Monarquía Comparada

Monarquía Comparada- 3. Modificaciones y Evolución desde 1978

Monarquía Comparada- 3. Modificaciones y Evolución desde 1978

Bélgica tiene una de las constituciones más revisadas con siete reformas desde 1978, si bien apenas han afectado a la regulación de su Corona: tan solo en 1992 con la ascensión de las mujeres al trono, sin predominio del varón, y la gran reforma de 1993 donde no solo cambiaron la distribución y numeración de todos los artículos, sino muchos términos arcaicos por un lenguaje más actual. Eso sí, a diferencia de España, han sido numerosas las crisis de la monarquía con el legislativo y el ejecutivo, entre ellas la negativa de Balduino I a sancionar una ley del aborto que se solucionó mediante una abdicación temporal al trono ratificada por el parlamento; o su negativa en ocasiones a sancionar el nombramiento de varios miembros del gobierno; la actuación de Alberto II durante la crisis de formación de gobierno de 2010-2011  (514 días) con acusaciones continuadas de parcialidad; o las continuas discusiones del gobierno y el parlamento con los diferentes miembros de la familia real a la hora de establecer sus asignaciones dentro de la lista civil. Todas estas crisis han modificado sensiblemente las diferentes convenciones respecto a su monarquía, sobre todo en el capítulo de formación de gobierno y la asignación presupuestaria, siempre en el sentido de recortar sus prerrogativas.

Dinamarca no ha tenido reformas constitucionales desde 1953, pero sí se reformo el Acta de Sucesión en 2009 para abolir la preferencia del varón al trono. Al contrario que Bélgica las crisis constitucionales y las reformas convencionales han sido muy superficiales.

La constitución no escrita de Gran Bretaña sí que ha sufrido numerosas modificaciones desde finales de los años 70. Así en 2011 la Fixed-term Parliaments Act desposeyó a la reina la posibilidad de disolver el Parlamento, también en 2011 se abolió la preferencia del varón en la sucesión al trono y se retiró la prohibición de esposarse con un católico. En 2010 se abandonó la Civil List, estableciendo una Sovereign Grant fijada cada 10 años y la atribución de un 15% de las rentas anuales generadas por las propiedades reales. Así mismo, desde 1993 la reina debe abonar los impuestos de la renta y el capital por sus ingresos personales. Quizá su principal modificación ha partido desde los diferentes países de la Commonwealth que han ido modificando progresivamente su papel y funciones en cada ordenamiento particular.

Luxemburgo tiene el récord de modificaciones, 26 desde 1978. La principal respecto al Gran Duque se produjo en 2009 convirtiendo su sanción de las leyes en una mera formalidad, tras negarse este a promulgar una ley de eutanasia y suicidio asistido. Anteriormente en 1989 se había modificado para introducir la necesidad de refrendo ministerial para sus disposiciones, y en 1998 se modificaron varios preceptos, retirando el carácter sagrado de su persona, eliminando el concepto de que el poder ejecutivo se ejercía “únicamente por el Gran Duque”, modificando el juramento a prestar por el monarca y el regente, declarando su papel de símbolo y garantía de la unidad nacional, así como la necesidad de que sus actuaciones se adecuen a la constitución y las leyes del país.  Por último, en 2012 abolió la preferencia masculina en la sucesión al trono y desde 2015 están en un proceso de reforma constitucional que deberá finalizarse en los próximos meses y podría afectar significativamente la figura del Gran Duque.

Noruega ha sufrido varias modificaciones constitucionales pero que han afectado poco al papel del monarca. Así en 2012 el Rey dejó de ser la máxima autoridad de la Iglesia nacional y en 1990 se abolió la preferencia masculina en la sucesión (para aquellos nacidos tras esa fecha, sin ser retroactivo, siendo el heredero actual Haakon Magnus en lugar de su hermana mayor Marta Luisa). Durante estos años también han modificado sustancialmente el funcionamiento interno de la casa real y sus finanzas.

Países Bajos estableció su última constitución en 1983, y posteriormente se ha reformado en cuatro ocasiones sin afectar la institución monárquica. La nueva constitución no modificó en esencia las atribuciones de la corona, si bien la reina dejó de ser comandante en jefe y se abolió la preferencia masculina en la sucesión, así como se alteró la redacción de buena parte de los artículos. Posteriormente encontramos varias modificaciones convencionales: en 1999, cesaron las consultas periódicas de miembros del parlamento con la reina, en 2008 se modificó la Royal House Finances Act estableciendo la transparencia en las finanzas reales. Y en 2012 el parlamento retiró a la reina cualquier atribución a la hora de formar gobierno, pasando a ser competencia del speaker de la cámara el nombramiento de los informadores o formadores de gobierno.

Por último, Suecia estableció en 1975 su Instrumento de Gobierno, el último de sus pilares constitucionales, ampliamente modificado en 2009. Dicho Instrumento de Gobierno ya había recortado sustancialmente las atribuciones monárquicas convirtiéndole claramente en una figura ceremonial. Aun así, en 1980 modificó la Ley de Sucesión, aboliendo la preferencia masculina y en 1999 se separó la cabecera de la iglesia luterana de la corona. También las finanzas reales han sido objeto de múltiples modificaciones en el sentido de aumentar su transparencia y recortar su discrecionalidad.