{"id":2550,"date":"2020-06-19T18:19:55","date_gmt":"2020-06-19T18:19:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2550"},"modified":"2021-03-23T20:11:59","modified_gmt":"2021-03-23T20:11:59","slug":"mexico-espana-1910-1936-relaciones-bilaterales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/06\/19\/mexico-espana-1910-1936-relaciones-bilaterales\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico \/ Espa\u00f1a (1910-1936). Relaciones Bilaterales"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2550\" class=\"elementor elementor-2550\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ab5b350 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ab5b350\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ce57682\" data-id=\"ce57682\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e973d51 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"e973d51\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">M\u00e9xico \/ Espa\u00f1a (1910-1936). Relaciones Bilaterales<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f67231a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f67231a\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-bad5494\" data-id=\"bad5494\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ad08efc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ad08efc\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<h6><a name=\"_Toc43477685\"><\/a><span style=\"color: #000080;\"><strong>1.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/h6><p>En marzo de 2019 se hizo p\u00fablica una carta del reci\u00e9n nombrado presidente mexicano L\u00f3pez Obrador a Felipe VI, donde le solicitaba reconocer los atropellos de la conquista, como \u00fanica forma posible de lograr una reconciliaci\u00f3n plena ante la celebraci\u00f3n del 5\u00ba Centenario de la ca\u00edda de Tenochtitl\u00e1n en 2021: \u201cEnvi\u00e9 una carta al rey de Espa\u00f1a y al Papa por el relato de agravios y se pida perd\u00f3n a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce derechos humanos, matanzas, en la llamada Conquista, que se hizo con la espada y con la cruz. Se edificaron las iglesias arriba de los templos, y bueno, se excomulg\u00f3 a nuestros h\u00e9roes patrios, a los padres de la patria, a Hidalgo y a Morelos\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Fue este un episodio que recordaba un aspecto adormecido de la historia de las relaciones exteriores entre los dos pa\u00edses, caracterizada por una especial conflictividad, con numerosos periodos de tensi\u00f3n y desencuentro, junto a otros de normalizaci\u00f3n y entendimiento, hasta el restablecimiento completo de relaciones en 1977. Pese a haber sido en 1836 la primera rep\u00fablica latinoamericana reconocida por Espa\u00f1a y uno de sus principales focos econ\u00f3micos y migratorios durante el siglo XIX y buena parte del XX, las relaciones hispano-mexicanas siempre se resintieron por el intervencionismo espa\u00f1ol, los problemas de identidad mexicanos, y la inestabilidad pol\u00edtica de ambos pa\u00edses. El objetivo de este ensayo es reflexionar sobre un periodo concreto de esta relaci\u00f3n, aquel que va desde el inicio de la Revoluci\u00f3n Mexicana, 1910, hasta el estallido de la Guerra Civil espa\u00f1ola, en 1936. Elegimos este periodo al estar algo menos debatido y estudiado que otros en este campo, como el anterior correspondiente al ascenso liberal y el Porfiriato, o el posterior, con la recepci\u00f3n del exilio. Adem\u00e1s, este cuarto de siglo ejemplariza perfectamente nuestra historia com\u00fan, con momentos de gran conflictividad y otros de perfecta armon\u00eda y entendimiento, pudiendo desgranar buena parte de las principales caracter\u00edsticas que han definido nuestras relaciones bilaterales: los problemas de identidad de ambos pa\u00edses, la hispanofobia en M\u00e9xico y el desprecio desde Espa\u00f1a, los flujos econ\u00f3micos, los intentos de intervencionismo por parte espa\u00f1ola, los posicionamientos geoestrat\u00e9gicos, la colaboraci\u00f3n entre gobiernos, la integraci\u00f3n de la colonia espa\u00f1ola en M\u00e9xico, etc\u2026<\/p><p>Me basar\u00e9 en toda una serie de fuentes secundarias que detallo en la bibliograf\u00eda. Tras un estado de la cuesti\u00f3n que nos servir\u00e1 para resumir los principales procesos y caracter\u00edsticas, estructurar\u00e9 cronol\u00f3gicamente los principales hitos y caracter\u00edsticas de este periodo circular de las relaciones hispano-mexicanas, donde veremos c\u00f3mo ser\u00e1n \u00f3ptimas en sus puntos de partida y llegada, mientras por el camino asistir\u00e1n a todo tipo de contratiempos. El n\u00facleo principal de mi investigaci\u00f3n ser\u00e1 la primera d\u00e9cada, donde encontraremos los mayores vaivenes y conflictos entre ambas partes.<\/p><h6><a name=\"_Toc43477686\"><\/a><span style=\"color: #000080;\"><strong>2.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Estado de la Cuesti\u00f3n<\/strong><\/span><\/h6><p>Desde Espa\u00f1a, la principal monograf\u00eda publicada en los \u00faltimos a\u00f1os es la <em>Historia de las Relaciones entre Espa\u00f1a y M\u00e9xico, 1821-2014 <\/em>(2015), de S\u00e1nchez Andr\u00e9s y P\u00e9rez Herrero. Es una obra completa y minuciosa, que tuvo como antecedente un Informe Elcano realizado a\u00f1os antes por los mismos autores. Detallan cronol\u00f3gicamente la evoluci\u00f3n de las relaciones bilaterales, dedicando al periodo sus cap\u00edtulos V y VI. Estamos ante un ensayo acad\u00e9mico, frio e imparcial, con gran atenci\u00f3n a las fuentes cuantitativas y los hechos, sin establecer juicios de valor aparentes. Parten de una imagen de \u201cedad de oro\u201d para la colonia espa\u00f1ola en M\u00e9xico que habr\u00edan supuesto los gobiernos de Porfirio Diaz. Estas buenas relaciones oficiales se habr\u00edan mantenido hasta la ca\u00edda de Victoriano Huerta, habiendo tenido tanto la diplomacia como la colonia espa\u00f1ola (muy identificada con el orden porfirista) un papel principal en las diferentes insurgencias contrarrevolucionarias de los primeros a\u00f1os. Este papel y la fuerza del sentimiento nacionalista y \u201cantiespa\u00f1ol\u201d de buena parte de los revolucionarios, pese a los intentos del gobierno espa\u00f1ol de mantener comunicaci\u00f3n con todos los bandos, habr\u00edan supuesto un deterioro de las mismas, poni\u00e9ndolas al borde de la ruptura. Los primeros a\u00f1os revolucionarios habr\u00edan supuesto la pr\u00e1ctica desaparici\u00f3n de espa\u00f1oles en el campo mexicano, el regreso a Espa\u00f1a de buena parte de la \u00e9lite colonial y la perdida de una prosperidad para los empresarios espa\u00f1oles que no recuperar\u00e1n hasta bien entrada la d\u00e9cada de los a\u00f1os 20. Con Carranza y Obreg\u00f3n se ir\u00e1n normalizando las relaciones, mejorando con El\u00edas Calles y su posterior Maximato, que coinciden en el tiempo con el gobierno de Primo de Rivera y su intento de potenciar las relaciones iberoamericanas dentro de una concepci\u00f3n hispanoamericanista conservadora. La Rep\u00fablica corregir\u00e1 la situaci\u00f3n entre los dos pa\u00edses, abandonando la pretensi\u00f3n hegem\u00f3nica de la dictadura, y lleg\u00e1ndose a un momento de total armon\u00eda en el momento en que L\u00e1zaro C\u00e1rdenas alcanza la presidencia en 1934. Los gobiernos radical-cedistas mantendr\u00e1n tambi\u00e9n buenas relaciones con el gobierno mexicano, pese a los amagos de confrontaci\u00f3n, pero ser\u00e1 el triunfo del Frente Popular el que marque un fugaz momento de comuni\u00f3n entre ambos gobiernos. En definitiva, Espa\u00f1a y M\u00e9xico mantendr\u00e1n durante estos veinticinco a\u00f1os unas relaciones marcadas por el pragmatismo, la confrontaci\u00f3n cuando los intereses espa\u00f1oles son atacados o los impulsos nacionalistas son exacerbados, pero siempre manteniendo ciertos canales de comunicaci\u00f3n y buscando el asentamiento de unas relaciones que ambas partes consideran importantes, si bien no estrat\u00e9gicamente fundamentales. En realidad, Europa y Marruecos son el foco de preocupaci\u00f3n internacional espa\u00f1ol, los Estados Unidos el mexicano.