{"id":2248,"date":"2020-09-08T15:00:32","date_gmt":"2020-09-08T15:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jesusprieto.es\/?p=2248"},"modified":"2021-03-23T20:06:21","modified_gmt":"2021-03-23T20:06:21","slug":"2-estado-de-la-cuestion-las-historias-de-alfonso-xiii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/2020\/09\/08\/2-estado-de-la-cuestion-las-historias-de-alfonso-xiii\/","title":{"rendered":"2.1. Estado de la Cuesti\u00f3n. Las Historias de Alfonso XIII"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2248\" class=\"elementor elementor-2248\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2fc25ab elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2fc25ab\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a397721\" data-id=\"a397721\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d3379ab elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"d3379ab\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA \n(1931-1945)\n<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-fc735d1 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"fc735d1\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-47424cd\" data-id=\"47424cd\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d30884d elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"d30884d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">2.1. Estado de la Cuesti\u00f3n. Las historias de Alfonso XIII<\/h2>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d359428 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d359428\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4215b68\" data-id=\"4215b68\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-052d952 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"052d952\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Alfonso XIII tiene una ingente cantidad de bibliograf\u00eda dedicada, siendo uno de los personajes m\u00e1s discutidos dentro de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola.<\/p><p>Carlos Seco Serrano fue el historiador m\u00e1s influyente en las \u00faltimas d\u00e9cadas a la hora de transmitir una imagen positiva del monarca y su reinado. En 2003 aprovech\u00f3 para refundir sus diversos estudios en un ciclo de conferencias sobre \u201cla figura del Rey- cuyo esfuerzo personal no puede desligarse de tan brillante balance- [y que] hab\u00eda sido objeto de cr\u00edticas negativas, y m\u00e1s que negativas difamatorias [por parte] de la Rep\u00fablica y [\u2026] del Franquismo\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Siempre habr\u00eda abordado sus decisiones buscando <em>el pa\u00eds real, <\/em>y solo en 1923 se le plante\u00f3 una disyuntiva entre observar la Constituci\u00f3n u oponerse a sus deberes con Espa\u00f1a. El fracaso posterior \u201cde la Dictadura en su intento de renovar sobre bases reales el artificioso partidismo de la Restauraci\u00f3n, implic\u00f3 el fracaso de la monarqu\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Fue un \u201cRey liberal y democr\u00e1tico [\u2026] se esforz\u00f3 en integrar y no dividir\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Durante su exilio, su comportamiento fue ejemplar, quiso evitar la Guerra Civil y su respaldo a los nacionales fue \u201cperfectamente l\u00f3gico, cuando le era imposible escapar a una definici\u00f3n ante los dos bandos, y el llamado republicano hab\u00eda derivado a una revoluci\u00f3n tercermundista de la que las v\u00edctimas preferentes eran los mon\u00e1rquicos\u201d<sup>4<\/sup>. Abandonado durante sus \u00faltimos a\u00f1os, adem\u00e1s de los problemas familiares sumar\u00eda otro \u201cde car\u00e1cter moral: la convicci\u00f3n creciente de su impotencia para poner en pie la Espa\u00f1a que amaba apasionadamente\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Seg\u00fan Seco Serrano, mantuvo constantemente una concepci\u00f3n integradora y democr\u00e1tica de la corona, luchando contra una <em>quiebra irreparable <\/em>de los espa\u00f1oles. Su principal adjetivo ser\u00eda el de regenerador, siempre al servicio de la patria y en constante batalla contra \u201cuna caterva de pol\u00edticos chochos\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, contra la oligarqu\u00eda y el caciquismo. Para el autor, en el interior de Alfonso XIII no hab\u00eda pulsi\u00f3n ideol\u00f3gica, solo amor a Espa\u00f1a y voluntad de servicio.