{"id":2430,"date":"2020-09-08T01:30:07","date_gmt":"2020-09-08T01:30:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2430"},"modified":"2021-03-23T20:10:57","modified_gmt":"2021-03-23T20:10:57","slug":"8-6-el-camino-a-lausanne-el-manifiesto-de-lausanne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/09\/08\/8-6-el-camino-a-lausanne-el-manifiesto-de-lausanne\/","title":{"rendered":"8.6. El camino a Lausanne. El Manifiesto de Lausanne."},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2430\" class=\"elementor elementor-2430\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-27545d3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"27545d3\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b7c85f2\" data-id=\"b7c85f2\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5a35e79 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"5a35e79\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA \n(1931-1945)<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8f8266c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8f8266c\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e660886\" data-id=\"e660886\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0674dad elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"0674dad\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">8.6. El camino a Lausanne. El Manifiesto de Lausanne.<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c8fb365 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c8fb365\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1c19c7a\" data-id=\"1c19c7a\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-66b65b6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"66b65b6\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>El 19 de marzo de 1945 Juan de Borb\u00f3n public\u00f3 su manifiesto dirigido a los \u201cespa\u00f1oles\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. En \u00e9l aseguraba que \u201cla voluntad de Dios\u201d le hab\u00eda situado en el \u201clibre ambiente de esta atalaya centroeuropea\u201d y por tanto puede hablar emancipado de \u201cvendas ni mordazas\u201d. Dec\u00eda que el sacrificio de su padre en 1931 result\u00f3 in\u00fatil, pues no pudo evitar \u201cel derramamiento de sangre espa\u00f1ola\u201d. \u201cEl r\u00e9gimen implantado por el general Franco, inspirado desde el principio en las Potencias del Eje, tan contrario al car\u00e1cter y a la tradici\u00f3n de nuestro pueblo\u201d era incompatible con las circunstancias internacionales y compromete el \u201cporvenir de la Naci\u00f3n\u201d. Solo \u201cla Monarqu\u00eda tradicional puede ser instrumento de paz y de concordia para reconciliar a los espa\u00f1oles; s\u00f3lo ella puede obtener respeto en el exterior, mediante un efectivo estado de derecho y realizar una armoniosa s\u00edntesis del orden y de la libertad en que se basa la concepci\u00f3n cristiana del Estado\u201d. Aseguraba que desde 1941 ha mostrado su disconformidad con la pol\u00edtica de Franco. Por ello le solicitaba que \u201creconociendo el fracaso de su concepci\u00f3n totalitaria del Estado, abandone el Poder y d\u00e9 libre paso a la restauraci\u00f3n del r\u00e9gimen tradicional de Espa\u00f1a, \u00fanico capaz de garantizar la Religi\u00f3n, el Orden y la Libertad\u201d. Propon\u00eda una \u201cMonarqu\u00eda reconciliadora, justiciera y tolerante\u201d, cuyas primeras medidas ser\u00eda la aprobaci\u00f3n popular de una constituci\u00f3n, el reconocimiento de los derechos civiles y pol\u00edticos, el establecimiento de una asamblea representativa, reconocimiento de la diversidad regional, una amnist\u00eda pol\u00edtica, y \u201cuna m\u00e1s justa distribuci\u00f3n de la riqueza y la supresi\u00f3n de injustos contrastes sociales\u201d. Por \u00faltimo avisaba que no levantaba \u201cbandera de rebeld\u00eda ni incito a nadie a la sedici\u00f3n\u201d, sino que llamaba a la responsabilidad individual de cada uno para no \u201cprolongar una situaci\u00f3n que est\u00e1 en trance de llevar al pa\u00eds a una irreparable cat\u00e1strofe\u201d.<\/p><p>El texto nos presenta una argumentaci\u00f3n radicalmente opuesta a su documento de aceptaci\u00f3n en 1941. Todav\u00eda conservaba retales ret\u00f3ricos de aquella, como las alusiones a Dios y la religi\u00f3n, o al propio t\u00e9rmino de <em>Monarqu\u00eda tradicional, <\/em>pero utilizado aqu\u00ed en un sentido contrario a como lo ha utilizado anteriormente o a como lo entender\u00edan desde el tradicionalismo o en el entorno ideol\u00f3gico de <em>AE.<\/em> Tambi\u00e9n presentaba signos que delatan peque\u00f1as resistencias a avanzar hacia una concepci\u00f3n plenamente democr\u00e1tica, como son el hecho de la continua alusi\u00f3n al orden o esa <em>aprobaci\u00f3n inmediata por votaci\u00f3n popular de una constituci\u00f3n pol\u00edtica. <\/em>que por la forma en que lo redacta y el lugar donde lo coloca (anterior a todo lo dem\u00e1s) puede indicar que ten\u00eda intenci\u00f3n de presentar \u00e9l mismo un proyecto de ley b\u00e1sica que despu\u00e9s refrendar\u00edan los espa\u00f1oles, en plena coincidencia con la concepci\u00f3n doctrinaria del poder real que sancionaba la propia Constituci\u00f3n de 1876, y que siempre hab\u00eda estado presente en sus diferentes posicionamientos.