{"id":2262,"date":"2020-09-08T14:30:16","date_gmt":"2020-09-08T14:30:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2262"},"modified":"2021-03-23T20:07:36","modified_gmt":"2021-03-23T20:07:36","slug":"2-2-estado-de-la-cuestion-las-historias-de-juan-de-borbon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/09\/08\/2-2-estado-de-la-cuestion-las-historias-de-juan-de-borbon\/","title":{"rendered":"2.2. Estado de la Cuesti\u00f3n. Las Historias de Juan de Borb\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2262\" class=\"elementor elementor-2262\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4d93cf6 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4d93cf6\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-17a3fb8\" data-id=\"17a3fb8\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3aa430c elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"3aa430c\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA \n(1931-1945)<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-16d3b47 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"16d3b47\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-761386b\" data-id=\"761386b\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4aaea05 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"4aaea05\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">2.2. Estado de la Cuesti\u00f3n. Las historias de Juan de Borb\u00f3n.<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-80b5717 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"80b5717\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6553b15\" data-id=\"6553b15\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-42273b4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"42273b4\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Existe tambi\u00e9n una ampl\u00edsima bibliograf\u00eda centrada en Juan de Borb\u00f3n, si bien cunden los ejemplos de paneg\u00edricos partidistas y libelos en contra, escritos por todo tipo de historiadores, pseudohistoriadores, periodistas y <em>agitadores. <\/em><\/p><p>Luis Mar\u00eda Anson public\u00f3 su <em>Don Juan <\/em>en 1994, tras el fallecimiento del Conde de Barcelona. Estamos ante una obra reivindicativa de su figura, en la misma l\u00ednea que ya anteriormente hab\u00edan seguido el propio Pedro Sainz Rodr\u00edguez, Fernando Gonz\u00e1lez Doria o Jos\u00e9 Mar\u00eda Torquero, y posteriormente seguir\u00edan Pedro Carvajal o Aquilino Duque. Tiene un estilo novelado y vocaci\u00f3n de best seller. Su tesis principal es la presentaci\u00f3n de Juan III como autor de la segunda restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica gracias a los consejos de Pedro Sainz Rodr\u00edguez. Respecto a Alfonso XIII, Anson acepta la visi\u00f3n de Seco Serrano, pero a la vez nos advierte que el Rey \u201cten\u00eda una idea decimon\u00f3nica del juego pol\u00edtico en torno al poder\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, o que se convirti\u00f3 en un personaje \u201ccaduco y vencido\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Estas contradicciones son habituales en el volumen. As\u00ed, alaba y defiende constantemente las tesis de Ricardo de la Cierva, pero solo cuando le interesa, pues del mismo modo se aleja de este historiador present\u00e1ndonos a Franco como el gran antagonista, una figura mezquina, acomplejada y miserable, denigr\u00e1ndole continuamente. Sus juicios tienden a la simplificaci\u00f3n, estamos ante una historia de buenos y malos, en la mayor\u00eda de las ocasiones presenta los procesos pol\u00edticos como conspiraciones cerradas y autoexplicativas. Tres son los grandes h\u00e9roes del volumen: el propio autor (que se presenta en 3\u00ba persona, como un personaje m\u00e1s), Don Juan y Sainz Rodr\u00edguez, autor no solo de la conspiraci\u00f3n militar de 1936 sino de la conversi\u00f3n a los postulados democr\u00e1ticos de la familia real y su posterior restauraci\u00f3n. Su \u00e9xito editorial ha impuesto esta visi\u00f3n como can\u00f3nica para buena parte de la memoria colectiva espa\u00f1ola. En resumen, Vegas Latapi\u00e9 y Sainz Rodr\u00edguez se enfrentaron a una Rep\u00fablica que en lugar de ser una forma de gobierno fue una ideolog\u00eda revolucionaria imparable. Conspiraron frente a la <em>dictadura del proletariado<\/em>, el comunismo, para