante la eclosi\u00f3n republicana.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solo encontraremos otra peque\u00f1a monograf\u00eda m\u00e1s sobre el tema. Se trata de un art\u00edculo publicado un a\u00f1o despu\u00e9s por Enrique Guerrero, militante desde la clandestinidad y actual eurodiputado socialista, en una revista de la UNED. En aquel entonces era un licenciado en Ciencias Pol\u00edticas que ya hab\u00eda editado un estudio sobre la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza. En su presentaci\u00f3n alude a la falta de historiograf\u00eda sobre la Dictadura, con la excepci\u00f3n de \u201calgunos trabajos de inter\u00e9s aparecidos recientemente\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Esta sutil referencia al libro de Andres-Gallego nos parece fundamental para entender su propuesta, estamos ante una respuesta desde el entorno socialista al libro anterior. No encontramos su refutaci\u00f3n, ni una negaci\u00f3n de la colaboraci\u00f3n y los hechos, sino una reinterpretaci\u00f3n de los mismos y su contexto. En este primer ejemplo de an\u00e1lisis desde la \u00f3ptica socialista se busca mejorar la imagen del partido y del sindicato que el lector pudiera obtener, pero sin ocultar ni enmascarar excesivamente los acontecimientos. Comienza con una extensa descripci\u00f3n de la Dictadura: sigui\u00f3 una pol\u00edtica nacionalista, corporativista e intervencionista, los monopolistas, industriales y el capital financiero habr\u00edan sido sus principales beneficiarios. Su corporativismo, al contrario que la sindicaci\u00f3n \u00fanica fascista, habr\u00eda tenido un marcado car\u00e1cter cat\u00f3lico, siguiendo un modelo de sindicaci\u00f3n libre y corporaci\u00f3n obligatoria. Pero tambi\u00e9n se habr\u00eda separado claramente del modelo italiano a la hora de instituir la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, muy lejos del Partido Fascista. En resumen, una dictadura, pero lejos del totalitarismo de derechas, fascista y nacionalsocialista que encontraremos despu\u00e9s. Por tanto, se puede comprender cierto grado de colaboraci\u00f3n. Las relaciones entre los socialistas y el r\u00e9gimen es un asunto pol\u00e9mico, pero mal estudiado, pues se suele solventar solo en base a episodios como las reuniones de Llaneza o el puesto de Largo Caballero en el Consejo de Estado, cuando nos encontramos ante un hecho mucho m\u00e1s complejo. En realidad, desde el principio se opusieron a ella, y rechazaron el frente \u00fanico, buscando la supervivencia del movimiento obrero, pues no cab\u00eda el recurso al choque frontal. Adem\u00e1s, atravesaban un periodo delicado por la escisi\u00f3n comunista, y el nuevo r\u00e9gimen se presentaba como temporal. No hubo \u201cninguna contradicci\u00f3n formal con la l\u00ednea marcada\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> a la hora de aceptar la participaci\u00f3n en los municipios o en las instituciones como el Consejo de Estado. Durante todo el periodo existi\u00f3 una gran discusi\u00f3n interna en el partido a cada paso dado, pero la verdadera cuesti\u00f3n de fondo habr\u00edan sido las relaciones partido-sindicato, saliendo triunfante la \u201ccorriente social-ugetista\u201d. Pese a la colaboraci\u00f3n con las nuevas mancomunidades, el partido se neg\u00f3 siempre a colaborar en la Asamblea Nacional. Donde s\u00ed participo activamente la UGT habr\u00eda sido en la Organizaci\u00f3n Corporativa, \u201cacogida con benepl\u00e1cito desde el primer momento [\u2026viendo en ella] el principio de una eficiente organizaci\u00f3n corporativa\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Los Comit\u00e9s Paritarios eran vistos como un instrumento esencial para obtener resultados para la clase obrera, y de paso imponer la preeminencia socialista ante la situaci\u00f3n de los anarquistas durante el r\u00e9gimen y su postura antiintervencionista. Pero la situaci\u00f3n de la Dictadura se fue deteriorando debido a la crisis econ\u00f3mica y su enfrentamiento con sectores que anteriormente le hab\u00edan mostrado su neutralidad. As\u00ed, \u201cLargo Caballero a principios de 1929 reconoc\u00eda que los Comit\u00e9s Paritarios no compensaban la falta de libertad pol\u00edtica\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. La convocatoria de la Asamblea Nacional es un grave error pol\u00edtico de Primo de Rivera que los socialistas utilizan para escenificar su ruptura, sacrificando las cuestiones de procedimiento, para alejarse r\u00e1pidamente pese a las contradicciones. No existir\u00eda colaboraci\u00f3n del PSOE, pues no habr\u00eda estado representado en ninguna parte, sino de la UGT, y esta colaboraci\u00f3n habr\u00eda sido absolutamente coherente con su trayectoria anterior y posterior. Solo en el momento de la ca\u00edda del r\u00e9gimen virar\u00e1n hacia la oposici\u00f3n frontal al mismo, durante todo el periodo la posici\u00f3n dominante del partido fue no emprender una pol\u00edtica clara contra la Dictadura, primando la defensa de los intereses inmediatos de los trabajadores, frente a la conquista de las libertades pol\u00edticas.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152826\"><\/a><strong>3.