{"id":2566,"date":"2020-02-01T19:32:51","date_gmt":"2020-02-01T19:32:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2566"},"modified":"2021-03-23T20:13:17","modified_gmt":"2021-03-23T20:13:17","slug":"un-mundo-que-ganar-historia-la-izquierda-en-europa-1850-2000-geoff-eley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/02\/01\/un-mundo-que-ganar-historia-la-izquierda-en-europa-1850-2000-geoff-eley\/","title":{"rendered":"UN MUNDO QUE GANAR. HISTORIA LA IZQUIERDA EN EUROPA, 1850-2000 \u2013 GEOFF ELEY"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2566\" class=\"elementor elementor-2566\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6051675 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6051675\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-abbec47\" data-id=\"abbec47\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a0db3cd elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"a0db3cd\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">UN MUNDO QUE GANAR. HISTORIA LA IZQUIERDA EN EUROPA, 1850-2000 \u2013 GEOFF ELEY<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-85acd11 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"85acd11\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b214e72\" data-id=\"b214e72\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f6a4758 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f6a4758\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Procedo a realizar la recensi\u00f3n de <em>Un mundo que ganar. Historia de la Izquierda en Europa, 1850-2000<\/em>, editada en Barcelona por la Editorial Cr\u00edtica en 2003. Originalmente se public\u00f3 en Nueva York en 2002, por Oxford University Press, bajo el t\u00edtulo <em>Forging Democracy. The History of the left in Europe, 1850-2000.<\/em> Estamos ante una obra elaborada por Geoffrey Eley. La traducci\u00f3n espa\u00f1ola es de Jordi Beltr\u00e1n. He utilizado la primera edici\u00f3n de 682 p\u00e1ginas.<\/p><p>Geoff Eley (Burton upon Trent, Gran Breta\u00f1a, 1949) es un historiador ingl\u00e9s que, tras graduarse en las universidades de Sussex y Oxford y unos a\u00f1os ense\u00f1ando en Cambridge, ha desarrollado desde 1979 su carrera en la Universidad de Michigan, donde ha dirigido los departamentos de Historia Contempor\u00e1nea y de Estudios Alemanes. Actualmente es el Catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea en dicha universidad americana a las afueras de Detroit. Reconoce en su formaci\u00f3n la influencia de los pensadores de la New Left Review liderada por Perry Anderson y el grupo de historiadores de marxistas ingleses como Hobsbawm, Thompson, Hill y Rud\u00e9. Tras llegar a los EEUU reconoce como sus mayores influencias a Stuart Hall, Gramsci, Laclau o Foucault entre otros. \u201c<em>Pol\u00edticamente entre la mitad de los 70 y los 80 me sent\u00eda m\u00e1s cercano a una especie de feminismo de izquierdas eurocomunista\u201d<\/em> <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><em>.<\/em><\/p><p>Eley se dio a conocer en 1984 con la publicaci\u00f3n junto a David Blackbourn de <em>Peculiaridades de la Historia Alemana<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>, donde intentaban desmontar la tradicional teor\u00eda del Sonderweg, la \u201cv\u00eda especial\u201d hacia la democracia que habr\u00eda seguido Alemania a diferencia del resto de Europa. Utilizando un an\u00e1lisis marxista, para Eley y Blackbourn, no solo no existir\u00eda una \u201cv\u00eda normal\u201d hacia la democratizaci\u00f3n en Europa, sino que los rasgos aristocr\u00e1ticos o la importancia y existencia de una clase burguesa en Alemania tampoco diferir\u00edan del resto de pa\u00edses del continente. Posteriormente a lo largo de las d\u00e9cadas de los 80 y 90 public\u00f3 numerosas monograf\u00edas sobre el pensamiento y el nacionalismo alem\u00e1n, el fascismo, y la historia alemana. Ser\u00e1 a