imponer <em>la dictadura de la clase media, <\/em>el fascismo, apelando al Ejercito, \u00fanico sector de la clase media que tendr\u00eda la fuerza. Vegas intentando crear una fuerza hegem\u00f3nica de derechas y Sainz directamente conspirando continuamente con los militares. Anson asegura taxativamente que Alfonso XIII conoci\u00f3, aprob\u00f3 y alent\u00f3 tanto la sanjurjada como el golpe de 1936<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, cuyo objetivo habr\u00eda sido mon\u00e1rquico, pues solo la muerte de su principal inspirador, Sanjurjo, frustr\u00f3 el plan inicial consistente en una restauraci\u00f3n del exrey, quien abdicar\u00eda pasados seis meses dando paso a una monarqu\u00eda juanista. Las relaciones entre las dos cabezas de la casa real siempre estuvieron marcadas por un profundo respeto paternofilial entre ambos. Solo en su presentaci\u00f3n como heredero en 1933, algunos mon\u00e1rquicos de Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola insinuaron a Juan la abdicaci\u00f3n de su padre y este habr\u00eda corrido indignado a cont\u00e1rselo al exrey. En todo momento, tanto padre como hijo <em>borbonearon<\/em> a todo el mundo, dando al adjetivo el significante de ambig\u00fcedad, de voluntad de permanecer por encima de la lucha pol\u00edtica y calculada estrategia para no caer presa de ning\u00fan sector espec\u00edfico. Sainz Rodr\u00edguez impuso el pragmatismo tras la muerte del exrey e hizo girar al heredero hacia los aliados, confiado en que la germanofilia impert\u00e9rrita de Franco le convertir\u00eda en un cad\u00e1ver pol\u00edtico. De esta forma durante la guerra mundial plane\u00f3 constantemente una posible invasi\u00f3n inglesa a las Canarias, donde se formar\u00eda un gobierno a lo De Gaulle, presidido por el Conde de Barcelona. Los aliados le presionaron constantemente para que rompiera con el r\u00e9gimen franquista y tras Yalta, el Manifiesto de Lausanne fue el resultado de dicha presi\u00f3n, dentro de una operaci\u00f3n que incluir\u00eda la invasi\u00f3n aliada de Espa\u00f1a y la restauraci\u00f3n, con la excusa del maquis. Potsdam supuso el abandono de dicha estrategia. Aun as\u00ed, el autor es contundente en su juicio: \u201cla lucha entre Don Juan y Franco no fue ideol\u00f3gica. [\u2026] No era el dem\u00f3crata y aliad\u00f3filo que combat\u00eda al german\u00f3filo y totalitario. Las ideas pol\u00edticas contaron poco. Entre Franco y Don Juan no hubo otra cosa, sustancialmente, que la lucha pura y simple, descarnada, por el poder\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><p>De la producci\u00f3n de Ricardo de la Cierva nos centramos en el \u00faltimo volumen que dedic\u00f3 al personaje, en 1997, cuyo m\u00e1ximo objetivo parece la refutaci\u00f3n de las tesis de Anson, a quien acusa de censurar las fuentes directas del archivo personal de Juan de Borb\u00f3n. Es un libro extens\u00edsimo, lleno de digresiones y apariciones de los m\u00e1s diversos temas, desde la masoner\u00eda al Opus Dei. Pero a la vez nos muestra la visi\u00f3n de los hechos desde el lado franquista y reproduce numerosos episodios del periodo ausentes en otras obras. Para el autor, Juan de Borb\u00f3n solo fue opositor a Franco durante dos periodos, entre 1942 y 1947 y entre 1968 y 1975, llegando a repudiar en su momento su propio Manifiesto de Lausanne. Alfonso XIII jug\u00f3 a un triple juego durante la rep\u00fablica, aproxim\u00e1ndose al carlismo (\u201cviva admiraci\u00f3n por el entusiasmo de los carlistas\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>), y apoy\u00e1ndose en los mon\u00e1rquicos radicalizados, sin descuidar los accidentalistas cat\u00f3licos. Aprob\u00f3 y alent\u00f3 la sanjurjada, y el golpe del 36, tambi\u00e9n liderado por Sanjurjo. Juan se pronunci\u00f3 clara y repetidamente a favor de los sectores m\u00e1s tradicionalistas durante la Rep\u00fablica, su ideolog\u00eda se alineaba perfectamente con la de Acci\u00f3n Espa\u00f1ola. Tras el \u201cAlzamiento\u201d se instituy\u00f3 una comunicaci\u00f3n fluida entre la familia real y el alto mando militar, con numerosas gestiones de Alfonso XIII a favor de los sublevados. El exrey habr\u00eda sido incluso el actor decisivo la hora de convertir a Franco en jefe supremo de la Junta Militar, dirigiendo el voto de los generales mon\u00e1rquicos. Juan de