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Las diferentes historias del Partido Socialista<\/strong><\/span><\/h6><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152827\"><\/a><strong>Las historias independientes<\/strong><\/span><\/h6><p>La <em>Historia del Socialismo Espa\u00f1ol <\/em>que coordino Tu\u00f1\u00f3n de Lara en 1988 inaugura un periodo de numerosas publicaciones sobre la historia del partido. El volumen que cubre el periodo fue escrito por Josep Termes y Ram\u00f3n Alqu\u00e9zar. Titulan el primer cap\u00edtulo dedicado <em>La dictadura y la tentaci\u00f3n laborista, <\/em>lo que nos resume claramente su tesis<em>. <\/em>En esta obra no encontramos una descripci\u00f3n detallada de la colaboraci\u00f3n, prima m\u00e1s el contexto general, las argumentaciones pol\u00edticas y la posici\u00f3n socialista frente al golpe y sobre todo ante el anuncio de la Asamblea Nacional. Es cr\u00edtica con la Dictadura y comprensiva con las decisiones socialistas. Se centra sobre todo en los diversos posicionamientos de Largo Caballero y Prieto frente al r\u00e9gimen, el armaz\u00f3n ideol\u00f3gico y pol\u00edtico del partido, y la estructuraci\u00f3n interna de este y el sindicato. Para los autores, en el momento del golpe, el partido esta debilitado dentro del movimiento socialista, lo que unido a la potenciaci\u00f3n del sindicato que llevaba a cabo Largo Caballero desde 1919, hizo que prevalecieran los intereses sindicales sobre los pol\u00edticos, en \u201c\u00b4t\u00e9rminos de pragmatismo\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. \u00a0Usando la v\u00eda legal, mantuvieron una colaboraci\u00f3n interesada con la Dictadura, que no hostiliz\u00f3 directamente al socialismo y siempre tuvo como objetivo su participaci\u00f3n en el nuevo sistema pol\u00edtico. El motor de la pol\u00edtica socialista siempre fue la direcci\u00f3n ugetista, quien busco la unificaci\u00f3n del movimiento en un \u201cmismo tronco\u201d, buscando la implantaci\u00f3n de un modelo laborista. En resumen, la posici\u00f3n socialista frente a la Dictadura no estuvo clara pr\u00e1cticamente hasta el final, cuando el clima de efervescencia pol\u00edtica y de movilizaci\u00f3n social se hab\u00edan disparado, incrementando enormemente el peso del partido y el sindicato.<\/p><p>Santos Juli\u00e1 firma en 1997 el mejor estudio de la historia del PSOE, analizando desde su fundaci\u00f3n hasta 1982. En su cap\u00edtulo cuarto, <em>Con la Dictadura, <\/em>presenta como el inicial rechazo socialista al r\u00e9gimen se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en una \u201cbenevolente neutralidad\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Una neutralidad que no imped\u00eda declarar constantemente que los m\u00e1s responsables del golpe hab\u00edan sido los partidos burgueses, ni tampoco imposibilitaba establecer una l\u00ednea de acci\u00f3n que desde un principio busc\u00f3 mantener a los representantes del PSOE y la UGT en aquellas instituciones donde ya estaban y de paso aceptar la representaci\u00f3n en las nuevas creadas por la Dictadura. La UGT se habr\u00eda incorporado al sistema corporativo con facilidad y entusiasmo, no solo por la supresi\u00f3n de sus competidores, sino por la perfecta adaptaci\u00f3n entre los nuevos comit\u00e9s paritarios y su tradicional estructura en sociedades de oficios. El sindicato habr\u00eda entrado de lleno en la acci\u00f3n pol\u00edtica, de ah\u00ed el intento de Largo Caballero de crear un comit\u00e9 mixto entre ambas organizaciones, imitando el esquema laborista ingl\u00e9s, que se encontrar\u00eda con gran resistencia por parte de los dirigentes m\u00e1s pol\u00edticos del socialismo. Esta fusi\u00f3n se realizar\u00eda de facto tras los congresos de 1928, donde partido y sindicato compartieron pr\u00e1cticamente la misma direcci\u00f3n. Esta confrontaci\u00f3n entre pol\u00edticos y sindicales llevar\u00eda a la creaci\u00f3n de tres tendencias dentro del PSOE, que se manifestar\u00edan con toda su fuerza durante la II Rep\u00fablica: el socialismo como la esencia m\u00e1s pura del liberalismo de Prieto, la que supeditaba la coalici\u00f3n con los republicanos a los intereses obreros (y que hab\u00eda sido la m\u00e1s colaborativa durante la Dictadura) de Largo Caballero, y por \u00faltimo, otra liderada por Besteiro y Saborit que partiendo del obrerismo de la anterior, difer\u00eda de \u00e9l en la convivencia de un pacto con los republicanos. La obra de Juli\u00e1 es respetuosa pero muy cr\u00edtica con la actuaci\u00f3n socialista. Abandona las habituales divagaciones respecto al contexto o el sentido de la Dictadura que hab\u00edamos encontrado en las anteriores y se centra en el proceso socialista sin perderse en los detalles, pero sin tampoco obviarlos. Nos ofrece una obra que contextualiza a los socialistas en el entramado ideol\u00f3gico de la izquierda europea, present\u00e1ndonos un an\u00e1lisis que bebe tanto de la historiograf\u00eda como de la ciencia pol\u00edtica y la historia de las ideas. A la vez nos introduce nuevas perspectivas sobre la evoluci\u00f3n del propio socialismo durante el periodo: ser\u00e1 entonces cuando se refuerce \u201cla visi\u00f3n del socialismo emergiendo del capitalismo\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, como consecuencia l\u00f3gica de la experiencia corporativista. Es un momento donde comienza a perder sentido la estrategia revolucionaria, pues la v\u00eda reformista elegida exige la expansi\u00f3n y la consolidaci\u00f3n pac\u00edfica y legal de sus posiciones dentro del aparato del Estado.