<\/p><p>Javier Tusell y Genoveva Queipo de Llano tambi\u00e9n publicaron su biograf\u00eda de Alfonso XIII en 2003. Nos presentan una figura discutida, <em>el rey pol\u00e9mico, <\/em>a quien definen como indiscreto, fr\u00edvolo y carente \u201cde una idea global sobre hacia d\u00f3nde deb\u00eda contribuir a llevar a su pa\u00eds\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, pero que tampoco se habr\u00eda comportado de forma absolutista o clerical. Ponderan su patriotismo (aut\u00e9ntico para aquel momento), su modernidad en las formas mon\u00e1rquicas y su concepci\u00f3n liberal. Un liberalismo para nada dem\u00f3crata, sino entendido como \u201cpoder pol\u00edtico limitado y ejercicio de determinados derechos\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, y que le impulsaba constantemente a adaptarse a los cambios en coherencia con dicha modernidad de car\u00e1cter. Habr\u00eda sido objeto de todo tipo de injustos reproches, pero en ultima instancia el fracaso de su reinado fue atribuible a la sociedad espa\u00f1ola, no a la corona. Respecto a su posici\u00f3n tras 1931, se equivoc\u00f3 al considerar el nuevo r\u00e9gimen como reversible. En un principio acept\u00f3 sus propios errores, con numerosos llamamientos a la concordia, pero el fervor antimon\u00e1rquico y la vehemencia de las Cortes constituyentes republicanas radicalizaron su posici\u00f3n, unido a diversos sinsabores familiares y personales. \u00a0Si hay una constante del comportamiento del exrey durante su exilio fue la defensa de sus derechos personales, as\u00ed como la necesidad de solicitar reparaci\u00f3n por la injusticia que se le hab\u00eda hecho. Para ello no dud\u00f3 en jugar a varias bandas, apoy\u00e1ndose en los mon\u00e1rquicos pero manteniendo constantemente las v\u00edas abiertas con los posibilistas y buscando una soluci\u00f3n similar a la Restauraci\u00f3n de 1876. Los autores creen que el Rey consideraba demasiado intransigentes a sus propios partidarios, pues entre los nuevos mon\u00e1rquicos (con actitudes radicalmente antiliberales) y los anteriores din\u00e1sticos mediar\u00eda un abismo ideol\u00f3gico. Para muchos de estos nuevos partidarios, Alfonso XIII representaba una figura anclada en el pasado, lo que les llev\u00f3 a buscar su abdicaci\u00f3n en la figura de su hijo, qui\u00e9n experimentaba \u201cun mucho mayor impacto de las nuevas doctrinas antidemocr\u00e1ticas\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, siendo un joven de \u201ctan s\u00f3lo veinte a\u00f1os, lo que puede contribuir a explicar una parte de su comportamiento inicial, sin duda muy influido por los m\u00e1s j\u00f3venes dirigentes de la causa mon\u00e1rquica\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Con diversos episodios, estas tensiones llegaron hasta 1941, si bien no deterioraron la relaci\u00f3n paterno filial. El exrey tambi\u00e9n tuvo acercamientos al tradicionalismo, pero pese a ciertas declaraciones privadas, nunca manifest\u00f3 p\u00fablicamente el credo tradicionalista, ni dio el paso de cerrar un acuerdo concreto con los carlistas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se diferenciar\u00eda del heredero, quien si se manifest\u00f3 p\u00fablicamente en numerosas ocasiones a favor del credo m\u00e1s tradicionalista y conservador. Al iniciarse la contienda, ambos se identificaron con la causa nacional, m\u00e1s expl\u00edcitamente Juan, pues Alfonso XIII s\u00f3lo hizo explicita su adhesi\u00f3n con un telegrama en febrero de 1937. A lo largo de la contienda, el monarca dio \u201cla sensaci\u00f3n de haber perdido la conciencia de la realidad pol\u00edtica\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, si bien pronto descubri\u00f3 la poca disposici\u00f3n de Franco para convertirse en impulsor de una restauraci\u00f3n. Las felicitaciones, los despechos, las ilusiones y las decepciones se sucedieron en la familia real durante los siguientes a\u00f1os.\u00a0 El final de la Guerra Civil y el comienzo de la mundial les acabaron convenciendo de la nula intenci\u00f3n mon\u00e1rquica del nuevo r\u00e9gimen, pese a seguir ensalz\u00e1ndolo y mostrarse sumisos a sus requerimientos. La abdicaci\u00f3n en Juan se produjo un mes antes del fallecimiento del exrey, momento que el pretendiente aprovech\u00f3 para volver a manifestar su total adhesi\u00f3n al r\u00e9gimen victorioso.