{"id":2412,"date":"2020-09-08T03:00:14","date_gmt":"2020-09-08T03:00:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2412"},"modified":"2021-03-23T20:10:35","modified_gmt":"2021-03-23T20:10:35","slug":"8-3-el-camino-a-lausanne-el-cambio-de-posicion-y-la-ruptura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/09\/08\/8-3-el-camino-a-lausanne-el-cambio-de-posicion-y-la-ruptura\/","title":{"rendered":"8.3. El camino a Lausanne. El cambio de posici\u00f3n y la ruptura."},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2412\" class=\"elementor elementor-2412\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a2cb8b0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a2cb8b0\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-d2f533b\" data-id=\"d2f533b\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6baa003 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6baa003\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA \n(1931-1945)<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1e22d94 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1e22d94\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-13aee0c\" data-id=\"13aee0c\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2987464 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"2987464\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">8.3. El camino a Lausanne. El cambio de posici\u00f3n y la ruptura.<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f01fcf9 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f01fcf9\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b4599ad\" data-id=\"b4599ad\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8de65f9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8de65f9\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Cuando Franco respondi\u00f3, la situaci\u00f3n internacional hab\u00eda dado un giro sorprendente. EE.UU hab\u00eda entrado en guerra y los aliados desembarcaban en el norte de \u00c1frica. Si hasta aquel momento la superioridad del eje pod\u00eda hacer sospechar su victoria, en ese mismo mes de mayo de 1942 los bombarderos americanos hab\u00edan trasladado la propia guerra al interior de Alemania. Franco<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> le remiti\u00f3 al pretendiente un largu\u00edsimo tratado sobre la evoluci\u00f3n de la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica y el car\u00e1cter de las personas que la ejercen. \u201cNo son las instituciones, parece, las que han de hacer a Espa\u00f1a capaz de cumplir su misi\u00f3n hist\u00f3rica; sino los jefes que dirijan la revoluci\u00f3n nacional\u201d y \u201cese sentimiento mon\u00e1rquico que os quieren hacer ver existente en nuestro pueblo es falso\u201d. En resumen, le solicitaba que meditara \u201cy os identifiqu\u00e9is con la Falange Espa\u00f1ola Tradicionalista y de las JONS y prohib\u00e1is a cuantos se titulan vuestros amigos el estorbar o retrasar este prop\u00f3sito\u201d. De forma muy educada, y hasta cari\u00f1osa, no solo se negaba a la regencia propuesta sino que le ense\u00f1aba el camino que tendr\u00e1 que recorrer su hijo Juan Carlos veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p><p>La contestaci\u00f3n del pretendiente se retras\u00f3 10 meses m\u00e1s, hasta marzo de 1943, y en ella s\u00ed encontramos por fin una confrontaci\u00f3n directa. La situaci\u00f3n geoestrat\u00e9gica hab\u00eda girado vertiginosamente, tanto respecto a la evoluci\u00f3n de la guerra como a los apoyos del pretendiente. Hitler acababa de ser derrotado en Stalingrado y el eje iba perdiendo paulatinamente su posici\u00f3n en el norte de \u00c1frica. Serrano Su\u00f1er hab\u00eda ca\u00eddo el verano anterior y Franco comenz\u00f3 un discreto giro hacia los aliados, especialmente hacia Inglaterra y EE.UU. En junio de 1942 tambi\u00e9n se produjo el definitivo exilio de Sainz Rodr\u00edguez y Vegas Latapi\u00e9, ahora ya enfrentados directamente al r\u00e9gimen, y convertidos junto a otro exiliado, Gil Robles, en los principales consejeros del pretendiente. Las advertencias de Franco se hab\u00edan cumplido, y Juan de Borb\u00f3n estaba rodeado de <em>enemigos de la \u201ccruzada\u201d, <\/em>si bien se trata m\u00e1s de figuras enfrentadas al dictador o a la \u00e9lite franquista que a verdaderos opositores doctrinales al r\u00e9gimen. Antes de esta carta, el 11 de noviembre, el <em>Journal de Gen\u00e9ve <\/em>public\u00f3 unas declaraciones del heredero, que posteriormente los juanistas