principios del siglo XXI cuando redacte el libro que hoy recensionamos, ampliamente referenciado y traducido. Posteriormente, en 2005, publicar\u00e1 <em>El futuro de la clase en la Historia<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>, <\/em>donde expresa la necesidad de mantener el estudio de lo social y lo cultural en yuxtaposici\u00f3n, as\u00ed como la vigencia de la clase social como un concepto plenamente en vigor para el estudio de las relaciones sociales y pol\u00edticas. En 2009<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y 2013<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> recuper\u00f3 su especializaci\u00f3n en la peculiaridad alemana, buscando que pudo haber sido particular y que no en su historia, que influencia tuvo en la misma su imperialismo o la vigencia del racismo tras la ca\u00edda del nazismo. Ahora mismo estar\u00eda preparando una historia general del siglo XX europeo y sigue dando clases sobre historia del terrorismo, migraciones y cambio clim\u00e1tico<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eley nos dice que concibi\u00f3 este volumen durante la d\u00e9cada de los 90 del pasado siglo, en el momento en que el derrumbamiento del \u201csocialismo realmente existente\u201d habr\u00eda propiciado una identificaci\u00f3n de los avances democr\u00e1ticos con el liberalismo y las f\u00f3rmulas electorales. De esta forma plantea como su principal intenci\u00f3n \u201c<em>volver a llevar la historia de la democracia a la historia de la izquierda [\u2026] recuperar para la izquierda parte del terreno pol\u00edtico que o bien se hab\u00eda perdido o al que se hab\u00eda renunciado durante los dram\u00e1ticos cambios sociales y pol\u00edticos del \u00faltimo cuarto del siglo XX\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a><\/em>. \u00a0De ah\u00ed su t\u00edtulo en ingl\u00e9s, <em>Forging democracy, <\/em>que vincula directamente e incluso busca la igualaci\u00f3n de los conceptos de democracia e izquierda, como \u00e9l mismo establece en el Prefacio: <em>\u201cdefinimos la izquierda de acuerdo con criterios de democracia en lugar de socialismo\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/em>. De este modo amplia los l\u00edmites tradicionales del estudio de la izquierda europea, incluyendo todo tipo de movimientos sociales que desbordan el movimiento socialista representado habitualmente por los partidos socialistas y comunistas, sumando tambi\u00e9n la historia del feminismo, que tampoco ha sido integrada en las historias generales de la izquierda, el nacimiento y desarrollo de la llamada nueva izquierda que se manifestar\u00e1 en Europa tras mayo del 68, y por \u00faltimo ampliando sus l\u00edmites espaciales, incluyendo al este y sur de Europa, tambi\u00e9n habitualmente ignorados en la bibliograf\u00eda general sobre la materia.<\/p><p>Decide comenzar su historia de la izquierda a mitad del sg. XIX para finalizarla con el cambio de milenio. Para ello estructura su obra en cuatro periodos temporales diferenciados, \u201c<em>en torno a los periodos m\u00e1s importantes de agitaci\u00f3n social generalizada [\u2026] el decenio de 1860, 1914-1923, 1943-1947, 1989-1992\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><strong>[9]<\/strong><\/a>)<\/em>, pero sin olvidar referenciar acontecimientos anteriores o incluso procesos que se alejan de las experiencias europeas.\u00a0 Para el autor, estos <em>\u201cperiodos de agitaci\u00f3n social\u201d <\/em>no solo son esenciales para delimitar las diferentes tendencias y actores de las izquierdas, sino que son determinantes para forjar esa democracia que actualmente disfruta Europa. De este modo, en otro momento del libro llega a denominarlos \u201c<em>momentos de gestaci\u00f3n constitucional transnacional en la historia moderna de Europa\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a>.