<\/p><p>Tambi\u00e9n de 2003, centenario de su coronaci\u00f3n, data el volumen <em>Alfonso XIII, un pol\u00edtico en el trono<\/em>, donde varios especialistas ofrecen su visi\u00f3n sobre el monarca, que no sale precisamente bien parado, pues continuamente es definido como superficial, caprichoso, con un \u201ccar\u00e1cter fr\u00edvolo e intrigante\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, dubitativo, indiscreto, entrometido y algo embustero. Se llega a afirmar que carec\u00eda de \u201cun s\u00f3lido pensamiento ni de una elaborada ideolog\u00eda, y m\u00e1s bien tendiera a la superficialidad y a la elementalidad en sus an\u00e1lisis\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, reflej\u00e1ndose tambi\u00e9n su antiintelectualismo superficial e irreflexivo. Es habitual que todos estos autores se refieran constantemente a \u201csu tendencia personal [\u2026] a manejar seg\u00fan su personal conveniencia varias alternativas pol\u00edticas de forma simult\u00e1nea, sin reparar en las contradicciones y las tensiones internas qu\u00e9 tal actitud pudiera generar\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. La imagen que obtenemos de Alfonso XIII es de un personaje orgulloso, ego\u00edsta a la hora de entender y establecer su papel, imprudente y condescendiente, con una \u201cinteligencia viva, pero poco reflexiva\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. Respecto a su ideolog\u00eda, transit\u00f3 \u201cde un nacionalismo liberal con tintes regeneracionistas a un cierto nacionalcatolicismo militarista y reaccionario\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Pr\u00e1cticamente todos los autores reflejan esta evoluci\u00f3n, marcando 1917 como la frontera entre uno y otro. Si en sus primeros a\u00f1os encontramos a un joven rey imbuido de un cierto liberalismo regeneracionista, el rey adulto tom\u00f3 claro partido apoy\u00e1ndose en aquellas instituciones y sectores sociales m\u00e1s conservadores y reaccionarios<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Todos reflejan su obsesi\u00f3n a partir de esta fecha por evitar cualquier peligro revolucionario que pudiera cernirse sobre Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n el final de la Gran Guerra acentu\u00f3 su visi\u00f3n antiparlamentarista y su desconfianza hacia el propio r\u00e9gimen constitucional<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. As\u00ed mismo, su concepci\u00f3n del devenir de Espa\u00f1a estuvo marcada por un regeneracionismo que pon\u00eda como gran objetivo la tarea de frenar la decadencia del pa\u00eds, incrementando el bienestar de sus habitantes, y recuperando su grandeza, sobre todo en el concierto internacional, y equiparando la misma al poder\u00edo militar y la expansi\u00f3n territorial.<\/p><p>Moreno Luz\u00f3n firma un Estado de la Cuesti\u00f3n que nos detalla perfectamente la bibliograf\u00eda anterior tanto en su tradici\u00f3n encomi\u00e1stica como en la cr\u00edtica, as\u00ed como los principales debates acad\u00e9micos respecto a su figura. Ideol\u00f3gicamente estas controversias lo presentaron en un continuum que ir\u00eda desde el \u201cantiliberal, convencido o regeneracionistas con tentaciones autoritarias transitorias\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>, a su profundo patriotismo, y espa\u00f1olidad.<\/p><p>Gonz\u00e1lez Calleja firma el cap\u00edtulo que nos habla del rey en el exilio, y quiz\u00e1 sea el que transmita la imagen m\u00e1s negativa del mismo. Nos sit\u00faa ante un personaje orgulloso y mezquino, miserable con sus partidarios y su propia familia, preocupado \u00fanicamente por su legado y su futuro, incapaz de un gesto de grandeza que le solicitan desde todos lados. El supuesto <em>fair play <\/em>inicial del monarca fue un mito, constantemente manej\u00f3 cualquier estrategia que conviniera a sus intereses m\u00e1s inmediatos, no solo en el terreno pol\u00edtico sino tambi\u00e9n en el de la insurrecci\u00f3n militar, manipulando y enga\u00f1ando a sus propios partidarios. Su modelo fue una reinstauraci\u00f3n con los par\u00e1metros de la griega de aquel momento<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. En un momento dado decidi\u00f3 que sus partidarios actuasen en tres frentes simult\u00e1neos, creando Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola, apoyando