denominar\u00e1n el <em>Manifiesto de Ginebra<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>, <\/em>donde por primera vez expresaba p\u00fablicamente su voluntad de ser \u201cel Rey de una Espa\u00f1a en la cual todos los espa\u00f1oles, definitivamente reconciliados, podr\u00e1n vivir en com\u00fan\u201d e incluso promet\u00eda \u201cacordar todas las medidas que puedan contribuir a una m\u00e1s justa distribuci\u00f3n de la riqueza\u201d. Ped\u00eda la soluci\u00f3n pac\u00edfica de las controversias internacionales, una \u201cabsoluta neutralidad\u201d para Espa\u00f1a en la IIGM, pero advirtiendo que si alguna potencia no la respetaba, su \u201cespada de soldado espa\u00f1ol estar\u00eda al servicio de mi patria\u201d. Redactado por Sainz Rodr\u00edguez, esta s\u00ed fue la primera muestra de ruptura por parte del pretendiente, que abandonaba toda identificaci\u00f3n con el r\u00e9gimen, e identificaba por primera vez su visi\u00f3n de la monarqu\u00eda como una instituci\u00f3n de car\u00e1cter democr\u00e1tico, imparcial y de reconciliaci\u00f3n, en perfecta continuidad con el Manifiesto de su padre en 1931. Detr\u00e1s de este cambio de actitud vemos la conveniencia de presentar un proyecto que pueda resultar del agrado de los aliados. Juan de Borb\u00f3n hab\u00eda decidido jugar la carta de una restauraci\u00f3n liberal ante un posible desmoronamiento del r\u00e9gimen franquista, tras la previsible derrota de sus aliados europeos.<\/p><p>Su carta del 8 de marzo de 1943<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, desarrollaba todos los puntos expuestos en la anterior declaraci\u00f3n al peri\u00f3dico suizo. Defin\u00eda el r\u00e9gimen como \u201cprovisional y aleatorio\u201d que expon\u00eda a \u201criesgos grav\u00edsimos a Espa\u00f1a\u201d debido a la situaci\u00f3n internacional, la \u201cdivisi\u00f3n profunda\u201d en que se encuentran los espa\u00f1oles y sobre todo a \u201cla vinculaci\u00f3n exclusiva del poder en una sola persona sin estatuto de base jur\u00eddica institucional\u201d. Le echaba en cara el \u201caplazamiento sine die\u201d a la hora de encarar su \u201ctransformaci\u00f3n\u201d, neg\u00e1ndose a identificarse con el ideario de Falange, pues la monarqu\u00eda no pod\u00eda regresar \u201ccomo gobierno oportunista de un momento hist\u00f3rico o de ideolog\u00edas exclusivas y cambiantes, sino como s\u00edmbolo excelso de una realidad nacional permanente y garant\u00eda de la reconstrucci\u00f3n, por la concordia.\u201d Le recordaba el manifiesto de su padre en 1931 asegurando que \u00e9ste le leg\u00f3 \u201cuna misi\u00f3n sagrada: procurar la Restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica en una Espa\u00f1a reconciliada y unida para lograr su ideal: ser Rey de los espa\u00f1oles y un espa\u00f1ol m\u00e1s; sin distingos de clases sociales ni de partidos y bander\u00edas\u201d. Por \u00faltimo apelaba a la \u201cconciencia espa\u00f1ola de V.E.\u201d advirti\u00e9ndole de la \u201cgrave responsabilidad en la que, como arbitro supremo de los destinos de nuestra patria en esta coyuntura, habr\u00eda de incurrir ante la Historia\u201d.<\/p><p>Este es el momento que marca el inicio de la confrontaci\u00f3n frontal entre el pretendiente y Franco. Hasta febrero de 1944 se sucedieron otras seis comunicaciones del dictador, con cuatro contestaciones por parte del pretendiente, pero en ellas no encontraremos m\u00e1s que posiciones enrocadas de una y otra parte. Franco segu\u00eda dirigi\u00e9ndose a Juan de Borb\u00f3n de forma cari\u00f1osa y educada, paternal, remarcando una y otra vez que no hiciera caso de \u201celementos fracasados, extranjerizados o disidentes, apartados de la comunidad pol\u00edtica nacional\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, pero tambi\u00e9n vemos crecer su irritaci\u00f3n. En las primeras de estas cartas se limitaba a adoctrinar y justificar su r\u00e9gimen y la necesidad por parte del pretendiente de adecuarse a sus tiempos y circunstancias. A continuaci\u00f3n se centraba en pedirle \u201cen servicio de la Patria, la m\u00e1xima discreci\u00f3n en el pr\u00edncipe, evitando todo acto o manifestaci\u00f3n que pueda tender a menoscabar el prestigio y autoridad del r\u00e9gimen espa\u00f1ol ante el exterior y la unidad de los espa\u00f1oles en el interior\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. En las siguientes misivas acus\u00f3 directamente a quienes le impulsan a \u201cjugar la absurda carta de la ruptura [\u2026] Conozco los esfuerzos de los L\u00f3pez Oliv\u00e1n, de los Gil Robles y de los Sainz Rodr\u00edguez para decidiros. \u00a1Cartas viejas, jugadas desacreditadas y perdidas!