<\/p><p>Desde el punto de vista mexicano destacamos la obra de Lorenzo Meyer, <em>El Cactus y el Olivo. Las relaciones de M\u00e9xico y Espa\u00f1a en el siglo XX. <\/em>\u00a0Lo subtitula \u201cuna apuesta equivocada\u201d. Este es un ensayo m\u00e1s anal\u00edtico y subjetivo, y analiza el periodo que va desde la Independencia a la instauraci\u00f3n de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola en 1931. Los a\u00f1os de nuestro estudio ocupan la mayor parte del libro. Para el autor, la Revoluci\u00f3n Mexicana es una tormenta que se desatar\u00eda en la misma Espa\u00f1a veinte a\u00f1os despu\u00e9s, sumiendo en \u201cla incertidumbre, el conflicto, la irritaci\u00f3n, el resentimiento y la recriminaci\u00f3n mutua, a la relaci\u00f3n hispano-mexicana\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Las relaciones fueron siempre asim\u00e9tricas, el efecto de los problemas espa\u00f1oles entre los mexicanos fue m\u00ednimo, al contrario que la repercusi\u00f3n de los procesos mexicanos sobre los intereses de Espa\u00f1a y los espa\u00f1oles en M\u00e9xico. Adem\u00e1s, los capitales espa\u00f1oles siempre ocuparon un lugar central en la econom\u00eda mexicana, de la misma forma que ejercieron tambi\u00e9n una amplia influencia pol\u00edtica y cultural, sobre todo en las \u00e9lites mexicanas. Pese a ser la colonia espa\u00f1ola muy reducida en comparaci\u00f3n con otras rep\u00fablicas como Argentina, fue siempre la mayor europea en M\u00e9xico, y al relacionarse directamente con las clases populares (ya fuera como patrones o comerciantes) se habr\u00edan reforzado los estereotipos negativos en ambos colectivos. Durante la Revoluci\u00f3n, la apuesta de la diplomacia y la colonia espa\u00f1ola fue equivocada y contraproducente. Frente al desarrollo del sentimiento nacionalista del momento, Espa\u00f1a y los espa\u00f1oles habr\u00edan apostado sistem\u00e1ticamente por la contrarrevoluci\u00f3n, lo que llev\u00f3 a una etapa de malas relaciones y que a ojos de los revolucionarios fueran tratados como enemigos hasta el cambio radical de 1931. Esta imagen negativa tambi\u00e9n se habr\u00eda dado en Espa\u00f1a respecto a M\u00e9xico, ante la violencia y los vaivenes de su proceso pol\u00edtico, con ideas de superioridad moral e intelectual, y en muchos casos como reacci\u00f3n a los ataques y humillaciones a los que se vieron sometidos. Por parte espa\u00f1ola, su incapacidad de utilizar la fuerza y su irrelevancia internacional, sumado a los da\u00f1os provocados a sus intereses, provocaron que siempre intentara negociar lo mejor posible sus diferencias con los gobiernos revolucionarios. Solo con la llegada de la Republica se podr\u00e1 reconducir la situaci\u00f3n, gracias a las afinidades pol\u00edticas de ambos gobiernos, y buscando aliados en un contexto internacional cada vez m\u00e1s conservador. Finalmente, solo con la transici\u00f3n a la democracia mexicana de finales del siglo XX, no con el restablecimiento, se llegar\u00edan a unas relaciones normalizadas y en un plano de igualdad.<\/p><p>En las obras generales dedicadas a la historia de nuestras relaciones exteriores, M\u00e9xico aparece de forma muy tangencial. Pereira nos cuenta como Espa\u00f1a mantuvo una representaci\u00f3n permanente desde 1838, elev\u00e1ndose al grado de embajada en 1931, y estas relaciones habr\u00edan sido una de las m\u00e1s importantes en la regi\u00f3n, \u201cm\u00e1s en relaci\u00f3n con el valor simb\u00f3lico de las mismas, que por su cuantificaci\u00f3n material\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. La Dictadura de Primo de Rivera y la Rep\u00fablica aparecen como los periodos de mayor relaci\u00f3n diplom\u00e1tica y cordialidad entre ambos pa\u00edses, pero sorprendentemente ser\u00eda el franquismo el periodo durante el cual se materializar\u00edan la mayor cantidad de tratados y acuerdos bilaterales. Respecto a las caracter\u00edsticas de nuestra pol\u00edtica exterior hacia Latinoam\u00e9rica, P\u00e9rez Herrero estudia la evoluci\u00f3n del hispanismo, desde el panhispanismo finisecular, exaltador del catolicismo y el pasado imperial, al hispanismo regeneracionista m\u00e1s progresista o comprensivo de los liberales, y el hispanismo conservador de Primo de Rivera, antecedente de la hispanidad franquista. La Republica habr\u00eda modificado las relaciones con las rep\u00fablicas latinoamericanas, pero asumiendo que Am\u00e9rica sigui\u00f3 \u201csiendo una preocupaci\u00f3n prioritaria entre los hispanistas y secundaria entre los progresistas\u201d <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Del Arenal destaca que el hispanoamericanismo estar\u00e1 en la base de todas las corrientes que buscan desde mediados del sg XIX una intensificaci\u00f3n de las relaciones con la Am\u00e9rica hispana, si bien tras la p\u00e9rdida de las \u00faltimas colonias, Latinoam\u00e9rica \u201cno estar\u00eda entre las prioridades de la acci\u00f3n exterior\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Primo de Rivera buscar\u00e1 una pol\u00edtica internacional de prestigio, acerc\u00e1ndose a la idea de conformar un bloque de naciones hisp\u00e1nicas donde Espa\u00f1a se reservar\u00eda la posici\u00f3n de l\u00edder. La Rep\u00fablica traer\u00e1 un intento de imponer una concepci\u00f3n democr\u00e1tica a las relaciones internacionales, con una nueva generaci\u00f3n liberal y regeneracionista. Ser\u00e1 el primer momento en que el hispanoamericanismo regeneracionista tendr\u00e1 el apoyo oficial de los gobiernos, si bien a partir de 1933 estos ir\u00e1n olvidando sus objetivos iniciales.<\/p><p>Lajous Vargas, hasta hace unas semanas embajadora de M\u00e9xico en Espa\u00f1a, nos ofrece una visi\u00f3n general sobre las relaciones exteriores mexicanas. Durante el periodo que analizamos, seguir\u00e1n monopolizadas casi en exclusiva por su relaci\u00f3n con los Estados Unidos. Porfirio Diaz habr\u00eda llegado a so\u00f1ar en su momento con la anexi\u00f3n de Cuba, pero sin llegar a enturbiar las reconstruidas buenas relaciones con Espa\u00f1a. La Revoluci\u00f3n traer\u00eda una nueva constituci\u00f3n \u201cque afect\u00f3 poderosos intereses extranjeros, acostumbrados a una situaci\u00f3n de privilegio durante el antiguo r\u00e9gimen\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Espa\u00f1a fue de las primeras (y escasas) en reconocer el gobierno de Huerta mediante una carta de felicitaci\u00f3n de Alfonso XIII. Carranza lograr\u00eda el reconocimiento del gobierno espa\u00f1ol, pero \u201cno su simpat\u00eda, [\u2026] los sucesivos representantes diplom\u00e1ticos de Espa\u00f1a consideraban que prevalec\u00eda un ambiente profundamente xen\u00f3fobo y antiespa\u00f1ol en M\u00e9xico alentado desde el gobierno\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Los gobiernos de Obreg\u00f3n y el Maximato intentar\u00e1n revertir el aislamiento internacional derivado del nacionalismo revolucionario y finalmente tras el ingreso en la Sociedad de Naciones en 1931, ser\u00e1 C\u00e1rdenas quien m\u00e1s se identifique con el r\u00e9gimen republicano espa\u00f1ol, llegando en el momento de la guerra y \u201ca diferencia del resto de los gobiernos de Am\u00e9rica Latina, [iniciando] una activa pol\u00edtica de solidaridad con la Rep\u00fablica de Espa\u00f1a\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p><p>Respecto al an\u00e1lisis de los aspectos m\u00e1s concretos, los trabajos de Gil L\u00e1zaro y S\u00e1nchez Alonso han estudiado los flujos migratorios y la situaci\u00f3n de la colonia espa\u00f1ola durante estos a\u00f1os, P\u00e9rez Acevedo nos da el mejor trabajo de historiograf\u00eda al respecto. Pando Navarro y Moreno L\u00e1zaro investigan el peso de las relaciones econ\u00f3micas y de los empresarios espa\u00f1oles. Sevilla Soler nos ofrece un interesant\u00edsimo ensayo sobre la visi\u00f3n que la Revoluci\u00f3n provoca en la prensa espa\u00f1ola (sevillana m\u00e1s concretamente), y Elvira Moreno examina la evoluci\u00f3n de las relaciones culturales. Clara Lida y S\u00e1nchez Andr\u00e9s han estudiado las relaciones durante el Porfiriato, Montero Caldera durante el periodo republicano. Por \u00faltimo, encontramos un interesante ensayo de Josefina Mac Gregor sobre la representaci\u00f3n diplom\u00e1tica oficial espa\u00f1ola y sus agentes confidenciales durante los primeros a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n.