<\/em> Existir\u00edan otra serie de hitos relevantes en la historia de la izquierda o de la democracia europea como las revoluciones de 1848, los frentes populares de los a\u00f1os 30, o mayo de 1968, pero solo los anteriores \u201c<em>culminaron en importantes cambios estructurales\u201d<sup>9<\/sup>. <\/em>Estos procesos ser\u00e1n en algunas ocasiones impulsados desde movimientos y partidos de izquierda, pero en la mayor\u00eda de los casos estos se limitar\u00e1n a influir una vez que se produzcan, siendo en numerosas ocasiones desbordadas estas organizaciones por los propios acontecimientos o sus propias bases. No estamos ante una obra benevolente hacia los partidos o los pensadores de izquierda, estos se nos presentan la mayor\u00eda de las veces de forma reactiva ante los acontecimientos, en numerosas ocasiones presos del dogmatismo o la improvisaci\u00f3n, e incluso opuestos a trasformaciones que posteriormente asumir\u00e1n como propias.\u00a0<\/p><p>Eley imprime a su obra un estilo narrativo, as\u00ed introduce cada una de sus partes mediante historias personales que personifican las contradicciones de cada \u00e9poca. Busca establecer continuamente hip\u00f3tesis generales, pero a la vez intenta ser omn\u00edmodo y exhaustivo, intentando no dejar ning\u00fan espacio, proceso o personaje principal fuera de su texto. Estamos ante un libro denso y en ocasiones atiborrado de informaci\u00f3n, la cual es ampliamente referenciada, m\u00e1s de un cuarto de su extensi\u00f3n es ocupado por las notas, \u00edndices y una bibliograf\u00eda que se acerca a las 2.000 rese\u00f1as.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dedica la primera de sus cuatro partes al periodo que abarca desde 1850 al comienzo de la Guerra Mundial de 1914. Parte de la tesis de que solo a partir de la d\u00e9cada de 1860, y debido al avance en el parlamentarismo y la apertura en los estados naci\u00f3n que se produjo hasta la Comuna de 1871, pudo imponerse, en el \u00e1mbito de la izquierda, el modelo de partido socialdem\u00f3crata frente a una tradici\u00f3n anterior de movimientos ut\u00f3picos y conspirativos. Estos partidos socialdem\u00f3cratas, nacionales y centralistas, ir\u00e1n evolucionando y creciendo en consonancia con la consecuci\u00f3n del sufragio universal masculino, y siempre en alianza con otros movimientos sociales o partidos pol\u00edticos liberales. La socialdemocracia aceptar\u00e1 en estos momentos los m\u00e9todos parlamentarios y constitucionalistas, abandonando el m\u00e9todo revolucionario y conspirativo, buscando la expansi\u00f3n del estado democr\u00e1tico. Dos extremos son personificados por el laborismo ingl\u00e9s, claramente supeditado al Partido Liberal hasta la aprobaci\u00f3n del sufragio universal en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 20, y por otro lado las socialdemocracias escandinavas, que en colaboraci\u00f3n con movimientos agrarios o liberales tendr\u00e1n desde tiempos muy tempranos influencia sobre sus respectivos pa\u00edses. Elis establece que el grado de constitucionalismo liberal y su f\u00f3rmula electoral est\u00e1 directamente relacionado con la emergencia socialdem\u00f3crata. As\u00ed, esta se asentar\u00eda antes y de forma m\u00e1s amplia en aquellos reg\u00edmenes m\u00e1s abiertos y representativos, mientras que en aquellos otros m\u00e1s cerrados y represivos, ser\u00e1n las f\u00f3rmulas conspirativas, principalmente el anarquismo o los radicalismos agrarios, quienes tengan mayor protagonismo, como demostrar\u00edan el caso italiano, ruso y espa\u00f1ol. Marx y Engels son las figuras centrales del periodo, quienes introducen el materialismo, el concepto de clase social y las condiciones socioecon\u00f3micas del capitalismo industrial en el n\u00facleo del credo socialdem\u00f3crata a la vez que potencian el modelo de partido de masas. Las dos primeras internacionales ser\u00e1n el n\u00facleo uniformador de los distintos