<\/p><p>A finales de los 80, Richard Gillespie public\u00f3 otra historia del Partido Socialista. Dedica muy poco espacio al periodo y no tiene ning\u00fan aporte significativo respecto al mismo, m\u00e1s all\u00e1 de su an\u00e1lisis pol\u00edtico. Para Gillespie, los socialistas de los a\u00f1os 20 son \u201cgradualistas\u201d, la posici\u00f3n predominante ser\u00eda que \u201cel capitalismo ten\u00eda que desarrollarse plenamente antes de que pudiesen madurar las condiciones para el socialismo, la primera de las cuales ser\u00eda una revoluci\u00f3n burguesa que merecer\u00eda el apoyo del PSOE, pero no exigir\u00eda su orientaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Pablo Iglesias habr\u00eda marcado el partido con dos obsesiones: reforzar la organizaci\u00f3n y educar a la clase obrera. Ambas estar\u00edan en la base de actuaci\u00f3n del socialismo durante el primorriverismo.<\/p><p>Dentro de este campo voy a destacar la obra de un historiador ingl\u00e9s, Paul Heywood, quien en 1991 public\u00f3 un extenso an\u00e1lisis del socialismo espa\u00f1ol hasta 1936 desde una perspectiva de izquierdas. El texto es cr\u00edtico con la actuaci\u00f3n del Partido Socialista, destacando la contradicci\u00f3n entre la teor\u00eda marxista que defend\u00eda y la pr\u00e1ctica que realiz\u00f3 de la misma.\u00a0 Al igual que el resto de partidos anarquistas o republicanos, el socialista no tuvo una gran sofisticaci\u00f3n te\u00f3rica, pero ser\u00eda \u201cuna paradoja ir\u00f3nica del socialismo espa\u00f1ol que la colaboraci\u00f3n con la Dictadura de Primo de Rivera pueda no s\u00f3lo considerarse como el episodio m\u00e1s lamentable de su historia, sino tambi\u00e9n como un periodo vital en cuanto que capacit\u00f3 al PSOE para desempe\u00f1ar un papel central en la instauraci\u00f3n de la II Rep\u00fablica, [\u2026] no solamente evitaron su proscripci\u00f3n, sino que consiguieron tambi\u00e9n rehacer sus fuerzas de manera no asequible a otros grupos rivales\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. El oportunismo tendr\u00eda un papel importante en la decisi\u00f3n socialista, pero no explica solo por s\u00ed mismo su actuaci\u00f3n. Tambi\u00e9n deber\u00edamos tener en cuenta la falta de resistencia republicana y el apoyo de buena parte de la intelectualidad y la prensa a la Dictadura, el recuerdo de la traum\u00e1tica represi\u00f3n tras las huelgas de 1917, y la interpretaci\u00f3n r\u00edgidamente determinista del marxismo de Pablo Iglesias: los dirigentes del PSOE estar\u00edan convencidos de un ineluctable desarrollo por etapas hacia el socialismo. En resumen, \u201cel rasgo m\u00e1s notable de la respuesta socialista al pronunciamiento, [\u2026] es la ausencia total de intento alguno de analizar el car\u00e1cter del nuevo r\u00e9gimen\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p><p>Por \u00faltimo, las historias centradas en el movimiento obrero espa\u00f1ol tratan de forma muy tangencial la colaboraci\u00f3n. Abello destaca la indiferencia ante la proclamaci\u00f3n de una Dictadura que era vista como la personificaci\u00f3n del regeneracionismo. Durante ella se habr\u00eda debilitado el sindicalismo de clase y potenciado el libre. Primo \u201cse mostr\u00f3 reiteradamente conciliador con la UGT y busc\u00f3 el apoyo socialista por su rechazo a la violencia y su sentido de la disciplina\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, mientras persegu\u00eda el movimiento anarquista. El sindicato socialista amoldo su actuaci\u00f3n a la nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica. Nu\u00f1ez de Arena y Tu\u00f1\u00f3n de Lara creen que la colaboraci\u00f3n se bas\u00f3 en un pacto t\u00e1cito de no agresi\u00f3n. El PSOE veget\u00f3 durante toda la Dictadura, oponi\u00e9ndose por ejemplo a la guerra en Marruecos, pero sin ning\u00fan tipo de movilizaci\u00f3n. Frente a la oposici\u00f3n anarquista y comunista, \u201cel Partido Socialista se hab\u00eda reintegrado al tibio ambiente de la Segunda Internacional [\u2026] que ahora se llamaba Internacional Socialista Obrera y viv\u00eda la \u00e9poca de completa ilusi\u00f3n reformista\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152828\"><\/a><strong>Las historias partidarias<\/strong><\/span><\/h6><p>El resto de bibliograf\u00eda que encontramos respecto a la historia del partido se divide entre las apolog\u00edas y las reprobaciones. Entre las apolog\u00edas hay numerosos ejemplos publicados directamente por la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias o diferentes agrupaciones socialistas. En 1986 la Fundaci\u00f3n public\u00f3 un monogr\u00e1fico con art\u00edculos de diversos historiadores sobre la historia del partido. Enrique Moral, militante socialista desde la clandestinidad, es el encargado del an\u00e1lisis del periodo. Retoma muchas de las tesis que ya vimos en la monograf\u00eda de Guerrero, profundizando en una visi\u00f3n donde la colaboraci\u00f3n va quedando difuminada frente a numerosos ejemplos de enfrentamiento y oposici\u00f3n con la Dictadura. No hay aportaciones nuevas al debate, pero se agudiza la presentaci\u00f3n \u00e9pica de la historia del partido, limando cualquier episodio inc\u00f3modo. Nos