\u00a0<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2552 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-b.png\" alt=\"\" width=\"446\" height=\"649\" srcset=\"https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-b.png 446w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-b-206x300.png 206w\" sizes=\"auto, (max-width: 446px) 100vw, 446px\" \/><\/p><table width=\"100%\"><tbody><tr><td><p><strong>L\u00ednea Temporal con los gobiernos y responsables diplom\u00e1ticos principales o embajadores de cada pa\u00eds. Elaboraci\u00f3n propia.<\/strong><\/p><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><h6><a name=\"_Toc43477687\"><\/a><span style=\"color: #000080;\"><strong>3.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>El Punto de Partida<\/strong><\/span><\/h6><p>\u00a0<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2553 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-c.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"214\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2554 size-large\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-d-1024x627.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-d-1024x627.jpg 1024w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-d-300x184.jpg 300w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-d-768x470.jpg 768w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-d-1536x940.jpg 1536w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-d.jpg 1919w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p><table width=\"100%\"><tbody><tr><td><p>Arriba: Prendas de Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos devueltas.<\/p><p>Abajo: Polavieja desfila hacia el Palacio Nacional durante el acto de entrega<\/p><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><p>El 27 de septiembre de 1910, el Congreso Mexicano ratific\u00f3 la victoria de Porfirio D\u00edaz en las \u00faltimas elecciones, inaugurando un nuevo periodo presidencial que deber\u00eda haber llegado alcanzado hasta 1916. Este acto fue uno m\u00e1s de los programados durante las celebraciones del Centenario del Grito de Dolores y que al final se convertir\u00edan en el canto del cisne del r\u00e9gimen porfirista. Para los fastos se lleg\u00f3 a invitar a Alfonso XIII, qui\u00e9n declin\u00f3 y env\u00edo a su lugar al General Polavieja y los restos del uniforme y armas de Morelos que se guardaban en el Museo de Artiller\u00eda madrile\u00f1o. La entrega se realiz\u00f3 directamente al Presidente en el Palacio Nacional, tras un gran desfile que encabez\u00f3 Polavieja.<\/p><p>Este acto ejemplarizaba la consolidaci\u00f3n de relaciones, e incluso la simpat\u00eda y el apoyo mutuo entre el gobierno mexicano y la colonia y el gobierno espa\u00f1ol. Frente al intervencionismo de la \u00e9poca imperial, las nuevas instrucciones de la diplomacia espa\u00f1ola resaltaron durante todo el periodo la intenci\u00f3n de no inmiscuirse en la pol\u00edtica interior mexicana. Espa\u00f1a hab\u00eda sido de las primeras en reconocer el r\u00e9gimen, y la colonia espa\u00f1ola se hab\u00eda convertido en un firme soporte del porfirismo. Pese a ser escasos los intercambios comerciales y financieros entre ambos pa\u00edses, la importancia econ\u00f3mica e influencia de la colonia espa\u00f1ola y la convergencia de intereses geoestrat\u00e9gicos en el Caribe, frente al amenazante expansionismo estadounidense, hab\u00edan convencido a ambas partes de la necesidad de mantener las mejores relaciones. Porfirio Diaz personalmente asumi\u00f3 la defensa de la colonia espa\u00f1ola, siendo uno los pol\u00edticos mexicanos m\u00e1s favorables a las influencias de la \u201cmadre patria\u201d. El M\u00e9xico oficial puso todo su inter\u00e9s en no molestar la memoria hist\u00f3rica espa\u00f1ola, si bien se siguieron dando actitudes antiespa\u00f1olas populares, llegando a ejemplos como el apedreamiento de establecimientos. Adem\u00e1s, se hab\u00edan conseguido solucionar los tradicionales contenciosos bilaterales, tras la asunci\u00f3n por M\u00e9xico como deuda interior consolidada la antigua deuda espa\u00f1ola o la abolici\u00f3n de los obst\u00e1culos que los gobiernos espa\u00f1oles pon\u00edan a la emigraci\u00f3n a M\u00e9xico (intentando reorientarlo hacia Cuba).<\/p><p>Muchos denominan este periodo como la \u201cEdad de Oro\u201d de la colonia espa\u00f1ola en M\u00e9xico. En 1910, pese a su reducido tama\u00f1o con 29.541 censados, un 0.2% de la poblaci\u00f3n, supon\u00eda la mayor colonia extranjera (un 25,3%) y un 60,9 % de la colonia europea. Se concentraba en las grandes urbes (41,4% en la capital, seguida de Veracruz con un 18%). Gracias al impulso econ\u00f3mico del periodo consigui\u00f3 enriquecerse enormemente y adem\u00e1s mediante un capital amasado en el propio pa\u00eds, no dependiente de las inversiones exteriores que fueron pr\u00e1cticamente inexistentes, la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola a M\u00e9xico siempre provino de los estratos m\u00e1s pobres. Se aduce para esta mejor\u00eda econ\u00f3mica el control por parte espa\u00f1ola de amplios sectores del comercio exterior (con gran importancia de la Compa\u00f1\u00eda Trasatl\u00e1ntica Espa\u00f1ola), su influencia pol\u00edtica y la fuerza de las redes de parentesco y solidaridad del colectivo (Moreno L\u00e1zaro<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> \u00a0estima que dentro del sector empresarial un 62,3% proced\u00edan solo de las provincias asturiana y c\u00e1ntabra). Los principales sectores de actividad espa\u00f1ola eran el sector secundario (sobre todo Alimentaci\u00f3n, bebidas y tabaco, un 16,9% de la actividad total; y el Textil, un 20%), y el terciario (Comercio al por mayor y menor, un 40,1%). Esta especializaci\u00f3n en el comercio y la alimentaci\u00f3n, unido al monopolio de las casas de empe\u00f1o, contribuir\u00eda a potenciar una imagen negativa del espa\u00f1ol como \u00e1varo, tramposo, xen\u00f3fobo, explotador y arrogante, sobre todo entre las clases m\u00e1s populares mexicanas. Pero frente al estereotipo del espa\u00f1ol tendero, la realidad es que tambi\u00e9n la colonia espa\u00f1ola ten\u00eda grandes intereses industriales y bancarios, estando detr\u00e1s de la creaci\u00f3n de varios bancos en la \u00e9poca o incluso como mayor\u00eda en el accionariado del Banco Nacional. Dentro de la \u00e9lite econ\u00f3mica mexicana destacan personajes como I\u00f1igo Noriega o Antonio Basagoiti.