partidos europeos, si bien cada uno de ellos tiene caracter\u00edsticas y un modelo de expansi\u00f3n propio, fuertemente determinado por su contexto pol\u00edtico, social e institucional. El sindicato de clase aparece tambi\u00e9n en estos momentos, a caballo de la aparici\u00f3n del Partido y como elemento complementario del mismo. Esta izquierda tendr\u00e1 sus limitaciones como su actitud hacia el colonialismo o hacia el feminismo y el papel de la mujer, con notorias excepciones. En definitiva, ser\u00e1 en este periodo cuando la izquierda logre unificarse bajo el manto de partidos de masas que posteriormente se convertir\u00e1n en modelo universal para todo el resto de ideolog\u00edas y tendencias, creando una verdadera cultura socialista internacionalista y con la ambici\u00f3n de lograr una sociedad futura, que si bien no estaba suficientemente definida, si consegu\u00eda crear una esperanza y un optimismo colectivo que recog\u00eda en cierto modo la tradici\u00f3n ut\u00f3pica de la izquierda anterior.<\/p><p>La segunda parte del libro se desarrolla entre el momento en que estalla la Primera Guerra Mundial y 1923, con el final de la Guerra Civil Rusa y momento en que para el autor se ha frenado en Europa toda la oleada revolucionaria provocada tras la Gran Guerra. Naturalmente el episodio fundamental ser\u00e1 la revoluci\u00f3n bolchevique de 1917, y su principal consecuencia, la divisi\u00f3n de la izquierda entre socialdem\u00f3cratas y comunistas. Para Elis, el terremoto estructural que supuso el final de la guerra traer\u00eda <em>\u201cla agitaci\u00f3n revolucionaria de 1918 [que] fue un fen\u00f3meno paneuropeo m\u00e1s amplio y resultante de las consecuencias gen\u00e9ricas de la guerra, tanto de la econom\u00eda intervencionista de guerra como de los consiguientes cambios en las relaciones entre el Estado y la sociedad y la resistencia popular a los sacrificios opresivos\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><strong>[11]<\/strong><\/a>. <\/em>Si los diferentes consensos nacionales dentro de los partidos socialistas al principio de la guerra hab\u00edan conseguido moderar sus posiciones, el desarrollo de la misma dar\u00eda rienda suelta a las posiciones m\u00e1s radicales y la recuperaci\u00f3n del modelo revolucionario que se hab\u00eda abandonado en d\u00e9cadas anteriores. Los pa\u00edses vencedores, principalmente Francia y Gran Breta\u00f1a consiguieron mantener sus estructuras estatales gracias a avances en el derecho electoral y m\u00ednimos pactos sociales. Pero las potencias perdedoras ser\u00e1n sometidas a olas revolucionarias que ir\u00e1n reprimiendo sucesivamente, con la excepci\u00f3n de Rusia, donde finalmente triunfa. Italia y Alemania ser\u00e1n dos de los principales focos para la izquierda revolucionaria. En Italia, con gran importancia de la movilizaci\u00f3n campesina, la consecuencia ser\u00e1 la ascensi\u00f3n del fascismo en ese mismo 1923. En Alemania, el resultado de todo el periodo ser\u00e1 la configuraci\u00f3n de una socialdemocracia personificada en la naciente rep\u00fablica de Weimar, erigida como oposici\u00f3n radical al revolucionarismo comunista. Checoslovaquia, Austria, Hungr\u00eda o la propia Espa\u00f1a son otros focos de este proceso paneuropeo de protesta y movilizaci\u00f3n. Desde este momento y hasta los a\u00f1os 90 la izquierda se escindir\u00e1 en dos tradiciones contrapuestas: una reformista representada por los partidos socialdem\u00f3cratas y otra rupturista y revolucionaria personificada en los partidos comunistas. Ambas tendr\u00e1n tantos matices como partidos existan, pero de modo general les diferenciar\u00e1n el internacionalismo comunista y su b\u00fasqueda de la polarizaci\u00f3n y la ruptura revolucionaria radical frente la constitucionalizaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n definitiva de las socialdemocracias. En los primeros a\u00f1os 20 todos