resulta tambi\u00e9n curioso que en todas estas historias emitidas desde la \u00f3rbita socialista, el sindicato queda diluido en su actuaci\u00f3n, ser\u00e1 el partido el protagonista casi absoluto de las mismas, lo que tambi\u00e9n ayuda a obviar las actuaciones m\u00e1s incoherentes con esa \u00e9pica que se nos quiere mostrar. Las nuevas circunstancias tras el golpe habr\u00edan acercado la organizaci\u00f3n sindical al partido, una tentaci\u00f3n laborista, que habr\u00eda sido finalmente descartada con la plena autonom\u00eda de ambos, pese a la identidad de su direcci\u00f3n. La principal caracter\u00edstica del periodo es el pragmatismo socialista, el uso de las v\u00edas legales, sobre todo por parte de la UGT, como instrumento de propaganda y potenciaci\u00f3n. La aceptaci\u00f3n del cargo por Largo Caballero en el Consejo de Estado, y del resto de representantes en las diferentes instituciones, es perfectamente correcta y coherente con la tradici\u00f3n, el ideario y las resoluciones de ambas organizaciones. \u201cEra el triunfo de lo temporal sobre lo permanente, la difuminaci\u00f3n del ma\u00f1ana tras una espesa capa de humo que brindaba oportunas posibilidades\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Aun as\u00ed, la ruptura llega en 1929, tras la negativa a enviar representantes a la Asamblea Nacional: \u201catr\u00e1s quedaba el viejo pragmatismo que hab\u00eda conducido a actitudes abiertamente oportunistas. El provecho inmediato dejaba nuevamente paso a los principios. El partido recuperaba su papel\u2026\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p><p>Un par de a\u00f1os despu\u00e9s, Juan Ignacio Magdalena firma un ensayo en otra historia socialista editada por la federaci\u00f3n castellanomanchega. Es m\u00e1s cr\u00edtica que la anterior, pero tambi\u00e9n desliza sutilmente la carga de la culpa hacia el sindicato. Nos presenta como la actuaci\u00f3n del partido durante la Dictadura fue pol\u00e9mica, ambigua y rompi\u00f3 la cohesi\u00f3n dentro del socialismo. La colaboraci\u00f3n se explica por la debilidad del propio movimiento, replegado en s\u00ed mismo y en b\u00fasqueda de su propia supervivencia tras las experiencias represivas tras las crisis que suceden a 1917, la ruptura con los republicanos en el 19 y las escisiones comunistas que habr\u00edan afectado sobre todo al partido y en menor medida al sindicato. En 1923 el socialismo estar\u00eda dirigido por los defensores del intervencionismo, coincidiendo con la posici\u00f3n del propio r\u00e9gimen, alentado adem\u00e1s por la moderaci\u00f3n de UGT durante los a\u00f1os anteriores. La Dictadura trastoc\u00f3 enormemente la din\u00e1mica interna socialista, agudizando tensiones internas, pero tambi\u00e9n manteniendo intacta su estructura organizativa, pese a carecer de un programa pol\u00edtico claro, lo que repercutir\u00eda enormemente en su actuaci\u00f3n republicana.<\/p><p>Tras los anteriores, durante los siguientes a\u00f1os el propio partido multiplicar\u00e1 toda una serie de obras donde el periodo primorriverista quedar\u00e1 soslayado hasta llegar al m\u00e1s crudo disimulo. As\u00ed, en 1993 Jos\u00e9 Felix Tezanos publica una propagand\u00edstica <em>Historia Ilustrada del Socialismo Espa\u00f1ol. <\/em>El PSOE condena el golpe desde el primer momento, y posteriormente cuando se le pide colaboraci\u00f3n solo aceptar\u00e1n cargos si es por elecci\u00f3n directa o en representaci\u00f3n de organismos obreros. En el Consejo de Trabajo solo se participa con los mismos representantes anteriores del Instituto de Reformas Sociales. Los congresos de aquellos a\u00f1os rechazan constantemente la participaci\u00f3n en la asamblea primorriverista, \u201ca partir de 1929 se recrudeci\u00f3 la oposici\u00f3n contra la dictadura de Primo de Rivera\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando en 2004 se edite un volumen conmemorativo de los 125 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n, tambi\u00e9n obra de Tezanos, con la colaboraci\u00f3n de G\u00f3mez Llorente y Jos\u00e9 Maria Contreras, las tesis y la narraci\u00f3n del periodo ser\u00e1 muy similar. El tercer ejemplo de c\u00f3mo ha evolucionado el tratamiento de este asunto en la historia oficial socialista es mucho m\u00e1s llamativo. Se trata de un documental de 2005, fruto tambi\u00e9n de la celebraci\u00f3n de los 125 a\u00f1os, coproducido entre TVE y la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias bajo el t\u00edtulo <em>M\u00e1s de 100 a\u00f1os de Socialismo<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><strong>[25]<\/strong><\/a>. <\/em>En sus casi dos horas de duraci\u00f3n, trata de la dictadura a partir del minuto 27:50, explic\u00e1ndonos que Pablo Iglesias firm\u00f3 el manifiesto del PSOE y la UGT en contra de la dictadura, para pasar a narrarnos el \u00e9pico entierro del fundador, y sin soluci\u00f3n de continuidad analizar las elecciones municipales de 1931. Uno de los \u00faltimos ejemplos que podemos encontrar es el cat\u00e1logo editado para una exposici\u00f3n en Madrid, 2011, de la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias, y dedicada a <em>El Socialista<\/em>. Los textos son firmados de nuevo por Enrique Moral (quien ya hab\u00edamos encontrado en la historia de 1986). Aqu\u00ed comprobamos como se mantiene el proceso de