a Acci\u00f3n Espa\u00f1ola y contribuyendo a diversas conspiraciones militares. Su continua negativa a abdicar habr\u00eda echado por tierra los acercamientos con los tradicionalistas, enfurecido a buena parte de sus partidarios y deteriorado irremediablemente la imagen p\u00fablica de la familia real. Desde el mismo inicio de la Guerra Civil se situ\u00f3 del lado sublevado (\u201ces muy probable que conociera las l\u00edneas generales de la conspiraci\u00f3n e incluso alentase a sus fieles a participar en la misma\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>), la implicaci\u00f3n de todos los miembros de la familia real fue directa, activa y entusiasta. Solo en diciembre de 1939 qued\u00f3 despechado ante una dura carta de Franco que descartaba una posible reinstauraci\u00f3n. \u201cSu actitud ante la Guerra Mundial result\u00f3 tan err\u00e1tica como el resto de sus convicciones pol\u00edticas\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. En definitiva, su actuaci\u00f3n durante sus \u00faltimos a\u00f1os solo habr\u00eda llevado a su marginaci\u00f3n dentro del debate pol\u00edtico planteado en el seno de las derechas autoritarias espa\u00f1olas de los a\u00f1os treinta. \u201cEl nuevo titular de los derechos din\u00e1sticos habr\u00eda de defender por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas el lamentable legado pol\u00edtico de un rey al que, como dijo Aza\u00f1a <em>nadie le hubiera supuesto capaz de grandeza ni en su imaginaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><strong>[22]<\/strong><\/a><\/em><\/p><p>Un ejemplo de la historiograf\u00eda m\u00e1s cr\u00edtica con la figura del monarca es la publicada por Gabriel Cardona en 2010. Seg\u00fan este autor durante su reinado, Alfonso XIII no hizo m\u00e1s que intentar recuperar y asumir plenamente las competencias m\u00e1ximas que le otorgaba la Constituci\u00f3n, tratando a toda la clase pol\u00edtica como sus sirvientes. Se exili\u00f3 convencido de que sus partidarios ganar\u00edan las siguientes elecciones y regresar\u00eda de inmediato. No respet\u00f3 nunca la voluntad popular, \u201cconsider\u00f3 que la Rep\u00fablica era fruto de una despreciable conspiraci\u00f3n de masones, marxistas y separatistas que no merec\u00edan el menor respeto\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>, de modo que continuamente conspir\u00f3 para derribar el nuevo r\u00e9gimen, abandonando los planteamientos del liberalismo y acerc\u00e1ndose a los carlistas. Durante la guerra, \u201clos insultos y las campa\u00f1as antimon\u00e1rquicas de los falangistas acabaron por crear un clima muy adverso para Alfonso XIII que Franco y Serrano Su\u00f1er permitieron porque les era propicio, decepcionando al antiguo rey, que hasta entonces, hab\u00eda considerado a Franco uno de los suyos\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. El exrey se habr\u00eda acostumbrado a vivir en un c\u00edrculo exclusivo, donde nunca pudo alcanzar una comprensi\u00f3n m\u00ednima de la realidad, \u201chab\u00eda asentado su trono sobre la fuerza de las espadas y las mismas espadas le impedir\u00edan recuperarlo\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p><p>Terminamos refiri\u00e9ndonos a dos ejemplos de hagiograf\u00edas con \u201cdeclaraciones\u201d de Alfonso XIII, y con las que hay que tener especial cuidado por la parcialidad de sus autores y la evidente manipulaci\u00f3n de las mismas que podemos constatar en ocasiones. La primera proviene del libro <em>Don Juan<\/em> que Carretero Novillo<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> public\u00f3 en noviembre de 1934. Contiene una amplia entrevista que el autor realiza a Alfonso XIII el 25 de Junio, y por la fecha de publicaci\u00f3n, la ponderaci\u00f3n de esta obra por los propios mon\u00e1rquicos o la ausencia de desmentidos por parte real es un documento de primer orden respecto a las opiniones del exrey y su posicionamiento respecto al r\u00e9gimen republicano. Adem\u00e1s de la entrevista al Rey contiene las primeras declaraciones de Juan como heredero, as\u00ed como una curiosa entrevista al entonces Conde de Covadonga. La segunda es la biograf\u00eda que Cortes Cavanillas publicar\u00e1 en 1951, posteriormente rehecha en 1956 con el t\u00edtulo de <em>Alfonso XIII, Vida, Confesiones y