los partidos socialdem\u00f3cratas habr\u00e1n sufrido escisiones comunistas, ya en 1919 se crea una III Internacional que abriga dichos movimientos, consiguiendo integrar y uniformar todos los radicalismos de la postguerra, pero introduciendo una perniciosa rigidez que se ir\u00eda acentuando con el tiempo. Pero para el autor, este es un momento constitucional definitivo para los estados europeos, de enorme avance y conquistas democr\u00e1ticas que se conseguir\u00e1n gracias precisamente a todo ese proceso revolucionario, violento y combativo. Es una de las tesis principales de su libro, todo avance, toda reforma se ha conseguido y se consigue habitualmente tras un proceso de movilizaci\u00f3n que conlleva naturalmente actos violentos. Para Elis todas las luchas que siguieron a la guerra mundial confirman esta hip\u00f3tesis: \u201c<em>la democracia no se \u2018da\u2019 ni se \u2018concede\u2019. Requiere conflicto, a saber: desaf\u00edos valerosos a la autoridad, riesgos y temerarios actos ejemplares, testimonio \u00e9tico, enfrentamientos violentos y crisis generales en las cuales se desmorone el orden sociopol\u00edtico dado\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><strong>[12]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p><p>En su tercera parte, el libro analiza el periodo entre 1923 y la revoluci\u00f3n h\u00fangara de 1956. Pese a no llegar al cuarto de siglo, nos encontramos en uno de los periodos m\u00e1s variables y convulsos de la historia europea. Para los partidos socialdem\u00f3cratas, los a\u00f1os de entreguerras ser\u00e1n los que vean su acceso al poder en diferentes estados europeos. Si bien, ya exist\u00edan partidos socialdem\u00f3cratas en gobiernos escandinavos antes de la guerra, durante estos a\u00f1os alcanzar\u00e1n el mismo en Alemania, Gran Breta\u00f1a, Francia o la mism\u00edsima Espa\u00f1a republicana. El ascenso del fascismo y el nacismo colocar\u00e1 a la socialdemocracia dentro de los frentes populares y el final de la Segunda Guerra Mundial ver\u00e1 la eclosi\u00f3n de cierto consenso socialdem\u00f3crata basado en los principios keynesianos, principios redistributivos y el corporativismo, que abrir\u00e1 las tres d\u00e9cadas gloriosas de los Estados de Bienestar, principalmente en colaboraci\u00f3n con los democratacristianos. Weimar se convierte en la personificaci\u00f3n de las virtudes y el fracaso de la socialdemocracia de la \u00e9poca. Desde el lado comunista, el estalinismo marca todo el periodo. Primero la deriva hacia la dictadura totalitaria y el integrismo, junto a la rigidez y la uniformidad de todos los movimientos comunistas bajo el control de la Comintern, al servicio de los intereses sovi\u00e9ticos, personificado en el abandono del internacionalismo por la teor\u00eda del comunismo de un solo pa\u00eds. Posteriormente, los a\u00f1os 30 ver\u00e1n la creaci\u00f3n de los frentes populares como herramienta de lucha contra el fascismo y las derechas europeas, que una vez en guerra con Alemania se reconvertir\u00e1 en el concepto de lucha contra el fascismo. El final de la guerra marca el momento de expansi\u00f3n sovi\u00e9tico que impondr\u00e1 en toda su \u00e1rea de influencia las democracias populares entre los a\u00f1os 45 y 49.\u00a0 La divisi\u00f3n de Alemania marca el comienzo de la Guerra Fr\u00eda que no retrocede tras la muerte de Stalin en 1953. La actitud de la URSS hacia la Yugoslavia de Tito o la represi\u00f3n de las protestas en Berl\u00edn y la Revoluci\u00f3n H\u00fangara de 1956 muestran la intransigencia y la rigidez del modelo sovi\u00e9tico. Pese a un primer momento de expansi\u00f3n en diversos estados, solo el Partido Comunista Italiano, y en cierto modo el franc\u00e9s, conseguir\u00e1n mantener cierto \u00e9xito electoral en el tiempo en los pa\u00edses de Europa Occidental, pero sin llegar en ning\u00fan momento a ocupar el poder y marcando poco a