ocultaci\u00f3n, ponderando \u00fanicamente todos aquellos aspectos que pueden resultar positivos. \u201cCon los derechos y libertades en suspenso, las organizaciones socialistas iniciaron un lento proceso de reorganizaci\u00f3n, al tiempo que reaccionaban promoviendo un sinf\u00edn de actos propagand\u00edsticos en cientos y cientos de municipios rurales. La recuperaci\u00f3n de las libertades y los derechos constitucionales se configur\u00f3 como un objetivo casi ut\u00f3pico, que no por lejano dej\u00f3 de reivindicarse insistentemente todos los primeros de mayo\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152829\"><\/a><strong>Las historias reprobatorias<\/strong><\/span><\/h6><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frente a estas historias \u201coficiales\u201d, laudatorias, nos encontramos una enorme cantidad de obras y art\u00edculos que cargan las tintas en los aspectos m\u00e1s pol\u00e9micos o negativos de la colaboraci\u00f3n entre Dictadura y socialismo. En muchos casos estamos ante libelos o panfletos, en otros casos ante obras m\u00e1s elaboradas. Sus autores suelen pertenecer a una \u00f3rbita derechista, siendo en la mayor\u00eda de las ocasiones antiguos militantes socialistas o de izquierda, y entre ellos, adem\u00e1s de pseudohistoriadores, tambi\u00e9n encontraremos un gran n\u00famero de intelectuales, periodistas, pol\u00edticos y \u201canimadores\u201d. Si bien historiogr\u00e1ficamente no aportan mucho, y la gran mayor\u00eda se caracteriza por retorcer sus fuentes y la directa manipulaci\u00f3n de los hechos, es evidente que tienen una distribuci\u00f3n editorial que empeque\u00f1ece cualquier otra obra de historia y han conseguido establecer, en una gran parte de la sociedad espa\u00f1ola, una visi\u00f3n negativa e interesada del papel del PSOE y la UGT durante el periodo. Los ejemplos m\u00e1s conocidos son Pio Moa, Cesar Vidal (autor durante su militancia socialista de una hagiograf\u00eda del propio Pablo Iglesias), Jim\u00e9nez Losantos (\u201cDurante la dictadura de Primo de Rivera, Largo impuso en el PSOE la colaboraci\u00f3n con el r\u00e9gimen y lleg\u00f3 a secretario de Estado de Trabajo, lo m\u00e1s parecido, para los comunistas \u00ablibertarios\u00bb, a ministro del Esquirolaje.\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>), o incluso Juan Carlos Girauta, exmilitante socialista qui\u00e9n en 2010 public\u00f3 <em>La verdadera historia del PSOE: de Pablo Iglesias a Zapatero<\/em>, libro que ejemplifica perfectamente esta tendencia.<\/p><p>En ellas se busca identificar al PSOE (UGT pr\u00e1cticamente no existe) hist\u00f3rico con los peores defectos del actual. As\u00ed utilizan el periodo de la Dictadura para tacharlo de corrupto, interesado, mentiroso, hip\u00f3crita y autoritario. Pese a que al mismo tiempo suelen destacar los beneficios y el enorme progreso econ\u00f3mico y social que habr\u00eda supuesto el r\u00e9gimen primorriverista, la colaboraci\u00f3n socialista se sataniza como ejemplo de inmoralidad, falsedad y aprovechamiento. Sin llegar a los excesos de algunos autores, una muestra muy significativa es la monograf\u00eda que Ram\u00f3n Tamames, personaje complejo pero con solvencia intelectual, le dedic\u00f3 a la Dictadura en 2008. Es un volumen benevolente con el r\u00e9gimen, pero muy cr\u00edtico con el monarca y la colaboraci\u00f3n socialista. Basa sus afirmaciones en los opositores contempor\u00e1neos al socialismo, desde el r\u00e9gimen (otra vez Aun\u00f3s) y desde la izquierda (el dirigente del POUM, Joaquin Maur\u00edn). \u201cIglesias ten\u00eda todas las condiciones de un pol\u00edtico provinciano, peque\u00f1o cacique en su feudo [\u2026] no result\u00f3 nada extra\u00f1o que Pablo Iglesias no se rebelara contra el golpe de Estado en 1923\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>, \u201cel socialismo militante habr\u00eda tenido fuerzas suficientes para activar el movimiento obrero en sentido contrario a Primo de Rivera, pero no lo hizo\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>, \u201cel socialismo, en su conjunto, se entendi\u00f3 perfectamente con Primo de Rivera, [\u2026] Largo Caballero, que rend\u00eda homenaje ret\u00f3rico a las formulaciones marxistas, se entreg\u00f3 de lleno a la colaboraci\u00f3n con el dictador \u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, etc\u2026<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152830\"><\/a><strong>4.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Las diferentes historias de la Dictadura de Primo de Rivera<\/strong><\/span><\/h6><p>Podemos encontrar cuatro grandes monograf\u00edas sobre la Dictadura publicadas en los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Como veremos, en todas ellas la colaboraci\u00f3n se presenta de forma muy similar, el r\u00e9gimen intent\u00f3 con todas sus fuerzas atraerse a los socialistas, estos se inhibieron en un primer momento y posteriormente colaboran, solo hay ruptura al final del periodo, y las consecuencias fueron positivas para los sectores obreros, con evidentes mejoras en su situaci\u00f3n, y para el partido y el sindicato que pudieron afrontar la ca\u00edda del r\u00e9gimen con su estructura reforzada.