{"id":2436,"date":"2020-09-08T01:00:22","date_gmt":"2020-09-08T01:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2436"},"modified":"2021-03-23T20:11:03","modified_gmt":"2021-03-23T20:11:03","slug":"9-conclusiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/09\/08\/9-conclusiones\/","title":{"rendered":"9. Conclusiones."},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2436\" class=\"elementor elementor-2436\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d267790 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d267790\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7aea5df\" data-id=\"7aea5df\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0e12754 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"0e12754\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA \n(1931-1945)<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9c2fbbd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9c2fbbd\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2b25f57\" data-id=\"2b25f57\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1f187b5 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"1f187b5\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">9. Conclusiones.<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-aa3c093 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"aa3c093\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-669a6fa\" data-id=\"669a6fa\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5f78232 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5f78232\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>En la Introducci\u00f3n propon\u00edamos como objetivo resumir y analizar la actuaci\u00f3n de la familia real, y la dimensi\u00f3n del entorno mon\u00e1rquico, entre 1931 y 1945, bas\u00e1ndonos principalmente en la bibliograf\u00eda, sus documentos y declaraciones p\u00fablicas. Del desarrollo realizado podemos extraer cuatro grupos de conclusiones.<\/p><p>El primer grupo vendr\u00eda protagonizado por la dimensi\u00f3n del conjunto de los mon\u00e1rquicos durante el periodo. S\u00ed partimos de los apoyos que hab\u00edan mantenido el sistema pol\u00edtico mon\u00e1rquico de la Restauraci\u00f3n durante d\u00e9cadas, la nueva constelaci\u00f3n de los mon\u00e1rquicos nos parece muy escasa, enormemente aristocr\u00e1tica y profundamente conservadora. El apoyo de las \u00e9lites y la clase pol\u00edtica din\u00e1stica desapareci\u00f3 en el momento en que Alfonso XIII tom\u00f3 el camino del exilio. Los soportes mon\u00e1rquicos provinieron de una peque\u00f1a aristocracia cortesana incondicional a la familia real, pero sobre todo de un conjunto de j\u00f3venes muy ideologizados, arist\u00f3cratas tambi\u00e9n o de clases muy altas, que adem\u00e1s confrontaban directamente con la propia experiencia hist\u00f3rica de la monarqu\u00eda o incluso con los intereses de Alfonso XIII. M\u00e1s que una defensa de la familia real o del sistema anterior, utilizaron la monarqu\u00eda como bandera de enganche para proyectar un programa antidemocr\u00e1tico y antisistema. Todos estos j\u00f3venes proced\u00edan ideol\u00f3gicamente del primorriverismo y se concentraban en torno a <em>Acci\u00f3n Espa\u00f1ola, <\/em>siendo Calvo Sotelo, exministro de la dictadura y convertido en figura de primer nivel por la Comisi\u00f3n de Responsabilidades republicana, quien consigui\u00f3 estructurarlos pol\u00edticamente.<\/p><p>El exrey por su parte, prefiri\u00f3 delegar su representaci\u00f3n en esa aristocracia cortesana o en personajes de probada lealtad a su figura, de los que Goicoechea fue el mayor ejemplo. Goicoechea no hab\u00eda sido un pol\u00edtico de primera l\u00ednea durante su reinado, pero probablemente se convirti\u00f3 en el elegido ante el abandono y las reticencias hacia el monarca del resto de figuras din\u00e1sticas. Por primera vez se configur\u00f3 el alfonsismo de forma partidaria, lejos de la superioridad por encima de las divisiones de los partidos que hasta entonces hab\u00eda enarbolado la monarqu\u00eda, si bien tampoco consigui\u00f3 estructurar una verdadera fuerza pol\u00edtica, sino m\u00e1s bien un grupo de presi\u00f3n para la defensa de sus intereses. Esto mismo nos lleva a otra conclusi\u00f3n: ni Alfonso XIII ni su hijo Juan pudieron elegir o estructurar sus apoyos, sino que tuvieron que aceptar sin m\u00e1s los existentes. No creemos que la configuraci\u00f3n de los mon\u00e1rquicos fuera la deseada por el exrey, m\u00e1s bien tuvo que lidiar con todos los que se ofrecieron. De ah\u00ed su posici\u00f3n ante los accidentalistas de la CEDA, manteniendo siempre las l\u00edneas abiertas en contradicci\u00f3n con sus propios partidarios. El exrey actu\u00f3 conforme al modo operandi durante su reinado, intentando situarse por encima de las luchas partidistas pese a que la realidad le impon\u00eda la creaci\u00f3n de un partido propio. La animosidad republicana hacia la monarqu\u00eda y el car\u00e1cter elitista y extremo de estos alfonsinos llevaron a sus continuos fracasos electorales, no configur\u00e1ndose nunca como una alternativa o un verdadero grupo de masas en la Espa\u00f1a de la \u00e9poca.