<\/p><p>Pero en l\u00edneas generales, present\u00f3 un proyecto de monarqu\u00eda plenamente parlamentaria, inspirado en el ejemplo ingl\u00e9s. Primero, recuperaba la argumentaci\u00f3n del Manifiesto de su padre en 1931: la monarqu\u00eda es generosa, imparcial y busca la paz en Espa\u00f1a. Por primera vez en todas las manifestaciones de la familia real durante el exilio, la Rep\u00fablica ya no aparece como un r\u00e9gimen perverso en si mismo, sino incluso como una v\u00edctima, un sistema d\u00e9bil que no pudo evitar \u201cel estado de inseguridad y anarqu\u00eda creado por innumerables atentados, huelgas y des\u00f3rdenes de toda especie\u201d. Luego condenaba sin ning\u00fan tipo de doblez o subterfugio a Franco y su r\u00e9gimen, llegando a afirmar tajantemente que lo lleva haciendo desde 1941. Pero sobre todo, establec\u00eda un programa de democratizaci\u00f3n pol\u00edtica, e incluso social (su alusi\u00f3n a la redistribuci\u00f3n de la riqueza), proponiendo como su mayor anhelo: \u201cla paz y la concordia de todos los espa\u00f1oles\u201d.<\/p><p>Respecto a su objetivo, recepci\u00f3n y efecto, Anson asegura que el Manifiesto fue una exigencia de los aliados, que el dictador prohibi\u00f3 \u201ccon grandes amenazas\u201d su publicaci\u00f3n, y que \u201cla residencia de los Condes de Barcelona en Lausana, se colma de telegramas. Llegan felicitaciones de todo el mundo. Los observadores internacionales, los columnistas m\u00e1s acerados de los grandes peri\u00f3dicos occidentales dan por hecha la Restauraci\u00f3n de la Monarqu\u00eda en Espa\u00f1a. [\u2026] La izquierda interior y exterior lo acoge con complacencia. [\u2026] La clase pol\u00edtica de la dictadura est\u00e1 acollonada. Son muchos los que se dan cuenta de lo que se les viene encima. Son pocos los que tienen el valor de Franco para afrontar la victoria aliada.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. De la Cierva, por el contrario, considera que el Manifiesto fue un desatino, que le hizo perder la Corona y que consigui\u00f3 dividir a los mon\u00e1rquicos, como demostrar\u00eda la carta abierta que el 2 de abril public\u00f3 en la prensa Goicoechea \u201cjefe te\u00f3rico de los mon\u00e1rquicos [\u2026] que calific\u00f3 la obediencia al Manifiesto de Lausana como \u2018delito de lesa patria\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Ar\u00f3stegui vuelve a ser el m\u00e1s cr\u00edtico: \u201clos resultados pr\u00e1cticos de aquella manifestaci\u00f3n fueron una vez m\u00e1s m\u00ednimos, cuando no contraproducentes, pero la pol\u00edtica de la confrontaci\u00f3n continu\u00f3 a\u00fan durante un tiempo\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><p>Una semana despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, el pretendiente solicit\u00f3 a sus partidarios que dimitieran de sus cargos en el r\u00e9gimen franquista. Solo lo hicieron el duque de Alba, de su embajada en Londres, y Alfonso de Orleans de su puesto en la fuerza a\u00e9rea, siendo temporalmente desterrado por Franco a su finca en C\u00e1diz. El dictador convoc\u00f3 inmediatamente el Consejo Superior del Ej\u00e9rcito para asegurar el apoyo de sus generales. Preston asegura que \u201cel hecho de que dispusiera de inmediato una operaci\u00f3n para neutralizar cualquier resurgir de los sentimientos mon\u00e1rquicos en el alto mando da una idea de la seriedad con la que Franco se tom\u00f3 el Manifiesto de Lausana. [\u2026] No tom\u00f3 en cuenta una petici\u00f3n de Kindel\u00e1n en favor de la restauraci\u00f3n e hizo un enorme esfuerzo por justificarse. [\u2026] Solo Kindel\u00e1n desafi\u00f3 lo absurdo de algunas de estas afirmaciones [las explicaciones geoestrat\u00e9gicas que el dictador realiz\u00f3 en esa reuni\u00f3n], por lo que fue recompensado con una amable burla por parte de Franco. Sin embargo, muchos otros generales parec\u00edan satisfechos con lo que acababan de o\u00edr.\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. De como Franco reflej\u00f3 el episodio pasados los a\u00f1os, Franco Salgado-Araujo anota en su diario el 1 de junio de 1957: \u201cFranco me repite que el manifiesto lo public\u00f3 por querer salvar la monarqu\u00eda y no dejar a Espa\u00f1a completamente excluida del trato de las naciones del mundo. Es decir, que cre\u00eda que la monarqu\u00eda pod\u00eda atenuar las sanciones decretadas o dar una salida si el r\u00e9gimen fallara\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p><p>A medio plazo el Manifiesto qued\u00f3 en agua de borrajas ante los continuos cambios de posici\u00f3n del pretendiente, que a lo largo de los a\u00f1os hasta su renuncia en 1977 ir\u00edan desde la reconciliaci\u00f3n con Franco, a un nuevo acercamiento a los carlistas o su apoyo a la oposici\u00f3n democr\u00e1tica de izquierdas. Pero a largo plazo, sirvi\u00f3, de la misma forma que el Manifiesto de 1931, para consolidar una imagen de legitimidad democr\u00e1tica respecto al comportamiento de la familiar real durante el exilio.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> BORR\u00c1S (1997) pp. 172-173<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> ANSON (1994) p. 226<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> DE LA CIERVA (1997) p. 398<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> AR\u00d3STEGUI (2002) p. 102<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> PRESTON (1994) p.656<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> BORR\u00c1S (1996) pp. 174-175.<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA (1931-1945) 8.6. El camino a Lausanne. El Manifiesto de Lausanne. El 19<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2431,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_layout":"no_sidebar_full_width","footnotes":""},"categories":[62],"tags":[58],"class_list":["post-2430","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia-real-espanola-1931-1945","tag-monarquia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2430"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2430\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2435,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2430\/revisions\/2435"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}