Muerte<\/em>. En ella detalla siete entrevistas entre 1933 y 1940 con el monarca y las declaraciones que \u00e9ste realiza. Buena parte de la historiograf\u00eda da por correctas y exactas las manifestaciones que refleja del monarca, pero creo que parte de ellas podr\u00edan estar manipuladas, dirigidas m\u00e1s al p\u00fablico del momento de la publicaci\u00f3n que a reflejar fidedignamente las declaraciones del exrey. As\u00ed resultan completamente extempor\u00e1neas las profec\u00edas que el monarca realiza respecto al futuro de Hitler o Mussolini, la \u201ccruzada\u201d espa\u00f1ola contra las hordas rojas o incluso podemos dudar de la admiraci\u00f3n que muestra a Falange (en junio del 35) \u201cque est\u00e1n enfrent\u00e1ndose en campo abierto, con valent\u00eda y hero\u00edsmo, contra los criminales de Mosc\u00fa\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. Pero hay numerosos momentos en que Alfonso XIII rememora su reinado o se enfrenta a las posiciones del autor, secretario entonces de las Juventudes de Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola y fundador del Bloque Nacional, que nos ayudan a dotar de verosimilitud a las mismas.<\/p><p>Junto a toda esta bibliograf\u00eda general sobre la figura de Alfonso XIII, debemos destacar alguna otra obra que recientemente ha estudiado aspectos concretos de su persona y reinado. As\u00ed, Morgan C. Hall<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a> nos ofreci\u00f3 posiblemente el mejor estudio pol\u00edtico, centr\u00e1ndose en el periodo que ejerci\u00f3 como monarca constitucional, hasta 1923. En 1986 Guillermo Gortazar analiz\u00f3 sus finanzas con una monograf\u00eda que hasta fechas muy recientes<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> se ha considerado can\u00f3nica en la materia. Juan Pando<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> investig\u00f3 su labor durante la Gran Guerra y la creaci\u00f3n de la oficina pro-cautivos en el Palacio Real. Por \u00faltimo, Miguel Plat\u00f3n public\u00f3 en 1998 el estudio m\u00e1s extenso que tenemos respecto a los a\u00f1os de exilio de Alfonso XIII<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> SECO SERRANO (2002) p. 10<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ibidem p. 25<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ibidem p. 11<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibidem p. 26<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ibidem p. 12. Aqu\u00ed Seco Serrano est\u00e1 citando a Raymond Carr.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> TUSELL, QUEIPO DE LLANO (2003) Posici\u00f3n 11688<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ibidem Posici\u00f3n 11730<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ibidem Posici\u00f3n 11359<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Ibidem Posici\u00f3n 11251<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Ibidem Posici\u00f3n 11445<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> GONZ\u00c1LEZ CALLEJA, \u201cEl exrey\u201d, en MORENO LUZ\u00d3N (2003) p. 420.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> G\u00d3MEZ NAVARRO \u201cEl rey en la dictadura\u201d en Ibidem p. 340. El autor reelabora aqu\u00ed las tesis de su monograf\u00eda de 1991, <em>El R\u00e9gimen de Primo de Rivera.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> GONZ\u00c1LEZ CALLEJA \u201cEl exrey\u201d p. 413.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> NI\u00d1O \u201cEl rey embajador. Alfonso XIII en la pol\u00edtica internacional\u201d en Ibidem p. 247.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> MORENO LUZ\u00d3N \u201cPrologo\u201d en Ibidem p.15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> GONZ\u00c1LEZ CALLEJA \u201cEl exrey\u201d en Ibidem p. 411, nos narra como \u201clos sucesos acaecidos en Espa\u00f1a desde 1923 hab\u00edan alejado el liberalismo y la democracia del entorno simb\u00f3lico de la corona\u201d. El ej\u00e9rcito, la aristocracia y la iglesia fueron pr\u00e1cticamente los \u00fanicos sustentos de Alfonso XIII al final de su reinado.