<\/p><p>Junto a la fuerza econ\u00f3mica, tambi\u00e9n la penetraci\u00f3n espa\u00f1ola se dej\u00f3 ver en aspectos sociales y culturales. La presencia de los diferentes Casinos Espa\u00f1oles y la C\u00e1mara de Comercio ejercieron un importante papel, tanto a la hora de aglutinar a los residentes espa\u00f1oles como a la de ejercer presi\u00f3n sobre las \u00e9lites mexicanas. Durante estos a\u00f1os ser\u00e1n numerosos los peri\u00f3dicos propiedad de espa\u00f1oles que trascender\u00e1n el espacio de la propia colonia. Tambi\u00e9n se reflejan numerosos contactos culturales, no solo educativos y universitarios, sino de intelectuales. La estabilidad de la representaci\u00f3n mexicana en Espa\u00f1a permiti\u00f3 crear v\u00ednculos fluidos entre las dos orillas, con la presencia de personalidades como Riva Palacio, Payno, Icaza o el mismo Diego Rivera. Asimismo, se constata la influencia en M\u00e9xico de figuras espa\u00f1olas como Castelar o Rafael de Altamira, quien realizar\u00eda una celebrada gira por M\u00e9xico precisamente aquel 1910.<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2555 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-e.png\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-e.png 405w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-e-300x195.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/p><p>En resumen, en el punto de partida encontramos una enorme identificaci\u00f3n entre la \u00e9lite colonial y el gobierno espa\u00f1ol con el r\u00e9gimen porfirista. Esta identificaci\u00f3n se manifest\u00f3 cuando un a\u00f1o despu\u00e9s, camino del exilio franc\u00e9s, el barco que transportaba al expresidente hizo escala en Vigo, La Coru\u00f1a y Santander. Las autoridades le agasajaron entonces con innumerables muestras de adhesi\u00f3n, incluso con el gobierno y el rey recibi\u00e9ndole en Santander. Pero tambi\u00e9n tuvo que enfrentar las manifestaciones de grupos opositores en Vigo y La Coru\u00f1a que le recibieron con gritos de tirano, asesino y genocida.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc43477688\"><\/a><strong>4.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>1911\/1920: La Convulsi\u00f3n<\/strong><\/span><\/h6><p>Los primeros pasos de la revoluci\u00f3n no supusieron gran alarma para los intereses espa\u00f1oles. En un principio los sucesos fueron analizados m\u00e1s como un cambio de r\u00e9gimen, de gobierno, que como el movimiento radical de rebeld\u00eda que finalmente aconteci\u00f3. La edad del dictador ya anticipaba un posible caos tras su desaparici\u00f3n, pero no la Revoluci\u00f3n con la que se encontraron. Al frente de la Legaci\u00f3n de Espa\u00f1a en M\u00e9xico estaba un Ministro de Primera Clase, Bernardo C\u00f3logan<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, que ejerc\u00eda el cargo desde 1907, si bien ya hab\u00eda estado en la delegaci\u00f3n entre 1875 y 1894. \u00c9l ser\u00e1 el gran protagonista de nuestras relaciones bilaterales hasta la ca\u00edda de Huerta en Junio de 1914. En sus informes a Madrid presentar\u00e1 en un principio a Madero como un pe\u00f3n de la Standard Oil, ser\u00e1n los yankees quienes alientan la revuelta. Con el paso de los meses y seg\u00fan vaya empeorando la situaci\u00f3n de la colonia espa\u00f1ola, la Revoluci\u00f3n se convertir\u00e1 en una \u201cbarbarie ind\u00edgena\u201d, sin m\u00e1s motivo detr\u00e1s que el robo y las venganzas personales, la resurrecci\u00f3n del \u201cM\u00e9xico b\u00e1rbaro\u201d tras tres d\u00e9cadas de pax porfirista.<\/p><p>Un mes antes de la ca\u00edda de D\u00edaz se produce la primera se\u00f1al de alarma para los espa\u00f1oles en una hacienda cercana a Puebla, llamada Atencingo. Diez son fusilados, falleciendo ocho, a manos de fuerzas zapatistas, parece ser que impulsadas por una rencilla de antiguos trabajadores. Tras la ca\u00edda del porfiriato, se producir\u00e1n m\u00e1s matanzas de en las cercan\u00edas de Puebla y a manos zapatistas, todas en f\u00e1bricas de propiedad espa\u00f1ola: La Covadonga, Mayorazgo y La Carolina. Atencingo, La Covadonga, y su reparaci\u00f3n se convertir\u00e1n desde entonces en un casus belli para la diplomacia espa\u00f1ola. Adem\u00e1s, se publicitaron numerosas turbas que saqueaban comercios espa\u00f1oles en Morelos o Chihuahua, en medio de un creciente resurgimiento de las actitudes hispanof\u00f3bicas reprimidas durante el r\u00e9gimen anterior. Todo esto llevar\u00e1 a una enorme conmoci\u00f3n en Madrid y una mezcla de sorpresa, furia y miedo en la colonia residente.<\/p><p>El gobierno de Madero actuar\u00eda con el objetivo de no provocar m\u00e1s a Espa\u00f1a. Realiz\u00f3 iniciativas como la Comisi\u00f3n Consultiva de Indemnizaciones para atender las demandas producto de las luchas civiles, pero manifest\u00f3 constantemente su impotencia para frenar las agresiones o atender las reclamaciones en aquellas zonas fuera de su control. Desde muy pronto Madero hab\u00eda roto sus relaciones con Villa, Orozco y Zapata. Presentaba un programa para establecer un r\u00e9gimen democr\u00e1tico, pero en ning\u00fan momento buscaba modificar radicalmente la estructura socioecon\u00f3mica del pa\u00eds, al contrario que buena parte de los rebeldes. C\u00f3logan mantuvo durante los primeros a\u00f1os una pol\u00edtica pragm\u00e1tica, y no intervencionista, de apoyo a la institucionalidad y evadiendo la presi\u00f3n directa. Le felicitaba constantemente por las victorias frente a los rebeldes, mientras solicitaba a Madrid su ayuda para que pudiera restablecer el orden interno. Incluso se lleg\u00f3 a aprobar una solicitud del gobierno mexicano para comprar armas espa\u00f1olas.<\/p><p>Pero ya desde 1912 encontraremos numerosos espa\u00f1oles involucrados en los diferentes levantamientos contrarrevolucionarios, como los protagonizados por Bernardo Reyes en el Norte o el de F\u00e9lix D\u00edaz en Veracruz. Adem\u00e1s, la prensa espa\u00f1ola comenz\u00f3 una serie de campa\u00f1as antimaderistas, mientras la colonia espa\u00f1ola presionaba por los \u201cinterminables\u201d saqueos y la persecuci\u00f3n en buena parte del pa\u00eds de la que eran objeto. Finalmente, C\u00f3logan se ver\u00e1 involucrado en la conspiraci\u00f3n preparada por el embajador estadounidense para hacer caer a Madero. Ser\u00e1 \u00e9l quien en nombre del cuerpo diplom\u00e1tico anuncie al mandatario la necesidad de ceder el poder a Huerta y D\u00edaz. Si bien hay dudas respecto a la implicaci\u00f3n real o las motivaciones de C\u00f3logan en este episodio, la historia oficial mexicana presentar\u00e1 desde entonces a los espa\u00f1oles como responsables de la llegada y el mantenimiento de la dictadura huertista.<\/p><p>El hecho es que la comunidad espa\u00f1ola recibi\u00f3 con los brazos abiertos el golpe contra Madero de febrero de 1913. De tal forma que cuando C\u00f3logan regrese a Espa\u00f1a un a\u00f1o despu\u00e9s, tras la ca\u00edda de Huerta, reconocer\u00e1 que en M\u00e9xico existe una \u201cgran animosidad contra los espa\u00f1oles, consecuencia de los pasados alardes antimaderistas de nuestros pudientes o acomodados, de ciertas jactancias de haber contribuido a derrocar al anterior gobierno, y del grav\u00edsimo da\u00f1o causado por aquel nunca bien lamentado disparate y a la vez imprudencia, salidos del Casino Espa\u00f1ol en momentos de combate y exaltaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. El gobierno espa\u00f1ol ser\u00e1 de los primeros en reconocer al dictador e incluso Alfonso XIII mandar\u00e1 un texto aut\u00f3grafo felicit\u00e1ndole, en la creencia de que solo un gobierno fuerte podr\u00eda hacer frente a la situaci\u00f3n. Huerta busc\u00f3 la m\u00e1xima cordialidad en las relaciones y a cambio recibi\u00f3 el apoyo financiero de la \u00e9lite espa\u00f1ola, as\u00ed como la adhesi\u00f3n y el apoyo de las principales instituciones y la prensa peninsular. Pero la luna de miel apenas durar\u00eda seis meses, desde octubre de 1913 la alarma cundir\u00e1 en la diplomacia espa\u00f1ola ante la incapacidad del nuevo gobierno para solucionar la rebeld\u00eda de amplias zonas del pa\u00eds, as\u00ed como por el aumento constante de la represi\u00f3n del r\u00e9gimen para solucionar el caos interno. Cuando los estadounidenses ocupen el puerto de Veracruz en abril de 1914, los espa\u00f1oles habr\u00e1n perdido toda su fe en el dictador y buscar\u00e1n establecer contacto con los insurgentes constitucionalistas, proclamando constantemente su neutralidad y desinteresada amistad con M\u00e9xico.