Borb\u00f3n se mostr\u00f3 en todo momento sumiso al nuevo r\u00e9gimen present\u00e1ndose como un antiliberal, pero a partir de 1941 la compa\u00f1\u00eda de \u201carist\u00f3cratas y pol\u00edticos cada vez m\u00e1s reticentes con Franco y conectados con el bando aliado\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> le hizo girar hacia la confrontaci\u00f3n, pese a que el mismo dictador le design\u00f3 por carta sucesor a t\u00edtulo de rey. Fueron numerosas las vacilaciones del pretendiente hasta que se produjo la ruptura de 1945, anunciada el a\u00f1o anterior por unas declaraciones a la prensa argentina (que tambi\u00e9n ser\u00e1n rectificadas inmediatamente). Se subi\u00f3 al carro de los vencedores cometiendo un grave error hist\u00f3rico y pol\u00edtico e inaugurando una <em>fase contra Franco<\/em>: \u201caparece un fuerte tinte liberal para captar la voluntad de los aliados vencedores m\u00e1s que por convicci\u00f3n propia; pero no se menciona la palabra \u2018democracia\u2019\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>En los mismos a\u00f1os, 1996, Rafel Borr\u00e1s public\u00f3 una biograf\u00eda de Juan de Borb\u00f3n que nos presentaba otra imagen diferente del personaje. El conocido editor, republicano militante, autor tambi\u00e9n de una extensa bibliograf\u00eda respecto a la historia de los borbones, nos propone una visi\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica, en una l\u00ednea que posteriormente proseguir\u00e1n otros autores como Julio Ar\u00f3stegui, Jos\u00e9 Mar\u00eda Zavala o m\u00e1s recientemente Jos\u00e9 Garc\u00eda Abad. Borr\u00e1s busca un an\u00e1lisis equitativo, respald\u00e1ndose constantemente en todo tipo de historiadores, desde el mismo De la Cierva a Preston, pasando por Fusi o Powell, de quien adquiere su principal tesis: su papel fue irrelevante, \u201calguien con quien, de verdad, no se hab\u00eda contado en serio para nada\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, muy a posteriori se habr\u00eda creado el mito del papel del juanismo (el inspirador del proceso democratizador de la Transici\u00f3n) como forma de desvincular la monarqu\u00eda de Juan Carlos del franquismo, utilizando algunos episodios democr\u00e1ticos y antifranquistas del Conde de Barcelona. Pese a esta consideraci\u00f3n, el volumen es en numerosos momentos complaciente con su figura. Juan de Borb\u00f3n creci\u00f3 en un ambiente prodictatorial, antidemocr\u00e1tico y profundamente antipol\u00edtico. Cre\u00eda con fe ancestral que hab\u00eda heredado un derecho a regir Espa\u00f1a, y desde muy joven se identific\u00f3 con un ideario de extrema derecha, neointegrista y fascistizante, que hizo suyo y no abandonar\u00eda nunca. La familia real se instal\u00f3 en Italia para controlar los movimientos de los mon\u00e1rquicos que buscaban la ayuda fascista. Alfonso XIII fue un apoyo fundamental durante la guerra y se identific\u00f3 siempre con el bando sublevado, sin ning\u00fan tipo de reservas, al igual que su hijo. Son las potencias aliadas quienes impusieron el Manifiesto de Lausanne, pero para impedir que Espa\u00f1a pudiera caer en la \u00f3rbita sovi\u00e9tica. Juan se convirti\u00f3 en \u201cun dem\u00f3crata converso por conveniencias t\u00e1cticas del momento\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, pero durante todos aquellos a\u00f1os se comport\u00f3 de forma err\u00e1tica y contradictoria.<\/p><p>Julio Ar\u00f3stegui public\u00f3 su biograf\u00eda en 2002, y tambi\u00e9n nos ofrece una imagen cr\u00edtica de Juan de Borb\u00f3n. El volumen tiene un marcad\u00edsimo car\u00e1cter historiogr\u00e1fico. En gran medida su intenci\u00f3n fue responder a toda la bibliograf\u00eda anterior, que calific\u00f3 de insolvente, y reintegrar el debate a las v\u00edas cient\u00edficas, rebatiendo conceptos, tesis y exageraciones, tanto de los propagandistas como de los opositores. \u201cDon Juan [\u2026] fue tan contradictorio como el tiempo que le toc\u00f3 vivir y con \u00e9l se ha cometido sistem\u00e1ticamente el error de pretender encasillarlo sin piedad entre los buenos o los malos\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, \u201cse le ha intentado convertir en rectil\u00edneo y consecuente a toda costa cuando en realidad es un personaje sinuoso y multifac\u00e9tico\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> Su