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Son muy conocidas las declaraciones de Alfonso XIII al periodista franc\u00e9s J\u00e9r\u00f4me Tharaud, publicadas en 1925 y recogidas por G\u00d3MEZ NAVARRO \u201cEl rey en la dictadura\u201d en Ibidem p.339: \u201cHoy, el gran problema- aseguraba el monarca- es saber si el gobierno parlamentario tiene poder suficiente para defender el actual orden de cosas contra la idea sovi\u00e9tica. Italia fue la primera en comprobar que no pod\u00eda. Espa\u00f1a, a su vez, ha llegado a su propia conclusi\u00f3n. Quien sabe si otras naciones no se ver\u00e1n obligadas ma\u00f1ana a abandonar sus constituciones\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> MORENO LUZ\u00d3N \u201cEl rey de papel. Textos y debates sobre Alfonso XIII\u201d en Ibidem p. 57.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> La monarqu\u00eda se aboli\u00f3 en Grecia en 1924 mediante un refer\u00e9ndum que dio paso a la Segunda Rep\u00fablica Hel\u00e9nica. Tras varios intentos de golpes militares y una enorme presi\u00f3n de los mon\u00e1rquicos, finalmente en 1935 se convoc\u00f3 un segundo refer\u00e9ndum. Tres semanas antes del mismo, Georgios Kondilis (un militar que destac\u00f3 en un principio por su republicanismo) dio un golpe de estado promon\u00e1rquico, consiguiendo que el plebiscito restaurara la monarqu\u00eda con un 97% de los votos.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> GONZ\u00c1LEZ CALLEJA \u201cEl exrey\u201d en Ibidem p. 432<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ibidem p. 432<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Ibidem p. 435<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> CARDONA (2010) p. 281<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Ibidem p. 301<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Ibidem p.304<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Jos\u00e9 Mar\u00eda Carretero Novillo, el <em>Caballero Audaz, <\/em>fue un periodista muy popular entre la d\u00e9cada de los a\u00f1os diez y los a\u00f1os cuarenta. Durante la Rep\u00fablica tuvo mucho \u00e9xito con una editorial propia donde public\u00f3 una veintena de libros pol\u00edticos y de entrevistas, profundamente antirrepublicanos, en defensa de la monarqu\u00eda y de las diferentes figuras conservadoras. Dos meses antes de las entrevistas que llevaron a su <em>Don Juan, <\/em>hab\u00eda publicado una ardiente defensa del exrey: <em>Alfonso XIII \u00bffue un buen Rey?<\/em>, tambi\u00e9n pol\u00e9mica al incluir una foto del rey desnudo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> CORTES CAVANILLAS (1956) p. 451<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> HALL, M.C. <em>Alfonso XIII y el ocaso de la monarqu\u00eda liberal, 1902-1923. <\/em>Madrid. Alianza Editorial. 2005.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> GORT\u00c1ZAR, G. <em>Alfonso XIII, hombre de negocios: Persistencia del antiguo r\u00e9gimen, modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica y crisis pol\u00edtica, 1902-1931<\/em>. Madrid. Alianza Editorial. 1986. Posteriormente Jos\u00e9 Mar\u00eda Zavala public\u00f3 <em>El patrimonio de los Borbones: la sorprendente historia de la fortuna de Alfonso XIII y la herencia de Don Juan<\/em>, Madrid. La esfera de los libros. 2010, donde refuta numerosas tesis de Gort\u00e1zar, ofreci\u00e9ndonos una imagen menos ben\u00e9vola del comportamiento y los usos de Alfonso XIII.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> PANDO DESPIERTO, J. <em>Un rey para la esperanza. La Espa\u00f1a humanitaria de Alfonso XIII en la Gran Guerra. <\/em>Madrid. Temas de hoy. 2002<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> PLAT\u00d3N (1998)<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POL\u00cdTICA E IDEOLOG\u00cdA EN LA FAMILIA REAL ESPA\u00d1OLA (1931-1945) 2.1. Estado de la Cuesti\u00f3n. Las historias de Alfonso XIII Alfonso<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2255,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_layout":"no_sidebar_full_width","footnotes":""},"categories":[62],"tags":[58],"class_list":["post-2248","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia-real-espanola-1931-1945","tag-monarquia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2248"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2248\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2261,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2248\/revisions\/2261"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesusprieto.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}