<\/p><p>Detr\u00e1s de este cambio de actitud, la verdadera preocupaci\u00f3n en aquel momento son los atropellos sufridos por la colonia espa\u00f1ola en los territorios ocupados por los rebeldes. Si en el Sur se producen las mayores carnicer\u00edas, ser\u00e1 en el Norte donde encontraremos las actuaciones m\u00e1s sistem\u00e1ticas. En diciembre de 1913, Villa expulsa a todos los espa\u00f1oles de Chihuahua, excepto a un grupo de monjas, y confisca todos sus bienes. 400 espa\u00f1oles tendr\u00e1n diez d\u00edas para abandonar el pa\u00eds sin poder llevar consigo ninguna mercanc\u00eda. El siguiente abril har\u00e1 lo mismo en Torre\u00f3n, de donde salieron seg\u00fan fuentes hasta 2.000 espa\u00f1oles. Pancho Villa materializa as\u00ed su discurso antiespa\u00f1ol, basado en el amplio resentimiento de las clases populares frente a los explotadores gachupines. Tambi\u00e9n habr\u00e1 nuevos fusilamientos en la hacienda \u201cEl Palomar\u201d o en Ciudad Victoria. Dato decidir\u00e1 enviar en noviembre de 1913 al crucero Carlos V para proteger la colonia en Veracruz y Tampico, si bien en ning\u00fan momento llegar\u00e1n a desembarcar tropas, pese a las presiones para hacerlo llegadas desde numerosos sectores.<\/p><p>En Julio de 1914 cae la dictadura, las tropas de Carranza y Villa entran en la capital, y Victoriano Huerta se exilia en Barcelona, convertido en un personaje inc\u00f3modo para las autoridades espa\u00f1olas y ridiculizado por la prensa. C\u00f3logan sale inmediatamente del pa\u00eds y Espa\u00f1a decide enviar toda una serie de agentes confidenciales tanto a los bandos carrancista como villista. El primero de ellos ser\u00e1 Walls y Merino, un diplom\u00e1tico caracterizado por su estrechez de miras y sus prejuicios. En su correspondencia con la embajada espa\u00f1ola en Washington llegar\u00e1 a declarar que \u201cde hecho creo que al espa\u00f1ol se le odia cordialmente [en M\u00e9xico] por el hecho de ser no s\u00f3lo superior sino necesario al mejicano. Como esta gente es la m\u00e1s falsa, la m\u00e1s viciosa, la m\u00e1s venal y haragana del Continente, [\u2026] que este pa\u00eds [M\u00e9xico] es el m\u00e1s despreciable de la tierra y donde no hay que buscar honradez, ni pundonor, ni patriotismo, ni virilidad\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Pese a lo equivocado de su nombramiento, lo cierto es que conseguir\u00e1 hacerse hueco primero con Carranza y posteriormente con Villa, buscando cierta normalizaci\u00f3n en las relaciones. Saldr\u00e1 en unos meses de M\u00e9xico y el gobierno espa\u00f1ol nombrar\u00e1 diferentes agentes para cada bando, sin intentarlo siquiera con el zapatista, al que consideran demasiado exaltado. \u00c1ngel del Caso, un hacendado local, antiguo maderista, ser\u00e1 el agente confidencial en el campo de Villa, consiguiendo revertir en cierto modo su antiespa\u00f1olismo, pero finalmente se convertir\u00e1 en un personaje inc\u00f3modo para la diplomacia espa\u00f1ola al presentar una agenda propia y convertirse \u00e9l mismo en cr\u00edtico constante del resto de representantes. Pero durante el periodo convencional en la capital, Del Caso conseguir\u00e1 destensar la situaci\u00f3n entre la colonia espa\u00f1ola y los revolucionarios. A finales de a\u00f1o llegar\u00e1 Jos\u00e9 del Caro a la capital como m\u00e1ximo representante, siendo posteriormente expulsado por Carranza, y creando una crisis diplom\u00e1tica que no se solucionar\u00e1 hasta marzo de 1916. Durante todos estos meses, Espa\u00f1a apuesta equivocadamente por la victoria de Villa, descuidando las relaciones con el carrancismo, lo que crear\u00e1 una situaci\u00f3n muy inc\u00f3moda cuando en Julio de 1915, las fuerzas el Ej\u00e9rcito Constitucionalista recuperen finalmente la capital.<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2556 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-f.png\" alt=\"\" width=\"287\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-f.png 287w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-f-285x203.png 285w\" sizes=\"auto, (max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/p><p>Es este periodo m\u00e1s convulso para la colonia espa\u00f1ola durante la revoluci\u00f3n. El carrancismo supuso un auge del nacionalismo mexicano. La prensa mexicana de principios de 1915 acusaba al un\u00edsono a los espa\u00f1oles de especuladores, acaparadores de alimentos y verdugos, alentando el saqueo a tiendas y panader\u00edas. En medio de esta anarqu\u00eda se producir\u00e1 el mayor \u00e9xodo de espa\u00f1oles, pese a que en ning\u00fan momento se interrumpi\u00f3 la llegada de nuevos inmigrantes. Gil L\u00e1zaro<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> nos presenta los datos para el periodo. Vemos que entre 1914 y 1916 la tendencia es negativa, pero algo menor que lo que cabr\u00eda esperar para la situaci\u00f3n. Muchos de estos repatriados tuvieron que ser socorridos por una Junta Espa\u00f1ola de Repatriaci\u00f3n, financiada por las \u00e9lites coloniales y por el mismo gobierno espa\u00f1ol.<\/p><p>Aun as\u00ed, Espa\u00f1a ser\u00e1 de las primeras naciones en reconocer el nuevo r\u00e9gimen carrancista, pero las relaciones durante los siguientes a\u00f1os siempre estar\u00edan marcadas por la tensi\u00f3n. Pese a la estabilizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n, el cese de los ataques a la colonia espa\u00f1ola y los ofrecimientos de Carranza a analizar las reclamaciones por las luchas revolucionarias, los diferentes representantes espa\u00f1oles \u201cconsideraban que prevalec\u00eda un ambiente profundamente xen\u00f3fobo y antiespa\u00f1ol en M\u00e9xico alentado desde el gobierno\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, adem\u00e1s de mostrar muy poca confianza en la consolidaci\u00f3n del carrancismo. Cuando Espa\u00f1a eleve la representaci\u00f3n en Argentina a embajada en 1917, M\u00e9xico se sentir\u00e1 ultrajado, del mismo modo que el gobierno y la colonia espa\u00f1ola expresaran su molestia ante la Constituci\u00f3n reci\u00e9n aprobada y las numerosas expulsiones que se producir\u00e1n hasta 1918.<\/p><p>La Constituci\u00f3n de 1917 establec\u00eda algunas disposiciones que entraban en colisi\u00f3n con los intereses espa\u00f1oles. As\u00ed se produjeron expulsiones de clero nacional y de grupos de espa\u00f1oles considerados como contrarrevolucionarios. Los art\u00edculos que establec\u00edan la propiedad del subsuelo, y que supusieron el principal escollo internacional con los EEUU o Gran Breta\u00f1a, no tuvieron tanta trascendencia en la colonia espa\u00f1ola por su ausencia del sector. Pero la intervenci\u00f3n del sistema bancario, donde s\u00ed exist\u00edan muchos intereses coloniales provoco numerosos incidentes que no ir\u00edan a m\u00e1s. Carranza realiz\u00f3 numerosos gestos durante su mandato buscando mejorar las relaciones. As\u00ed levanto las restricciones revolucionarias a ciertas actividades de la colonia, devolvi\u00f3 la gran mayor\u00eda de las incautaciones hechas a los terratenientes y en 1918 cre\u00f3 la Comisi\u00f3n Nacional de Reclamaciones. Su gobierno consigui\u00f3 normalizar las relaciones bilaterales, pero marc\u00e1ndolas de un car\u00e1cter nacionalista que creaba fricciones con la diplomacia y la colonia espa\u00f1ola. En el contexto de la Primera Guerra Mundial establecer\u00e1 los principios que regir\u00e1n la pol\u00edtica exterior mexicana desde ese momento, la conocida como Doctrina Carranza: igualdad soberana de los estados, principio de no intervenci\u00f3n, igualdad de extranjeros y nacionales frente a la ley, y diplomacia y negociaci\u00f3n como herramientas para promover los intereses internacionales. Tambi\u00e9n Carranza ser\u00e1 el impulsor de un v\u00ednculo en las rep\u00fablicas latinoamericanas, basado en pol\u00edticas nacionalistas y que con el tiempo dar\u00edan la imagen de M\u00e9xico como vanguardia del progresismo americano. Cuando se produzca su muerte, el Marqu\u00e9s de Gonz\u00e1lez, encargado de la legaci\u00f3n, reconocer\u00e1 sus m\u00e9ritos pese a las tensiones constantes, manifestando que hab\u00eda pacificado el pa\u00eds, d\u00e1ndole cierta organizaci\u00f3n y que incluso la defectuosa Constituci\u00f3n revolucionaria ten\u00eda un fondo de legalidad.