poco diferencias con los sovi\u00e9ticos. Para Elis son a\u00f1os tambi\u00e9n de eclosi\u00f3n del papel de la mujer en la sociedad y revolucionarios en la propia estructura familiar, en muchas ocasiones determinadas por las circunstancias de la propia guerra. Los partidos de izquierda no estar\u00e1n a la altura, demostrando concepciones morales contradictorias a sus concepciones ideol\u00f3gicas. Son a\u00f1os tambi\u00e9n de eclosi\u00f3n de los movimientos anticolonialistas, en numerosas ocasiones bajo el amparo de partidos comunistas. Durante toda esta tercera parte los acontecimientos son de tal magnitud y velocidad que Elis se limita pr\u00e1cticamente a enumerarlos, abandonando en cierto modo el an\u00e1lisis comparativo. Me detendr\u00e9 en el papel que otorga al periodo republicano espa\u00f1ol y a su an\u00e1lisis de la Guerra Civil. Aqu\u00ed encuentra un ejemplo perfecto para las contradicciones y errores de las socialdemocracias europeas de la \u00e9poca, as\u00ed como para la importancia de otros movimientos radicales como el anarquismo o la conjunci\u00f3n con sectores de la burgues\u00eda liberal a la hora de gobernar. El papel del Partido Comunista durante la guerra se ver\u00e1 claramente influenciado por las necesidades sovi\u00e9ticas y el estalinismo, si bien ser\u00e1 en Espa\u00f1a donde se fije la identificaci\u00f3n del comunismo como antifascismo que posteriormente extender\u00e1 al resto de Europa.<\/p><p>La cuarta y \u00faltima parte del libro quiz\u00e1 sea la m\u00e1s interesante, pues adem\u00e1s de enumerar acontecimientos intenta un diagn\u00f3stico respecto a la crisis actual de la izquierda. Tres son sus principales ejes, la ca\u00edda y pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n del modelo comunista, la crisis de los partidos socialdem\u00f3cratas a final de siglo y sobre todo la emergencia de una tercera v\u00eda, la Nueva Izquierda, cristalizada a partir de todos los procesos que surgen desde Mayo de 1968. La desaparici\u00f3n del bloque comunista aparece como el resultado l\u00f3gico de aplicar medidas aperturistas a un r\u00e9gimen totalitario. Para Elis, aun en 1968, la Primavera de Praga ofrec\u00eda esperanzas de un modelo que evolucionara desde el estalinismo a una soluci\u00f3n mixta, progresista o incluso socialdem\u00f3crata. Pero el auge de la hegemon\u00eda neoliberal incompatible con un mercado socialista, y la falta de pluralismo y democratizaci\u00f3n, condenaron todos estos reg\u00edmenes a su implosi\u00f3n. El papel del Partido Comunista Italiano, ya separado de las consignas sovi\u00e9ticas y desde los a\u00f1os 70 inmerso en la teor\u00eda del Compromiso Hist\u00f3rico, aparece como principal manifestaci\u00f3n del recorrido que los movimientos comunistas tendr\u00e1n en Europa. El eurocomunismo no lograr\u00e1 diferenciarse claramente del resto de socialdemocracias. Por otra parte, estas tendr\u00e1n su momento de gloria hasta mediados de los a\u00f1os 70. Desde ese momento, y pese a \u00e9xitos electorales durante los 80 o finales de los 90, ir\u00e1n desinfl\u00e1ndose gradualmente. Su separaci\u00f3n del movimiento sindical, el abandono del keynesianismo y de sus bases sociales y el desvaciado ideol\u00f3gico en todos estos partidos les sumir\u00e1n en una crisis que se prolongar\u00eda hasta este momento. Precisamente Elis coloca al PSOE de los a\u00f1os 80 como gran precursor de las pol\u00edticas neoliberales que posteriormente defender\u00edan los laboristas ingleses de la Tercera V\u00eda de Tony Blair. La Nueva Izquierda, los nuevos movimientos sociales, ser\u00edan consecuencia de la transici\u00f3n hacia una econom\u00eda posfordista, postindustrial. Elis cree que las vivencias generacionales habr\u00edan tenido una gran influencia en el desarrollo de las izquierdas y las democracias europeas, as\u00ed estos movimientos son clara consecuencia de aquellas generaciones que