<\/p><p>En 1983 Shlomo Ben-Ami public\u00f3 la primera monograf\u00eda destacada de la Dictadura. En ella no entra en las motivaciones socialistas, se centra sobre todo en la actitud primorriverista. Seg\u00fan el autor israel\u00ed, el r\u00e9gimen no mostr\u00f3 \u201cla misma fr\u00eda indiferencia por las masas populares que caracteriz\u00f3 al franquismo [\u2026incit\u00f3 a los patronos] a respetar y aceptar las \u2018conquistas sociales\u2019 logradas hasta entonces por las clases trabajadoras.\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Primo de Rivera habr\u00eda intentado la domesticaci\u00f3n del socialismo, llegando a declarar que \u201cnuestra monarqu\u00eda [\u2026] ser\u00e1 socialista en la medida en que autorice al gobierno a realizar en Espa\u00f1a una transformaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. El desarrollo legal laboral m\u00e1s avanzado se llevar\u00eda a cabo desde aquellas instituciones donde participaban los socialistas, de la misma forma que hubo un gran avance en la formaci\u00f3n profesional de los trabajadores o incluso en la implantaci\u00f3n de un protoestado del bienestar. En definitiva, \u201cen vez de apoyarse en un movimiento obrero impregnado de la filosof\u00eda del r\u00e9gimen y decidido a defenderlo en sus momentos de crisis, Primo de Rivera ayud\u00f3 a construir una fuerza socialista que, de hecho, era una reserva para la democracia espa\u00f1ola, y que, en todo caso, no vacilar\u00eda en romper su alianza ad hoc con el dictador cuando este no pudiera cumplir sus promesas.\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. Ben-Ami tambi\u00e9n subscribe la tesis de que la negativa a formar parte de la Asamblea por los socialistas supuso una gran sorpresa para el Dictador y habr\u00eda \u201climitado dr\u00e1sticamente las perspectivas de supervivencia de la dictadura.\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><\/p><p>Gonz\u00e1lez Calbet tambi\u00e9n tiene puntos de vista muy similares. \u201cEl dictador parec\u00eda querer dotar al pa\u00eds de un sistema bipartidista con divisi\u00f3n de funciones: la U.P. dirigir\u00eda la acci\u00f3n pol\u00edtica, el PSOE-UGT la parte social.\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. La colaboraci\u00f3n se extendi\u00f3 a todo tipo de instituciones, el PSOE pudo por ello convertirse en el \u00fanico partido, junto al oficial, con un funcionamiento regular y una estructura organizativa asentada. Seg\u00fan la autora hay una clara instrumentaci\u00f3n de Primo de Rivera de partido y sindicato, que a la vez se dejan querer hasta pr\u00e1cticamente los estertores del r\u00e9gimen.<\/p><p>G\u00f3mez Navarro afirma que \u201cla pol\u00edtica social de la Dictadura produjo, pues, hacia 1928, un distanciamiento y enfrentamiento con el r\u00e9gimen primorriverista de dos sectores- las organizaciones patronales y el catolicismo social y pol\u00edtico- que hab\u00edan sido decisivos apoyos sociales del mismo\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. El r\u00e9gimen quedo dependiente de la propia UGT, que pese a ser favorecida y beneficiada solo fue un aliado coyuntural, interesado y circunstancial. A partir de 1927 se constatar\u00eda un distanciamiento pol\u00edtico, que no sindical, del socialismo hacia el r\u00e9gimen, pero que nunca se materializar\u00eda en un enfrentamiento abierto ni en una movilizaci\u00f3n activa en su contra.<\/p><p>Por \u00faltimo, Gonz\u00e1lez Calleja asegura que \u201cPrimo de Rivera fundament\u00f3 su pol\u00edtica social en la atracci\u00f3n a la UGT, con el objeto de \u2018nacionalizarla\u2019 y transformarla en \u00f3rgano de gesti\u00f3n y colaboraci\u00f3n de clases\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. El balance habr\u00eda sido muy positivo para UGT pues llegar\u00eda a controlar el 60% de los representantes obreros en los Comit\u00e9s paritarios, con mayor participaci\u00f3n en los \u00f3rganos superiores de la estructura corporativa. La llegada al poder del laborismo en Gran Breta\u00f1a habr\u00eda favorecido la actitud posibilista de UGT, planteando la posibilidad de aunar al PSOE en la misma direcci\u00f3n. El socialismo fue condescendiente, asumi\u00f3 mayor espacio en las relaciones laborales, y obtuvo una primac\u00eda en el movimiento obrero que result\u00f3 esencial para entender las opciones posteriores de partido y sindicato.\u00a0 El cambio de rumbo solo se har\u00eda evidente en 1930, pero \u201cla concepci\u00f3n sindical de la pol\u00edtica, confirmada en los a\u00f1os de la Dictadura, influir\u00eda en gran parte de las decisiones que el socialismo tuvo que adoptar en los a\u00f1os treinta\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152831\"><\/a><strong>5.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Conclusiones<\/strong><\/span><\/h6><p>Como primera conclusi\u00f3n establecer\u00edamos que estamos ante una materia carente a\u00fan de mejores an\u00e1lisis en profundidad y una investigaci\u00f3n hist\u00f3rica m\u00e1s extensa. El inicial de Andr\u00e9s-Gallego aparece claramente como el manantial del que han bebido el resto de estudios, probablemente debido a su minuciosa enumeraci\u00f3n de los diferentes hechos, pero sus fuentes en la mayor\u00eda de los casos se limitan a la documentaci\u00f3n p\u00fablica de partido y sindicato y la consulta de dos fuentes directas contrarias (Aun\u00f3s y Maur\u00edn), decisi\u00f3n que encontraremos pr\u00e1cticamente en buena parte del resto de la bibliograf\u00eda. Quiz\u00e1 tan solo las de Juli\u00e1 y Heywood se apartan de ello y buscan un an\u00e1lisis m\u00e1s complejo. Tambi\u00e9n ambos casos son excepcionales, por la extensi\u00f3n que dedican al asunto, pues habitualmente lo encontraremos tratado de forma muy tangencial, t\u00f3pica y gen\u00e9rica. Creemos que hay campo suficiente para una investigaci\u00f3n m\u00e1s detallada que parta de premisas diferentes.