<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2557 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-g.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-g.jpg 280w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-g-228x300.jpg 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p><table width=\"100%\"><tbody><tr><td><p>El General Polavieja e I\u00f1igo Noriega, en su hacienda de Xico. 1910<\/p><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><p>Pocos personajes ejemplifican mejor este periodo que I\u00f1igo Noriega. Asturiano, al final del Porfiriato nos aparece como una de las principales fortunas mexicanas y el principal personaje de la colonia. Desde el mismo 1911 se presentar\u00e1n toda una serie de acusaciones judiciales contra \u00e9l, confiscaciones de sus bienes y denuncias como conspirador contrarrevolucionario. Se repatriar\u00e1 en medio de la dictadura de Huerta al considerar su situaci\u00f3n \u201cinsostenible\u201d.\u00a0 Solo volver\u00e1 a M\u00e9xico en 1919, con la situaci\u00f3n estabilizada y una vez conseguida la devoluci\u00f3n de sus propiedades intervenidas. Pese a su posici\u00f3n, son los propios diplom\u00e1ticos espa\u00f1oles los que llegan a presentar a Noriega como un estafador de incluso los mismos peninsulares, dando cr\u00e9dito a las denuncias presentadas contra \u00e9l por los mexicanos.<\/p><h6><a name=\"_Toc43477689\"><\/a><span style=\"color: #000080;\"><strong>5.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>1921\/1931: La Normalizaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/h6><p>En 1921 con motivo del Centenario de Independencia, Valle Incl\u00e1n realiz\u00f3 una gira por M\u00e9xico. Ya desde los inicios de la Revoluci\u00f3n exist\u00edan contactos entre opositores al r\u00e9gimen de la Restauraci\u00f3n y los revolucionarios, creando una red de relaciones que llegar\u00eda hasta la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica. Pero Valle, gracias a las Sonatas y su estancia en el M\u00e9xico porfirista era toda una figura, y en este caso no defraudo dando una serie de conferencias alabando la Revoluci\u00f3n y despotricando contra la monarqu\u00eda o el sistema espa\u00f1ol que fueron muy celebradas. El propio Obreg\u00f3n mantendr\u00eda econ\u00f3micamente al escritor en a\u00f1os posteriores, quien en 1926 satirizar\u00eda en su <em>Tirano Banderas <\/em>el r\u00e9gimen porfirista y sobre todo la actuaci\u00f3n de la colonia y la diplomacia espa\u00f1ola.<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2558 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-h.jpg\" alt=\"\" width=\"724\" height=\"989\" srcset=\"https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-h.jpg 724w, https:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-h-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px\" \/><\/p><table width=\"100%\"><tbody><tr><td><p>Valle Incl\u00e1n y Obreg\u00f3n durante las celebraciones de 1921<\/p><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><p>No es de extra\u00f1ar, por tanto, que la reacci\u00f3n por parte de Espa\u00f1a al ascenso de Obreg\u00f3n fuera lo m\u00e1s negativa posible. El general se hab\u00eda significado durante todos los a\u00f1os revolucionarios como una de las mayores figuras del ej\u00e9rcito y un enemigo declarado de los intereses espa\u00f1oles. Para los diplom\u00e1ticos en M\u00e9xico, personificaba el partido m\u00e1s radical y con las ideas m\u00e1s avanzadas y disolventes. No obstante, desde el principio del su mandato, e incluso durante la presidencia provisional de De la Huerta, dio muestras evidentes de querer solventar los litigios pendientes y normalizar las relaciones con Espa\u00f1a. El reconocimiento llegar\u00eda inmediatamente, con motivo de la celebraci\u00f3n del Centenario, y pese a la mala imagen que del r\u00e9gimen siguieron proporcionando los legados espa\u00f1oles, la realidad es que las relaciones bilaterales entraron en un periodo de cierta calma y mutuo respeto. La misma equivocaci\u00f3n interpretativa ocurrir\u00e1 con la posterior llegada al poder de El\u00edas Calles, visto de nuevo como el ala m\u00e1s radical de la Revoluci\u00f3n, impulsor del bolchevismo, quien adem\u00e1s aceptaba el programa agrario de los zapatistas. Poco tiempo despu\u00e9s, y pese al mantenimiento de un discurso oficial progresista y demag\u00f3gico, los representantes espa\u00f1oles reconocieron que el r\u00e9gimen entraba en un proceso de orden y estabilizaci\u00f3n econ\u00f3mica. El an\u00e1lisis incorrecto de la situaci\u00f3n mexicana por parte de la diplomacia y los gobiernos espa\u00f1oles ser\u00e1 una constante hasta el final del reinado de Alfonso XIII.\u00a0 Tampoco ver\u00e1n la preponderancia de El\u00edas Calles cuando deje el gobierno, reconociendo pasado el tiempo el giro derechista de la Revoluci\u00f3n y sus ventajas. Continuamente transmitir\u00e1n su pesimismo respecto a la situaci\u00f3n, evaluando negativamente cualquier proceso pol\u00edtico o dirigente mexicano, para con el tiempo reconocer los avances y a\u00f1orar la situaci\u00f3n que previamente hab\u00edan demonizado. La pol\u00edtica exterior espa\u00f1ola hacia M\u00e9xico ser\u00e1 pragm\u00e1tica y huir\u00e1 del intervencionismo anterior, sobre todo con motivo de la crisis cristera. Habr\u00e1 una mayor intenci\u00f3n de establecer lazos m\u00e1s firmes a partir de 1926 con la nueva pol\u00edtica exterior de prestigio de Primo de Rivera, pero continuamente se incumplir\u00e1n las aspiraciones mexicanas de elevar la representaci\u00f3n a rango de embajada. La pol\u00edtica agraria y anticlerical ser\u00e1n los grandes ejes sobre los que pivotar\u00e1 la diplomacia espa\u00f1ola durante estos a\u00f1os.<\/p><p>La colonia espa\u00f1ola se ir\u00e1 modificando tambi\u00e9n seg\u00fan avance la d\u00e9cada, pero sin recuperar nunca la influencia que tuvo durante el Porfiriato. En 1930 el censo refleja una cifra r\u00e9cord de 47.239 espa\u00f1oles, la mayor\u00eda con el comercio como ocupaci\u00f3n. A partir de ese momento se estancar\u00eda la llegada de emigrantes debido a las leyes restrictivas a la inmigraci\u00f3n para \u201ctrabajos corporales de salario o jornal\u201d emitidas tras la crisis de 1929 y no volver\u00eda a crecer hasta los a\u00f1os del exilio. Los espa\u00f1oles seguir\u00e1n siendo la mayor colonia extranjera en M\u00e9xico, hasta que a finales de los a\u00f1os 30 les superen los norteamericanos. Durante estos a\u00f1os seguir\u00e1n siendo objeto de descalificaci\u00f3n y enfrentamiento por amplias capas de la sociedad mexicana e incluso por un discurso antiespa\u00f1ol oficial por parte del gobierno, pero tambi\u00e9n ser\u00e1n a\u00f1os de asimilaci\u00f3n en el pa\u00eds de acogida. Cada vez ser\u00e1 mayor la distancia entre el espa\u00f1ol com\u00fan de la colonia y la aristocr\u00e1tica legaci\u00f3n espa\u00f1ola, incapaz de encontrar soluciones a sus problemas.