alcanzaron la mayor\u00eda de edad en los a\u00f1os 60 y han vivido en un mundo mucho menos convulso que el de sus generaciones anteriores, junto a la constataci\u00f3n de que el espacio para imaginar alternativas habr\u00eda quedado reducido a la nada. De esta forma, los valores postmodernistas \u201c<em>fomentaron los deseos de conservaci\u00f3n, energ\u00eda limpia, igualdad de los g\u00e9neros, sexualidad plural, multiculturalismo, comprensi\u00f3n internacional y libertad de expresi\u00f3n art\u00edstica y estil\u00edstica\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><strong>[13]<\/strong><\/a>. <\/em>El feminismo, los movimientos LGTBIQ, el pacifismo, el ecologismo, las nuevas pol\u00edticas de identidad, son asuntos sociales que no se asimilaban a las pol\u00edticas de clase, aparecen en un principio enfrentados a los diversos partidos de izquierda que finalmente acabar\u00e1n por asumirlos. Vemos aqu\u00ed la plasmaci\u00f3n de la principal tesis del libro, como la izquierda se configura como todo aquello que va asimilando las diferentes demandas de la gente. Es la calle quien presiona y los partidos de izquierda quienes van integrando estas demandas en su n\u00facleo program\u00e1tico, para finalmente asumir su defensa y conseguir ampliar los m\u00e1rgenes democr\u00e1ticos de las distintas sociedades. Por ello, para Elis, \u201c<em>cuando de nuevo se empiecen a imaginar formas factibles de ampliaci\u00f3n de la democracia, tanto los partidos socialistas existentes como el dep\u00f3sito m\u00e1s hondo de sus historias continuar\u00e1n interpretando un papel indispensable\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><strong>[14]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estamos ante una obra ambiciosa que intenta aglutinar con exhaustividad un periodo y unos actores pr\u00e1cticamente inabarcables. Quiz\u00e1 aqu\u00ed est\u00e9 su mayor defecto. Por un lado, se configura como un ensayo para iniciados, no como obra de iniciaci\u00f3n. Sin una s\u00f3lida base respecto a la historia contempor\u00e1nea de Europa es dif\u00edcil seguir el guion del mismo. Por otro lado, en numerosos momentos es demasiado exhaustivo a la hora de mencionar sucesos o actores, lo que puede ayudarnos a la hora de profundizar posteriormente en cada uno de ellos, pero a la vez dificulta la comprensi\u00f3n general. En algunas ocasiones tambi\u00e9n peca de localismo. As\u00ed, desmenuza la historia del laborismo y sindicalismo ingl\u00e9s con un nivel de precisi\u00f3n que falta respecto al resto de naciones. Esto llega a la exageraci\u00f3n, por ejemplo, en el caso de la Nueva Izquierda inglesa, donde pr\u00e1cticamente menciona hasta los grup\u00fasculos o situaciones m\u00e1s ins\u00f3litas y minoritarias. Tambi\u00e9n en la columna del debe echo en falta mayor aproximaci\u00f3n (y diversidad) respecto a los diferentes ide\u00f3logos de la izquierda. Si bien en la primera parte, desarrolla correctamente tanto a Marx como a Engels y sus precursores, en el resto del libro apenas resume a Gramsci o la Escuela de Frankfurt, obviando numerosas figuras de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p><p>Respecto a sus conclusiones, en ocasiones no he terminado de encontrar la l\u00f3gica entre sus presupuestos y los datos que ofrece. As\u00ed, su tesis principal: debemos todos los avances democr\u00e1ticos a la izquierda, no acaba de ser convincentemente demostrada. En otras ocasiones peca de generalizaci\u00f3n, como es el caso del tratamiento que da al caso espa\u00f1ol, escaso, y donde no encontramos m\u00e1s que generalidades respecto a la importancia del anarquismo o un resumen de la historia republicana que no sustenta en an\u00e1lisis m\u00e1s complejos. Tambi\u00e9n, en su af\u00e1n totalizador, incluye todo tipo de afirmaciones que como m\u00ednimo resultan sorprendentes, como es el caso de vincular las raves musicales a una manifestaci\u00f3n de la izquierda.