<\/p><p>La segunda conclusi\u00f3n es que encontramos cierta unanimidad a la hora de valorar la colaboraci\u00f3n. Existi\u00f3, con enormes discrepancias y tensiones, fue claramente buscada y protegida por el r\u00e9gimen, tuvo resultados visibles para la situaci\u00f3n de las clases trabajadoras, se mantuvo hasta el final de la Dictadura, pese a ciertas incoherencias manten\u00eda la l\u00f3gica pol\u00edtica y social socialista hasta aquel momento, sin suponer un trauma doloroso, promovi\u00f3 dentro del movimiento la hegemon\u00eda de la estrategia reformista frente a la revolucionaria, con una clara direcci\u00f3n sindical, provoc\u00f3 tambi\u00e9n la escisi\u00f3n de diferentes corrientes dentro del partido que estallar\u00edan en a\u00f1os sucesivos, y su existencia tuvo como resultado que partido y sindicato asistiesen al nacimiento de la Rep\u00fablica en mejores condiciones organizativas que el resto de fuerzas pol\u00edticas, sobre todo respecto a las de izquierdas.<\/p><p>Ahora bien, pese a esta unanimidad en el tratamiento, tambi\u00e9n destacamos que nos encontramos ante un episodio que ha sido especialmente manipulado, siendo soslayado en ocasiones y en otras utilizado como arma arrojadiza contra los socialistas. La trascendencia del papel del PSOE desde la Transici\u00f3n ha provocado que el propio partido asuma una visi\u00f3n \u00e9pica y edulcorada de su propia historia, donde episodios como la colaboraci\u00f3n con una dictadura no pueden tener lugar, con una clara falta de valent\u00eda, autocr\u00edtica y honestidad a la hora de enfrentar su pasado. Pero a la vez, tambi\u00e9n denotamos la utilizaci\u00f3n de este episodio por sus opositores de forma maniquea, retorcida, tergiversada y adulterada, buscando reforzar una imagen negativa del socialismo, su historia y la propia capacidad de acci\u00f3n de cualquier organizaci\u00f3n de izquierdas. Esta visi\u00f3n de la colaboraci\u00f3n socialista con la Dictadura como un episodio infamante se ha instalado con enorme fuerza en la memoria colectiva espa\u00f1ola. Quiz\u00e1 este uso refuerce la propia presentaci\u00f3n del mismo por los socialistas, en un c\u00edrculo vicioso de dif\u00edcil ruptura que dificulta enormemente la presentaci\u00f3n de los hechos tal y como fueron.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc44152832\"><\/a><strong>6.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/span><\/h6><p>ABELL\u00d3 G\u00dcELL, T. <em>El movimiento obrero en Espa\u00f1a, siglos XIX y XX. <\/em>Edicions Hip\u00f3tesi. Barcelona. 1997.<\/p><p>ANDRES-GALLEGO, J. <em>El socialismo durante la dictadura 1923-1930. <\/em>Tebas- Ediciones Giner. Colecci\u00f3n Historia Pol\u00edtica. Madrid. 1977.<\/p><p>AA.VV. <em>El Socialismo en Espa\u00f1a. <\/em>Editorial Pablo Iglesias. Anales de Historia Vol. I. Madrid. 1986.<\/p><p>AA.VV.<em> Socialistas y ugetistas en Espa\u00f1a, 1879-1939. <\/em>Agrupaci\u00f3n provincial de Salamanca, PSCL-PSOE. Salamanca. 1988.<\/p><p>AVILES FARR\u00c9, J. <em>El impacto de la Revoluci\u00f3n Rusa en las organizaciones obreras espa\u00f1olas (1917-1923). <\/em>Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, H\u00aa Contempor\u00e1nea, t. 13. 2000.<\/p><p>BEN-AMI, S. <em>El cirujano de hierro. La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). <\/em>RBA. Barcelona. 2012<\/p><p>CONTRERAS, J.M \/ TEZANOS TORTAJADA, J.F. \/ G\u00d3MEZ LLORENTE, L. <em>PSOE 125 a\u00f1os. Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol. <\/em>Editorial Pablo Iglesias. Madrid. 2004<\/p><p>GUERRERO SALOM, E. <em>El socialismo en la dictadura de Primo de Rivera. <\/em>UNED. Bolet\u00edn Informativo del Departamento de Derecho Pol\u00edtico. N\u00ba1. Madrid. 1978.<\/p><p>GILLESPIE, R. <em>Historia del Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol. <\/em>Alianza Universidad. Madrid. 1991.<\/p><p>G\u00d3MEZ NAVARRO, J.L. <em>El r\u00e9gimen de Primo de Rivera: reyes, dictaduras y dictadores.<\/em> Catedra. Madrid. 1991<\/p><p>GONZ\u00c1LEZ CALBET, M.T. <em>La dictadura de primo de Rivera. El Directorio Militar. <\/em>Ediciones El Arquero. 1987.<\/p><p>GONZ\u00c1LEZ CALLEJA, E. <em>La Espa\u00f1a de Primo de Rivera. La modernizaci\u00f3n autoritaria 1923-1930. <\/em>Alianza Editorial. 2005.<\/p><p>HEYWOOD, P. <em>El marxismo y el fracaso del socialismo organizado en Espa\u00f1a, 1879-1936. <\/em>Universidad de Cantabria. Santander. 1990.<\/p><p>JULI\u00c1, S. <em>Los socialistas en la pol\u00edtica espa\u00f1ola, 1879-1982. <\/em>Taurus. Madrid. 1997.<\/p><p>De LUIS MART\u00cdN, F. <em>Consideraciones sobre las relaciones socialismo-estado en Espa\u00f1a (1879-1936). <\/em>Historia Contempor\u00e1nea N\u00ba 17. 1998<\/p><p>MORAL, E.\/ ORTU\u00d1O, M. \/ GARC\u00cdA LENGERG, M. <em>El Socialista (1886-2011). Prensa y compromiso pol\u00edtico. <\/em>Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias. Madrid. 