<\/p><p>Econ\u00f3micamente es una \u00e9poca de crecimiento para ambos pa\u00edses y de reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica de la colonia. Pr\u00e1cticamente abandonar\u00e1 el campo, pero conseguir\u00e1 entrar con fuerza en el nuevo tejido industrial mexicano y reforzar su posici\u00f3n en el sistema bancario. Las expropiaciones agrarias de Obreg\u00f3n y Calles tendr\u00e1n gran incidencia en los terratenientes espa\u00f1oles que traspasar\u00e1n su capital a otros sectores. La deuda por las indemnizaciones seguir\u00e1 siendo uno de los leit motiv del periodo. Pando Navarro<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> nos cuenta como Espa\u00f1a est\u00e1 a la cabeza de las reclamaciones. En 1927 se constituye la Comisi\u00f3n Mixta de Reclamaciones entre Espa\u00f1a y M\u00e9xico, pero finalmente la soluci\u00f3n llegar\u00eda en los a\u00f1os 30 mediante el pago de una suma global por parte del gobierno mexicano, abandonando el estudio de cada caso concreto.<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2559 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-i.png\" alt=\"\" width=\"154\" height=\"175\" \/><\/p><p>La Guerra Cristera y la pol\u00edtica anticlerical mexicana tambi\u00e9n causar\u00e1n conflictos en este periodo. Vuelven a ser numerosas las expulsiones de espa\u00f1oles, sobre todo aquellos vinculados al clero. Ideol\u00f3gicamente, la colonia espa\u00f1ola simpatizaba con la Iglesia, pero se hicieron enormes esfuerzos para no volver a caer en la identificaci\u00f3n de etapas anteriores. Por \u00faltimo, culturalmente son a\u00f1os de mayor vinculaci\u00f3n, especialmente durante la dictadura de Primo de Rivera. Habr\u00e1 constantes iniciativas bilaterales y mayor comunicaci\u00f3n entre los intelectuales de ambas orillas. La ostentosa participaci\u00f3n de M\u00e9xico en la Exposici\u00f3n Iberoamericana de Sevilla en 1929 ser\u00e1 la mayor muestra de acercamiento entre ambos pa\u00edses desde la ca\u00edda del porfiriato. Aun as\u00ed, seguir\u00e1n existiendo continuos conflictos y malentendidos, como la indignaci\u00f3n espa\u00f1ola ante los murales de Diego Rivera en el Palacio de Cort\u00e9s en Cuernavaca.<\/p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2560 size-full\" src=\"http:\/\/www.jesusprieto.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/46-j.png\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"285\" \/><\/p><table width=\"100%\"><tbody><tr><td><p>El Presidente Ortiz Rubio saluda a<\/p><p>Mill\u00e1n Astray, 1930<\/p><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><p>Si en 1921 asist\u00edamos a la visita de Valle Incl\u00e1n, en 1930 nos encontraremos con Mill\u00e1n Astray, un representante de la derecha espa\u00f1ola y los sectores m\u00e1s conservadores. Esta visita ejemplariza la normalizaci\u00f3n de relaciones que se habr\u00e1 producido durante la d\u00e9cada. Los dirigentes mexicanos ya no son los enemigos bolcheviques que la prensa espa\u00f1ola reflejaba a\u00f1os atr\u00e1s, los militares espa\u00f1oles pueden ser recibidos en el Palacio Nacional con toda tranquilidad. Se han logrado solucionar las principales disputas tras la institucionalizaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n y establecido las bases de una relaci\u00f3n m\u00e1s coherente con las tendencias del nuevo orden mundial postb\u00e9lico.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc43477690\"><\/a><strong>6.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>1931\/1936: La Cordialidad<\/strong><\/span><\/h6><p>Pese a sus dos a\u00f1os escasos como canciller (1930-1932), Genaro Estrada ser\u00e1 el mayor referente hist\u00f3rico de la diplomacia mexicana. No solo conseguir\u00e1 que la Revoluci\u00f3n fuese asimilada por el sistema internacional, sino que instituyo una escuela, la Doctrina Estrada, de enorme trascendencia no solo para la tradici\u00f3n mexicana, sino para la evoluci\u00f3n misma del Derecho Internacional. Complementando la Doctrina Carranza, enunci\u00f3 el principio de abandonar la f\u00f3rmula de reconocimiento de los gobiernos concretos, para limitarse a mantener o retirar las representaciones diplom\u00e1ticas en cada caso. De esta forma, enfrent\u00e1ndose radicalmente a la Teor\u00eda Tobar, hegem\u00f3nica en aquel momento, permit\u00eda la posibilidad de tener relaciones diplom\u00e1ticas con todo tipo de gobiernos, sin necesidad de calificar su legitimidad, apoy\u00e1ndose en los principios de no intervenci\u00f3n y el de autodeterminaci\u00f3n de los pueblos. Respecto a la aceptaci\u00f3n del r\u00e9gimen revolucionario, una vez solucionado el reconocimiento completo por EEUU y Gran Breta\u00f1a, la sorpresiva proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica en Espa\u00f1a acelerar\u00e1 la conversi\u00f3n de la legaci\u00f3n en embajada, hecho que se producir\u00e1 en el mismo abril de 1931. Y en septiembre completar\u00e1 su misi\u00f3n con la admisi\u00f3n un\u00e1nime de M\u00e9xico como miembro de la Sociedad de Naciones, donde presionar\u00e1 en alianza con Espa\u00f1a buscando reducir la influencia estadounidense y conseguir que la organizaci\u00f3n se implicara en los conflictos regionales americanos.<\/p><p>La afinidad de intereses entre ambas naciones ser\u00e1 total durante el bienio progresista. \u00c1lvarez del Vayo, socialista, es nombrado primer embajador en M\u00e9xico, y el propio Estrada har\u00e1 lo mismo en Madrid a partir de 1932. La oficialidad mexicana realizar\u00e1 un giro radical en su discurso hispan\u00f3fobo y nacionalista, mostrando una clara simpat\u00eda con la nueva elite pol\u00edtica e intelectual espa\u00f1ola, af\u00edn ideol\u00f3gicamente y a la que intentar\u00e1 convertir en su mayor aliado internacional. Desde Espa\u00f1a los gestos ser\u00e1n similares, llegando el embajador \u00c1lvarez a solicitar la condonaci\u00f3n de la deuda por las expropiaciones, si bien en 1932 se llega a un acuerdo por el cual el gobierno mexicano abonar\u00e1 4.000.000 de pesetas al espa\u00f1ol para cerrar el asunto. Asimismo, las Cortes espa\u00f1olas aprobar\u00e1n un cr\u00e9dito de 70 millones para la construcci\u00f3n de cinco ca\u00f1oneros y diez patrulleras en astilleros espa\u00f1oles. En ambos pa\u00edses se presentan las relaciones como la l\u00f3gica alianza del M\u00e9xico revolucionario con la nueva rep\u00fablica de trabajadores espa\u00f1ola.<\/p><p>El cambio en la actitud diplom\u00e1tica de Espa\u00f1a es de 180\u00ba. Se establecen nuevas directrices para Latinoam\u00e9rica, abandonando anteriores pretensiones hegem\u00f3nicas, y con el <em>Plan P, <\/em>aunque fallido, asistiremos por primera vez al intento de instituir una pol\u00edtica exterior uniforme, coherente y con objetivos hacia la regi\u00f3n. La llegada del bienio radical-cedista traer\u00e1 cierto enfriamiento en las relaciones, sobre todo ante el rebote de diversos episodios de antiespa\u00f1olismo y la influencia en el nuevo gobierno de la Iglesia Cat\u00f3lica. Aun as\u00ed, en 1935, desde el Ministerio de Estado, Lerroux intentar\u00e1 una mediaci\u00f3n entre el gobierno revolucionario y el Vaticano que no llegar\u00e1 a buen puerto. Los retrasos de los pagos en los barcos, los episodios de hispanofobia y el continuo anticlericalismo ser\u00e1n utilizados por los sectores m\u00e1s conservadores espa\u00f1oles como arma arrojadiza en sus discursos, presentando la llegada de C\u00e1rdenas en 1934, como la radicalizaci\u00f3n una vez m\u00e1s del r\u00e9gimen mexicano.