<\/p><p>Ahora bien, pese a estas debilidades, en conjunto estamos ante un libro excepcional, que me ha resultado de gran ayuda a la hora de reflexionar sobre el significado, el sentido y la historia de la izquierda, la democracia y la propia Europa. Aporta una visi\u00f3n feminista que me ha resultado enormemente novedosa y reveladora. Su lectura dispone constantemente a la profundizaci\u00f3n de la materia y a la consulta de todo tipo de bibliograf\u00eda. Me ha gustado especialmente la presentaci\u00f3n de una izquierda que va mas all\u00e1 de los partidos socialistas y comunistas, el an\u00e1lisis que dedica a la conformaci\u00f3n del concepto de clase, y su visi\u00f3n (imparcial y creo que novedosa) respecto a la relaci\u00f3n entre los diferentes partidos y los procesos sociales. Agradezco que evite la simple enumeraci\u00f3n lineal de fechas o lideres e intente ir m\u00e1s all\u00e1 buscando l\u00edneas de conexi\u00f3n que ayuden a entender mejor un periodo tan amplio. Tambi\u00e9n me ha encantado el an\u00e1lisis que al final del libro dedica a la situaci\u00f3n actual de los diversos movimientos de izquierda, posiblemente sean sus conclusiones al respecto las que me han parecido m\u00e1s acertadas.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> ELEY, G., SOUVLIS, G.- <em>Europe, Democracy and the left: an interview with Geoff Eley. <\/em>Savage.\u00a0 15 de agosto de 2016. <a href=\"https:\/\/salvage.zone\/online-exclusive\/europe-democracy-and-the-left-an-interview-with-geoff-eley\/\">https:\/\/salvage.zone\/online-exclusive\/europe-democracy-and-the-left-an-interview-with-geoff-eley\/<\/a>. Consultado el 5 de enero 2020.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> BLACKBOURN, D., ELEY, G. <em>The peculiarities of German history: bourgeois society and politics in nineteenth-century Germany. <\/em>1984. New York. Oxford University Press. En 1989, la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias tradujo en el n\u00famero 53 de su revista Zona Abierta su cap\u00edtulo introductorio bajo el t\u00edtulo <em>Peculiaridades de la historia alemana: la sociedad burguesa y la pol\u00edtica en la Alemania del siglo XIX. <\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> ELEY, G., NIELD, K. <em>The future of Class in History. <\/em>2007. Ann Arbor, Michigan. University of Michigan Press.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> ELEY, G. <em>After the Nazi racial State: Difference and democracy in Germany and Europe. <\/em>2009. Ann Arbor. University of Michigan Press<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> ELEY, G. <em>Nazism as Fascim: Violence, ideology, and the ground of consent in Germany, 1930-1945.<\/em> 2013. Londres. Routledge.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Geoff Eley- faculty fellow. Eisenberg Institute for Historical Studies. <\/em>University of Michigan. <a href=\"https:\/\/lsa.umich.edu\/eihs\/people\/fellows\/geoff-eley.html\">https:\/\/lsa.umich.edu\/eihs\/people\/fellows\/geoff-eley.html<\/a> . Consultado el 5 de enero 2020.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> ELEY, G. <em>Un mundo que ganar. Historia de la izquierda en Europa, 1850-2000. 2003. <\/em>Barcelona. Critica. Pg. IX.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> ELEY (2003). Pg. XI<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> ELEY (2003). Pg. XII<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> ELEY (2003). Pg. 6<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> ELEY (2003). Pg. 222<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> ELEY (2003). Pg. 6<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> ELEY (2003). Pg. 465<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> ELEY (2003). Pg. 499<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN MUNDO QUE GANAR. 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