2011.<\/p><p>MORENO LUZ\u00d3N, J (ed.)- Alfonso XIII. Un pol\u00edtico en el trono. Marcial Pons, Ediciones de Historia. Madrid. 2003.<\/p><p>N\u00da\u00d1EZ DE ARENA, M.; TU\u00d1\u00d3N DE LARA, M. <em>Historia del movimiento obrero espa\u00f1ol. <\/em>Nova Terra. Barcelona. 1979.<\/p><p>QUIROSA-CHEYROUZE y MU\u00d1OZ, R. <em>Gabriel Mor\u00f3n, un socialista cr\u00edtico ante la colaboraci\u00f3n con la dictadura de Primo de Rivera. <\/em>Historia Actual on Line, N\u00ba 23. 2010<\/p><p>TAMAMES, R. <em>Ni Mussolini ni Franco: la dictadura de Primo de Rivera y su tiempo. <\/em>Planeta. Barcelona. 2008.<\/p><p>TEZANOS TORTAJADA, J.F. <em>Historia ilustrada del socialismo espa\u00f1ol. <\/em>Editorial Sistema. Madrid. 1993.<\/p><p>TU\u00d1\u00d3N DE LARA, M. (Dir.) <em>Historia del socialismo espa\u00f1ol, 2\u00ba Tomo. <\/em>Conjunto Editorial, S.A. Barcelona. 1988.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> JUNQUERA, N. <em>\u00c1lvarez de Toledo; \u2018El PSOE no hizo nada contra Franco y ahora quiere ganar sobre un cad\u00e1ver\u2019. <\/em>El Pa\u00eds. 30 octubre 2019. En <a href=\"https:\/\/elpais.com\/politica\/2019\/10\/29\/actualidad\/1572379633_567922.html\">https:\/\/elpais.com\/politica\/2019\/10\/29\/actualidad\/1572379633_567922.html<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.9<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0 ANDRES-GALLEGO (1977). P.74<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.105<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.110<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.118<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.126<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.161<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> ANDRES-GALLEGO (1977). P.175<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> GUERRERO SALOM (1978) P. 59<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> GUERRERO SALOM (1978) P. 72<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> GUERRERO SALOM (1978) P. 77<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> GUERRERO SALOM (1978) P. 79<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> TU\u00d1\u00d3N DE LARA (1988) P. 181<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> JULI\u00c1 (1997) P. 125<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> JUL\u00cdA (1997) P. 137<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> GILLESPIE (1991) P. 37<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> HEYWOOD (1991) P. 146<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> HEYWOOD (1991) P. 153<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> ABELLO (1997) P. 103<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> NU\u00d1EX DE ARENA \/ TU\u00d1ON DE LARA (1979) P.209<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>\u00a0 AA.VV. <em>El socialismo en Espa\u00f1a (1986) p.204<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> AA.VV. <em>El socialismo en Espa\u00f1a (1986) p.211<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> TEZANOS (1993) P. 91.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>M\u00e1s de 100 a\u00f1os de Socialismo. <\/em>TVE \/ Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias. Dirigido por Pedro Carvajal. 2005. En https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=SqmK2cK_xnI<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> MORAL y OTROS (2011) P.66<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> JIMENEZ LOSANTOS, F <em>Memoria del comunismo. De Lenin a Podemos. <\/em>La esfera de los Libros. 2019. Edici\u00f3n Kindle. Cap\u00edtulo. \u201cEl Comunismo no estaba solo en el URRSS\u201d<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> TAMAMES (2008). P. 161<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> TAMAMES (2008). P. 156<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> TAMAMES (2008). P. 159<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> BEN-AMI (2012) P. 258<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> BEN-AMI (2012) P. 260<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>\u00a0 BEN-AMI (2012) P. 272<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> BEN-AMI (2012) P. 340<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> GONZALEZ CALBET (1987) P. 256<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> G\u00d3MEZ NAVARRO (1991) P. 515<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> GONZALEZ CALLEJA (2005) P. 160<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> GONZALEZ CALLEJA (2005) P. 333<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El PSOE y la Dictadura de Primo de Rivera 1.\u00a0\u00a0\u00a0 Introducci\u00f3n El pasado octubre, durante una entrevista en El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2573,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_layout":"no_sidebar_full_width","footnotes":""},"categories":[59],"tags":[64],"class_list":["post-2572","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-historia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2572"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2572\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2577,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2572\/revisions\/2577"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}