<\/p><p>Estos son a\u00f1os donde el peso pol\u00edtico de la colonia espa\u00f1ola se reduce, profundiz\u00e1ndose el proceso de asimilaci\u00f3n de los espa\u00f1oles a la sociedad mexicana, que se acelerar\u00e1 cuando llegue el exilio y cambien para siempre su estructura y la percepci\u00f3n p\u00fablica y oficial de la misma. Pese a todas estas buenas intenciones y la ret\u00f3rica com\u00fan, solo veremos avances consistentes en la colaboraci\u00f3n cultural y la pol\u00edtica. Se incrementaron exponencialmente los intercambios culturales y acad\u00e9micos, pero la firma de un deseado tratado comercial se frustrar\u00e1 en un entorno caracterizado por el proteccionismo. Incluso asistiremos a una peque\u00f1a guerra comercial entre ambas naciones que finalizar\u00e1 en el momento que el Frente Popular alcance el poder. Durante los meses que preceden al inicio de la guerra la identificaci\u00f3n entre ambos gobiernos es absoluta, de forma que C\u00e1rdenas ser\u00e1 el primero en mostrar su apoyo a la Rep\u00fablica agredida y durante toda la guerra y el posterior exilio presentar\u00e1 a M\u00e9xico como el gran soporte de los republicanos. Pero las relaciones entre ambos pa\u00edses volver\u00e1n a entrar en barrena durante todos los decenios que dure la dictadura franquista. Ya en el momento del alzamiento militar, el entonces embajador en M\u00e9xico, P\u00e9rez Trevi\u00f1o, pudo percibir este futuro aislamiento, al ver como se un\u00edan al golpe los secretarios primero, segundo y tercero de la embajada.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc43477691\"><\/a><strong>7.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Conclusiones<\/strong><\/span><\/h6><p>Al margen de las caracter\u00edsticas y la evoluci\u00f3n que hemos ido desgranando, podr\u00edamos emitir dos conclusiones tras analizar el periodo. La primera es el total desequilibrio entre ambas partes. M\u00e9xico no ejerce influencia en los procesos internos espa\u00f1oles, mientras que los intereses espa\u00f1oles s\u00ed tuvieron papeles protag\u00f3nicos en la evoluci\u00f3n mexicana. La historia de estos a\u00f1os es la de un pa\u00eds, Espa\u00f1a, que busca mantener una posici\u00f3n superior y de prestigio (sin ninguna base s\u00f3lida para justificarla) y otro, M\u00e9xico, que busca situarse en un plano de igualdad y autonom\u00eda. Solo en los \u00faltimos a\u00f1os podemos encontrar un intento de romper esa asimetr\u00eda, y posiblemente esto solo suceder\u00e1 m\u00e1s adelante, durante el desarrollo de la Guerra Civil, cuando sea M\u00e9xico el requerido por el gobierno de Espa\u00f1a. Pero al sumergirnos en las fuentes bibliogr\u00e1ficas solo encontraremos el an\u00e1lisis de la influencia de la primera sobre la segunda, nunca al rev\u00e9s. Y dicha superioridad derrama sus efectos sobre todos los aspectos de estas relaciones bilaterales.<\/p><p>La segunda conclusi\u00f3n es la caracterizaci\u00f3n de la diplomacia espa\u00f1ola, decimon\u00f3nica, sobrepasada e inoperante para incluso los est\u00e1ndares de aquel momento. Por el contrario, la mexicana intentar\u00e1 desde los gobiernos de Carranza establecer una pol\u00edtica exterior m\u00e1s coherente y modernizada, de defensa de sus intereses, asentada en principios del nuevo Derecho Internacional, con objetivos concretos y cierta estabilidad. Por parte espa\u00f1ola asistimos a un ejemplo de improvisaci\u00f3n, vaivenes constantes, falta de direcci\u00f3n y objetivos claros y concretos, falta de medios y marcado car\u00e1cter aristocr\u00e1tico, e incluso despectivo hac\u00eda su hu\u00e9sped. La diferencia entre los diversos representantes en cada capital es muy descriptiva. Los mexicanos tendr\u00e1n mayor estabilidad, manteni\u00e9ndose incluso durante cambios gubernamentales. Buscar\u00e1n personalidades de prestigio, intelectuales, de car\u00e1cter moderado y que actuar\u00e1n constantemente con el objetivo de mantener los cauces abiertos e intentar solucionar los litigios existentes, con perfiles bajos y siempre expresando el respeto e incluso la admiraci\u00f3n hacia Espa\u00f1a. Por el contrario, en el campo espa\u00f1ol nos encontramos con una enorme cantidad de legados aislados de la realidad mexicana, que llegan a entorpecer la normalizaci\u00f3n de las relaciones. Son personalidades marcadamente elitistas, en muchos casos desconectadas con la propia colonia. Sus actuaciones suelen responder a un pragmatismo improvisado, cediendo continuamente en la defensa de los intereses espa\u00f1oles en aras de mantener una supuesta <em>grandeur. <\/em>Solo durante el periodo republicano asistiremos a un verdadero cambio de pol\u00edtica exterior en la diplomacia espa\u00f1ola. Aunque sin grandes resultados, ser\u00e1 el momento en que ambas se alineen en un camino m\u00e1s cercano a lo que hoy entendemos por Relaciones Internacionales.<\/p><h6><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" name=\"_Toc43477692\"><\/a><strong>8.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/span><\/h6><p>DEL ARENAL, C. <em>Pol\u00edtica exterior de Espa\u00f1a y relaciones con Am\u00e9rica Latina. Iberoamericanidad, europeizaci\u00f3n y atlantismo en la Pol\u00edtica Exterior de Espa\u00f1a. <\/em>Fundaci\u00f3n Carolina. Siglo XXI Espa\u00f1a Ediciones. Madrid. 2011<\/p><p>GIL L\u00c1ZARO, A. <em>La repatriaci\u00f3n gratuita de inmigrantes espa\u00f1oles durante la revoluci\u00f3n mexicana, 1910-1920<\/em>. Colegio de M\u00e9xico. Centro de Estudios Hist\u00f3ricos. Historia Mexicana. Vol. 60, N\u00ba 2. M\u00e9xico D.F. 2010.<\/p><p>GIL L\u00c1ZARO, A. <em>Crisis, xenofobia y repatriaci\u00f3n. Los inmigrantes espa\u00f1oles en la ciudad de M\u00e9xico, 1910-1936<\/em>. Universidad de Salamanca. Estudios Hist\u00f3ricos Historia Contempor\u00e1nea, 28. Salamanca. 2010<\/p><p><em>Historia General de M\u00e9xico. Versi\u00f3n 2000. <\/em>Centro de Estudios Hist\u00f3ricos. El Colegio de M\u00e9xico. M\u00e9xico D.F. 2008<\/p><p>KRAUZE, E. <em>Biograf\u00eda del poder. Caudillos de la Revoluci\u00f3n Mexicana. <\/em>Tusquets Editores. Madrid. 1997<\/p><p>LAJOUS VARGAS, R. <em>Historia m\u00ednima de las relaciones exteriores de M\u00e9xico (1821-2000). <\/em>El Colegio de M\u00e9xico. M\u00e9xico D.F. 2013. Edici\u00f3n Kindle.<\/p><p>LIDA, C.E. <em>Espa\u00f1a y M\u00e9xico: Relaciones diplom\u00e1ticas, negocios y finanzas en el porfiriato. <\/em>Colegio de M\u00e9xico. Centro de Estudios Hist\u00f3ricos. Historia Mexicana. Vol. 48, N\u00ba 4. 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PEREZ HERRERO, P. <em>Las relaciones de Espa\u00f1a con Am\u00e9rica Latina (1810-2010): Discursos, pol\u00edticas y realidades. <\/em>P. 422<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> DEL ARENAL (2011) P. 25<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> LAJOUS (2013) Posici\u00f3n 1997<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> LAJOUS (2013) Posici\u00f3n 2331<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> LAJOUS (2013) Posici\u00f3n 2810<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> MORENO L\u00c1ZARO (2007). P. 122<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Antes de su llegada a M\u00e9xico, C\u00f3logan era una figura conocida por haberse batido en duelo con un mariscal griego, tras abofetearlo en presencia del monarca en Atenas. Posteriormente, entre 1894 y 1902 fue Ministro Plenipotenciario en China. Ser\u00e1 precisamente C\u00f3logan, como decano del cuerpo diplom\u00e1tico, quien presidi\u00f3 las negociaciones con la corte imperial durante la rebeli\u00f3n de los boxers. Alfredo Mayo le interpret\u00f3 en <em>55 d\u00edas en Pek\u00edn.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> MEYER (2001) Posici\u00f3n 1661<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> MEYER (2001) Posici\u00f3n 2240<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> GIL LAZARO (2010) P. 271<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> LAJOUS (2013) Posici\u00f3n 2335<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> PANDO NAVARRO (1986) P. 64<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico \/ Espa\u00f1a (1910-1936). 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