<\/p><p>Posteriormente se unieron a las filas mon\u00e1rquicas algunas figuras militares, pero siempre de forma individual y tambi\u00e9n utilizando la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica m\u00e1s como una base de anclaje para sus intereses que con verdaderas y claras intenciones restauradoras. El descontento militar ante las reformas republicanas fue trascendental para esta coalici\u00f3n. Sanjurjo es el principal ejemplo de los primeros a\u00f1os, Kindel\u00e1n de los \u00faltimos. Cuando estalle la guerra, la identificaci\u00f3n ser\u00e1 absoluta entre los alfonsinos y el bando nacional, pasando la mayor\u00eda de los mon\u00e1rquicos a trabajar directamente a las \u00f3rdenes de la junta militar y quedando Alfonso XIII de nuevo aislado, con el apoyo tan solo de esa peque\u00f1a aristocracia cortesana. De la misma forma, los mon\u00e1rquicos se integraron perfectamente en el nuevo r\u00e9gimen, siendo el grupo diferenciado que menos impedimentos puso a la formaci\u00f3n del Movimiento Nacional.<\/p><p>Juan de Borb\u00f3n no tuvo m\u00e1s remedio que rodearse precisamente de aquellos elementos procedentes de <em>AE, <\/em>y aunque en comuni\u00f3n con el r\u00e9gimen, enfrentados al franquismo por discrepancias en su direcci\u00f3n. De nuevo no pudo elegir, sino que los apoyos le vienen dados. Vegas Latapi\u00e9 y Sainz Rodr\u00edguez son los ejemplos m\u00e1s claros. El pretendiente intent\u00f3 reconstruir un partido propio, pero la gran mayor\u00eda de los mon\u00e1rquicos siguieron leales a Franco, pudiendo tan solo obtener peque\u00f1os gestos de las figuras m\u00e1s tradicionalmente unidas a la familia real, como es el caso de Alba o Luca de Tena. Solo consigui\u00f3 una adhesi\u00f3n con rasgos diferentes, que ser\u00e1 a partir de 1942 la de Gil Robles, el \u00fanico que si pudo ofrecer una trayectoria y un programa diferente al que encontramos desde 1931 en torno a la familia real.<\/p><p>El segundo grupo de conclusiones vendr\u00eda englobado en la posible identificaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la familia real. Alfonso XIII se nos presenta como un personaje conservador, con claras ideas contrarrevolucionarias y con una concepci\u00f3n del sistema pol\u00edtico donde la preservaci\u00f3n del orden establecido aparece como su clave de b\u00f3veda. Durante su exilio prim\u00f3 la defensa de su dignidad y sus derechos hist\u00f3ricos. Pero al mismo tiempo era una figura desencantada, esc\u00e9ptica y desconfiada, lo suficientemente d\u00factil para poder actuar pol\u00edticamente sin ataduras ideol\u00f3gicas. Fue <em>AE <\/em>quien otorg\u00f3 esa cobertura ideol\u00f3gica a los mon\u00e1rquicos y a la propia familia real, con Ramiro de Maeztu convertido en el gran pensador que estableci\u00f3 una idea de la instituci\u00f3n y del propio sistema pol\u00edtico que no solo dot\u00f3 de argumentario al r\u00e9gimen franquista, sino que proporcion\u00f3 un sustento doctrinal estructurado y coherente con la tradici\u00f3n y esa ideolog\u00eda conservadora, asimilable a las corrientes m\u00e1s derechistas de la d\u00e9cada de los a\u00f1os treinta. Si el exrey se dejaba querer por este entorno, la asimilaci\u00f3n por parte del heredero fue completa.<\/p><p>Juan de Borb\u00f3n solo comenz\u00f3 a significarse a partir del inicio de la guerra. Ten\u00eda entonces 23 a\u00f1os y hasta 1945 solo tuvo contacto y formaci\u00f3n en la doctrina y el c\u00edrculo de <em>AE. <\/em>Adem\u00e1s la exaltaci\u00f3n que supuso la contienda y su propia situaci\u00f3n en el exilio ayudaron a su completa identificaci\u00f3n con esta ideolog\u00eda, cuya mayor realizaci\u00f3n fue el r\u00e9gimen franquista, de ah\u00ed que el heredero vio el mismo como natural y perfectamente asumible. Por el contrario, en el comportamiento de Alfonso XIII encontramos m\u00e1s una identificaci\u00f3n estrat\u00e9gica: consideraba al r\u00e9gimen como la representaci\u00f3n de los suyos, la soluci\u00f3n inevitable a la labor que no pudo llevar a cabo. M\u00e1s adelante, la oposici\u00f3n del pretendiente al r\u00e9gimen a partir de 1942 no nos aparece como el resultado de una revelaci\u00f3n o una evoluci\u00f3n en sus convicciones, sino como mero oportunismo estrat\u00e9gico al servicio de sus intereses personales.