\u201d, \u201cNo hag\u00e1is caso de lo que del extranjero puedan insinuaros; las promesas a Polonia, al Rey Pedro de Yugoslavia, al de Grecia, a Victor Manuel, a Giraud y a tantos otros, se esfumaron ante las realidades. Pesan m\u00e1s Stalin, Tito, los guerrilleros griegos o los comunistas franceses que los convencionalismos y las promesas a gobiernos y a monarcas.\u201d <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> \u00a0En esta carta tambi\u00e9n insinuaba retirarle su condici\u00f3n de pretendiente oficial, pues su figura ya aparec\u00eda como \u201csemejante a la del pr\u00edncipe heredero\u201d. El 7 de febrero de 1944 Franco escribi\u00f3 una \u00faltima carta y envi\u00f3 un telegrama desde el Ministerio de AA.EE. donde tras las declaraciones del pretendiente a un peri\u00f3dico argentino, anunciaba la ruptura. \u201cMis cartas han tratado en todo momento de vencer vuestra obstinaci\u00f3n y lamento de todo coraz\u00f3n divergencias fundadas en el evidente error de que no quer\u00e9is salir\u201d, su problema resid\u00eda en \u201cel desconocimiento absoluto de las realidades espa\u00f1olas, justificado precisamente por trece a\u00f1os de ausencia\u201d, despidi\u00e9ndose con un \u201cque Dios ilumine vuestro entendimiento, os perdone vuestros errores y maldiga a quienes os apartan del recto camino.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p><p>Las contestaciones de Juan de Borb\u00f3n son m\u00e1s exiguas y directas. Carecen de toda la ret\u00f3rica y la argumentaci\u00f3n que utiliza el dictador, al que se dirige de forma m\u00e1s brusca y seca. Ante la situaci\u00f3n internacional y la posibilidad de \u201cun movimiento subversivo triunfante\u201d en el propio interior de Espa\u00f1a, la \u00fanica soluci\u00f3n era la mon\u00e1rquica. Las condiciones que le pon\u00eda Franco eran inadmisibles, lo que le llevaba a la ruptura y \u201cme obligar\u00eda a recurrir al \u00fanico medio que las circunstancias me dejan: informar a la opini\u00f3n p\u00fablica con la plena exposici\u00f3n de los hechos.\u201d <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Si Franco le acusaba de desconocer la realidad espa\u00f1ola, \u00e9l replicaba que \u201ccon unanimidad casi absoluta [\u2026] incluso las [figuras con las que ha contactado] m\u00e1s ligadas personalmente a V.E. y al r\u00e9gimen nacional-sindicalista, coinciden en sentirse gravemente angustiadas respecto al futuro de nuestra Patria\u201d. Se negaba a identificarse \u201ccon el Estado falangista por estimar que ello era incompatible con la esencia misma de la Monarqu\u00eda, que ha de ser genuina y absolutamente nacional y para todos los espa\u00f1oles\u201d <a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, quej\u00e1ndose del trato recibido y de la manipulaci\u00f3n de la prensa franquista. Su \u00faltima comunicaci\u00f3n fue un telegrama donde le avisaba de las declaraciones a la prensa argentina que acababa de realizar, apelando a su patriotismo para llegar a un acuerdo que restaure en breve la Monarqu\u00eda \u201cy salvando a Espa\u00f1a de peligros una nueva guerra civil [sic]\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> DE LA CIERVA (1997) p. 185-191<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ibidem 250-251<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ibidem p. 255-258<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> SAINZ RODR\u00cdGUEZ (1981) p. 355. La cita corresponde a su carta del 27 de mayo de 1943, respuesta directa a la del 8 de marzo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ibidem p.359. Telegrama del 8 de agosto de 1943.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ibidem pp.359-361. Son citas de la carta del 25 de enero de 1944<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibidem pp.363-364<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ibidem p.358. Las dos citas son de la carta del 3 de agosto de 1943<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ibidem p.361-362. Ambas citas de la carta del 25 de enero de 1941<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> SAINZ RODR\u00cdGUEZ (1981)p. 363. Telegrama del 3 de febrero de 1944.<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA (1931-1945) 8.3. El camino a Lausanne. 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