formaci\u00f3n intelectual y acad\u00e9mica fueron muy deficientes, de su ideolog\u00eda debemos dudar pues se expres\u00f3 continuamente de forma contradictoria, sujet\u00e1ndose siempre a la orientaci\u00f3n de sus colaboradores o allegados de cada momento. La Instituci\u00f3n y sus derechos hist\u00f3ricos habr\u00edan sido el \u00fanico faro que guio sus acciones, no tuvo ning\u00fan cuerpo doctrinal. Su entorno fue limitado y estrecho, la relevancia de los mon\u00e1rquicos dentro de la oposici\u00f3n al r\u00e9gimen siempre fue m\u00ednima. La intenci\u00f3n de maquillar la imagen del pretendiente \u201chaci\u00e9ndola m\u00e1s cercana al liberalismo democr\u00e1tico, durante la mayor parte de la vida pol\u00edtica activa de Don Juan [\u2026] es enteramente falsa\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. En definitiva \u201cel verdadero problema hist\u00f3rico reside en explicar bien por qu\u00e9 la tradici\u00f3n liberal de los Borbones espa\u00f1oles desde 1834 [\u2026] se quiebra a partir de 1931 y se mantiene en el antiliberalismo durante la mayor parte del largo par\u00e9ntesis que cubre 1936-1977. Como parte de este problema se encuentra la dimensi\u00f3n fundamental de las actitudes de Don Juan de Borb\u00f3n y la pol\u00edtica restauradora del exilio\u201d44. Respecto a los hechos, Ar\u00f3stegui reconduce los mismos a la historiograf\u00eda contempor\u00e1nea, abandonando todo tipo de conspiraciones, afirmaciones sin pruebas y dislates que encontr\u00e1bamos en obras anteriores. As\u00ed, el Manifiesto de Lausanne aparece como un intento de acercamiento a los aliados, pero no existe documento alguno que conecte la Conferencia de Yalta con el mismo, ni con posibles restauraciones mediante invasiones militares. Como el autor expone en sus conclusiones, \u201cla explicaci\u00f3n de la Historia no debe, pero, sobre todo, <em>no puede<\/em>, basarse en la elaboraci\u00f3n de juicios acerca de las <em>intenciones<\/em> de los actores hist\u00f3ricos, sino que se basa en los <em>resultados de sus acciones<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Por \u00faltimo rese\u00f1aremos un ejemplo de hagiograf\u00eda con declaraciones de Juan de Borb\u00f3n y contempor\u00e1neo a los acontecimientos. Se trata de <em>El Pr\u00edncipe Don Juan de Espa\u00f1a, <\/em>publicado por Francisco Bonmat\u00ed en 1938. Estamos ante una semblanza del personaje con numerosas citas textuales que lo presenta perfectamente alineado a los planteamientos del Movimiento Nacional. A\u00f1os despu\u00e9s, en el libro de Sainz Rodr\u00edguez, el propio heredero lo calificar\u00e1 de \u201cbastante exacto\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><em><strong>[14]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> ANSON (1994) p. 433<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ibidem p. 147<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Anson, siguiendo a Sainz Rodr\u00edguez, nos dir\u00e1 que Alfonso XIII estaba completamente informado y hab\u00eda dado su aprobaci\u00f3n a la conspiraci\u00f3n militar, liderada por Sanjurjo y con el objetivo de devolver el trono al exrey, quien abdicar\u00eda y se lo pasar\u00eda a su hijo (ANSON (1994) pp.124-126)<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibidem p. 437<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> DE LA CIERVA (1997) p.48<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ibidem p. 159<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibidem p. 395<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> BORR\u00c1S (1996) p. 291, cita a POWELL, C. \u201cUn personaje complejo\u201d. Madrid. El Pa\u00eds, suplemento,1913.1993 don Juan, p\u00e1g. 16. 2 abril 1993<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ibidem p. 298<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> AR\u00d3STEGUI (2002) p. 21<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Ibidem p. 26<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Ibidem p. 76<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Ibidem p. 169<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> SAINZ RODR\u00cdGUEZ (1981) p. 296<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA (1931-1945) 2.2. Estado de la Cuesti\u00f3n. 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