<\/p><p>La tercera conclusi\u00f3n es el cumplimiento de la hip\u00f3tesis de la que part\u00edamos: detr\u00e1s de la actuaci\u00f3n pol\u00edtica de la familia real durante este periodo solo encontramos un inter\u00e9s din\u00e1stico, y a este objetivo supeditaron cualquier convicci\u00f3n ideol\u00f3gica, moral, familiar, partidaria o estrat\u00e9gica, improvisando constantemente seg\u00fan las circunstancias o los apoyos que pudieron encontrar, sin planificaci\u00f3n alguna y en numerosas ocasiones de forma incoherente. Esta incoherencia denota (como indicaba anteriormente) cierta incapacidad para asumir su propio papel durante el exilio. Con el lanzamiento de Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola, consecuencia de su aislamiento, se convirti\u00f3 en una figura partidista, hecho incompatible con su funci\u00f3n de monarca constitucional, por encima de l\u00edneas pol\u00edticas espec\u00edficas y de los mismos partidos. Alfonso XIII sigui\u00f3 asumiendo durante la Rep\u00fablica esta concepci\u00f3n de su figura y sus derechos, intentando mantener su posici\u00f3n superior a las luchas pol\u00edticas, maniobrando sin remordimientos con unos y otros, aplicando su l\u00f3gica interna respecto a como deber\u00eda desarrollar su actuaci\u00f3n, y primando por encima de cualquier compromiso la defensa de sus intereses. Este pragmatismo le hizo actuar de forma cicatera con sus partidarios e incluso con su propia familia. Tuvo un comportamiento soberbio y ego\u00edsta (sobre todo en los primeros a\u00f1os), con una concepci\u00f3n de la instituci\u00f3n que parece reducirse a la defensa de su propia situaci\u00f3n personal, sus intereses particulares o su dignidad y legado. A partir de la guerra, su escasa capacidad de acci\u00f3n le hizo acomodar este comportamiento hacia posicionamientos m\u00e1s idealistas y generales, pero manteniendo hasta el momento de su muerte las riendas de lo que consideraba sus derechos personales, indiscutibles e incompartibles.<\/p><p>Juan de Borb\u00f3n se comport\u00f3 de forma m\u00e1s generosa, tanto con su familia como con sus partidarios, pero tambi\u00e9n los intereses din\u00e1sticos planearon sobre todos sus actos. M\u00e1s all\u00e1 de sus constantes alusiones morales o ideol\u00f3gicas, tiene raz\u00f3n Anson cuando define su comportamiento como una simple lucha por el poder. Su cambio de posici\u00f3n y la ruptura moment\u00e1nea con el franquismo solo se entiende como la oportunista utilizaci\u00f3n de un contexto internacional que pudiera ser favorable a sus intereses personales. Pese a sus llamadas a la reconciliaci\u00f3n, ni el exrey ni su hijo tuvieron gesto alguno de acercamiento o contacto con pol\u00edtico u organizaci\u00f3n diferente a las m\u00e1s cercanas a estas posiciones conservadoras.<\/p><p>Por \u00faltimo concluir\u00edamos que el Manifiesto de Lausanne nos aparece por tanto como un intento m\u00e1s de alcanzar la ansiada restauraci\u00f3n, pura estrategia pol\u00edtica sin que detr\u00e1s podamos denotar una verdadera convicci\u00f3n. Sus posteriores bandazos ideol\u00f3gicos y estrat\u00e9gicos nos confirmar\u00edan esta \u00faltima conclusi\u00f3n. Pero a largo plazo, junto con el Manifiesto de Alfonso XIII de 1931, sirvi\u00f3 para consolidar una imagen de legitimidad democr\u00e1tica respecto al comportamiento de la familiar real durante el exilio. Frente a la elecci\u00f3n de Juan Carlos I como heredero de Franco, y gracias a ambos documentos \u201cdon Juan [\u2026] pod\u00eda aportar credenciales democr\u00e1ticas y antifranquistas de cierta antig\u00fcedad [\u2026] Ello impuls\u00f3 a muchos a hacer suya una visi\u00f3n juanista de la transici\u00f3n, seg\u00fan la cual fue el padre del Rey quien inspir\u00f3 el proceso democratizador, a distancia y por persona interpuesta.\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Esta visi\u00f3n benevolente ha pasado a ser la oficial en la familia real espa\u00f1ola, como demuestra el mismo discurso de proclamaci\u00f3n de Felipe VI en 2014: \u201cHace 40 a\u00f1os, desde esta misma tribuna, mi padre manifest\u00f3 que quer\u00eda ser Rey de todos los espa\u00f1oles. Y lo ha sido. Apel\u00f3 a los valores defendidos por mi abuelo el Conde de Barcelona y nos convoc\u00f3 a un gran proyecto de concordia nacional que ha dado lugar a los mejores a\u00f1os de nuestra historia contempor\u00e1nea.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> POWELL, C. \u201cUn personaje complejo\u201d. Madrid. El Pa\u00eds, suplemento,1913.1993 don Juan, p\u00e1g. 16. 2 abril 1993<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Discurso de proclamaci\u00f3n del Rey Felipe VI. <\/em>El Mundo. Madrid. 19 junio 2014. En <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/espana\/2014\/06\/19\/53a2b0e5ca4741f7548b4579.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/espana\/2014\/06\/19\/53a2b0e5ca4741f7548b4579.html<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA (1931-1945) 9. Conclusiones. 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